Aleph, de Xalapa, Premio Nacional de Librería 2013
+La pequeña librería está situada en la calle Libertad número 40, en el centro de esta capital
Zona Centro
COMUNICADO - 2013-10-31
Olga Lidia Ramírez Salazar es propietaria de una pequeña pero enorme librería llamada Aleph, en el centro histórico de Xalapa; ya son 15 años de promover la lectura accesible a todos, con libros de hasta tres pesos; 15 años de intercambiar historias y forjar generaciones de lectores. Allí, entre Francisco I. Madero y Dr. Lucio, en la calle Libertad, le llegó la noticia de que obtuvo el sexto Premio Nacional de Librería que otorga el Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros (Indeli), en colaboración con la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.
“El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño”, dice el escritor argentino Jorge Luis Borges en su cuento, que da nombre a esta librería-casa donde cabe, en efecto, el inconcebible universo.
De esa manera Olga Lidia considera que desde su librería se puede ver la totalidad a través de los libros. De esa concepción del espacio es que decidió bautizar el establecimiento. “Desde afuera la gente piensa que es una librería pequeña, pero son varias estancias conectadas por un pasillo y en donde tenemos prácticamente de todo”.
Ayudar a los nuevos clientes para encontrar una fisura o un canal para llevarlos a la lectura permanente es una labor que ella realiza a diario, al atender a personas que si bien quieren leer, no saben qué. Ahí inicia un proceso interesante y noble: tomar a ese cliente de la mano y conducirlo por autores, obras, títulos, siempre investigando qué es lo que ha leído y le ha interesado.
Cuidar ese aspecto puede dar grandes resultados con el tiempo, asegura. “A veces recomendamos, por ejemplo, autores como José Emilio Pacheco, porque tiene obras cortas, libros pequeños pero de rápida lectura”.
Ella es de mirada firme y palabras seguras, habla en bloques de frases cortas y con final rotundo. No hay duda que terminó de hablar cuando lo hace. Amable y aún sorprendida por el premio, y por las innumerables entrevistas que medios de comunicación le han hecho desde la mañana, asegura que más allá del placer de saberse ganadora, a lo que le dará mayor importancia es al compromiso asumido como proyecto cultural, que fue la causa del premio.
“Inicié este proyecto debido a mi gusto por la lectura. Arranqué asociada con Héctor Leonel Reyes Mora, en 1998. Estábamos en la calle Juárez, luego estuvimos en Clavijero y aunque la sociedad terminó, el proyecto continúa. Somos grandes amigos y hoy este premio de alguna manera es para todos los libreros de usado que estamos en Xalapa”, dice detrás de unos lentes gruesos de armazón blanca y negra.
La propuesta es convertir el establecimiento en un centro de fomento a la lectura, que permita acercar a los niños y gente en general al conocimiento a través de las páginas de los libros. Son quince años de trabajo, recuerda, y confía en el proyecto. D
Para lograr el premio, que fue instaurado en 2008, enviaron su propuesta el 1 de octubre, en el que explicaron todo lo que han hecho como librería, su concepto y además lo que pretenden hacer en el futuro. El espacio dispone de un patio central que será techado y es donde realizarán las actividades.
Actualmente en Xalapa existe un creciente número de librerías de usado, que combinan la venta de libros nuevos, y cuya filosofía es que lo económico no sea el gran enemigo del libro y la lectura.
Ofrecer libros en buen estado a precios bajos les asegura dinamismo en su actividad, y además les permite a los lectores adquirir las obras de su interés a un precio más bajo. Olga Lidia piensa que los libros electrónicos o digitales no son el enemigo de los libros tradicionales. “Lo digital complementa al libro de papel, a veces el aspecto económico es el gran enemigo, porque de repente hay títulos que son sumamente caros”.
El futuro de Aleph, tras el premio que será entregado formalmente en diciembre, es halagador. Los recursos bien administrados en la ampliación y remodelación del lugar le permitirán una nueva dimensión, será un espacio más digno, aspirante a emblema de la ciudad, dice la propietaria, quien tiene la arquitectura como su profesión.
“Queremos ofrecerle más a nuestros lectores y queremos seguir siendo promotores de la lectura y la cultura en general, porque nos interesa que como pueblo razonemos más, eso es lo vital”.
Ella piensa que en Xalapa el nivel de lectura puede ser más alto que en otros lugares, porque cuenta con un gran universo de jóvenes estudiantes, preparatorianos, universitarios con fuertes inquietudes intelectuales, deseosos de leer libros acerca de los temas de su interés.
Héctor Leonel Reyes Mora, exsocio de Olga Lidia, y quien hoy es propietario de otro pequeño establecimiento, Los Libros de Úrsula, en Úrsulo Galván, expresa sin recato su felicidad porque el premio haya sido para Aleph; él espera que esta distinción con ecos en el país entero abra nuevos caminos, mejores gestiones públicas para fortalecer e impulsar esta actividad comercial y cultural.
Él recuerda que empezaron juntos, “pero el mérito de este premio es de ella, es de su negocio y sentimos que ese premio nos representa pero es esfuerzo y tenacidad de ella”, y abunda que desde su fuero personal, el hacer riqueza con el lucro de un libro en verdad es simbólico, y ello se debe a una filosofía: mantener los libros al alcance de quien desee leerlo y para lograrlo buscan ejemplares en buen estado pero a precios bajos para poder ofrecerlos también a un costo asequible.
A diferencia de grandes librerías, la ventaja de las pequeñas es que llevan sus productos a la calle, a los pasillos, a los espacios públicos y de esa manera los acercan a un público potencialmente lector, por ello el Premio Nacional de Librería, asignado a una xalapeña, no es fortuito, considera.
“El premio tiene un valor concreto: Aleph es la mejor librería de la ciudad en muchos sentidos, desde el precio accesible. Es un premio al reconocimiento de la emergencia del comercio del libro sin pretensiones de lucro total en la sociedad en la que vivimos. Puedes encontrar libros desde tres pesos, hasta revistas de doscientos”.