+ Columna de EDUARDO CORONEL CHU, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2013-11-01
No sin modificaciones al proyecto inicial formulado por el presidente Enrique Peña Nieto, algunas de ellas relevantes, al límite de los plazos legales del proceso legislativo, entre el ping-pong de las dos cámaras participantes, el Senado y la de Diputados, ayer concluyó la controvertida reforma hacendaria que establece el esquema tributario y administrativo del Gobierno Federal para 2014.
Como se esperaba, vistos los posicionamientos de las fuerzas políticas ante la iniciativa del Gobierno Federal, finalmente salió la aprobación del paquete económico, más de 10 leyes, incluida la de ingresos, con el acuerdo mayoritario en ambas cámaras de una coalición comandada por el PRI y sus aliados, PVEM y Panal y la adhesión activa de una fracción del PRD, que se dividió; mientras que la oposición estuvo representada por el PAN, la postura más radical, como voceros de los intereses empresariales y por ser el grupo político desplazado del poder; igualmente en contra se manifestaron el MC, PT y una fracción disidente del PRD, éstos más bien por pleitos entre las tribus de la izquierda, ya que la reforma impulsada por Peña adoptó proyectos del PRD e incluso en la negociación recibieron beneficios para el Distrito Federal gobernado por un ala perredista.
En el balance del cierre del ciclo, aunque como es inevitable en reformas fiscales no todos quedarán conformes, debe puntualizarse que en lo general permaneció el objetivo gubernamental de gravar más los que más ingresos tienen, los principios de equidad y progresividad de los impuestos, evitando afectar a las llamadas clases medias, así como la creación de prestaciones sociales a la población económicamente vulnerable. Lo que no es poca cosa.
LA MISCELÁNEA
Entre los principales cambios que serán ley, una vez que sean promulgados y entren en vigor el año fiscal próximo, se destacan, en la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que como se recuerda evitó gravar alimentos y medicinas que seguirán en tasa 0, y se eliminó la propuesta de pago en colegiaturas y espectáculos y en su mayor parte a las operaciones inmobiliarias; en cambio, se homologa ese impuesto de 11 a 16% en los estados fronterizos, para terminar con un privilegio regional de años. Igualmente causarán el impuesto los alimentos para mascotas, la venta de perros, gatos y pequeñas especies y la goma de mascar, el chicle.
En materia del Impuesto sobre la Renta (ISR), al final, la tabla de aumentos en la tasa excluyó a los contribuyentes que perciben ingresos mensuales de hasta 61 mil 499 pesos, por lo que estos y hacia abajo continuarán con la misma tasa de 30%. El aumento alcanza a los que perciben ingresos a partir de 750 mil pesos anuales –$ 62,500 al mes– que pagarán 32%; el siguiente rango de 1 millón de pesos anuales –$83,333 al mes– lo causará en 34% y los de ingresos a partir de 3 millones anuales –$250,000 al mes– sobre una tasa de 35%. También se pagará el próximo año por dividendos en sociedades el 10% y esa misma tasa por ganancias en la bolsa de valores. Se elimina la consolidación fiscal que permite a las empresas en corporativo trasladar las pérdidas de unas a las utilidades de otras y eludir el pago de impuestos; aunque se termina también el régimen de pequeños contribuyentes (Repecos), les conceden un plazo de 10 años con subsidios decrecientes; las deducciones por prestaciones laborales quedaron en 50%. En la miscelánea le tocó duro a la comida «chatarra» y en la reformada Ley sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se gravará con 8% a los alimentos de alto contenido calórico (frituras, dulces, gelatinas o chocolates), con 10% a la importación de productos relacionados con sobrepeso y obesidad, y se aprobó la propuesta de gravar con un peso por litro a las bebidas saborizadas que contengan azúcares añadidos.
Por otro lado, se confirmó la derogación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y el Impuesto sobre Depósitos en Efectivo (IDE).
La reforma de seguridad social planteada por Peña, asociada a la reforma fiscal, de rango constitucional, va en marcha; se aprobó la pensión para adultos mayores de 65 años y el seguro de desempleo, el cual quedó bajo el esquema del Instituto Mexicano del Seguro Social y no se financiará con la cuota de Infonavit, sino con el presupuesto federal.
Los cambios introducidos en las cámaras, al recortar previsiones de ingresos, dejó un boquete calculado en 12 mil millones de pesos; tendrán que ajustar con recortes en el Presupuesto de Egresos –además de con endeudamiento– al Presupuesto de Egresos, éste todavía para aprobación en la Cámara de Diputados, ya que es de su exclusiva competencia.
ABAJO EL TELÓN
El paquete tributario y administrativo ya salió. Se cierra el capítulo de los cabildeos y las presiones, así como de las alianzas políticas que acompañan a todo proceso de fijación de las cargas entre contribuyentes y la dirección de la política económica y fiscal. Resuelto el paquete, con cambios en la iniciativa en ambas cámaras, ya no hay para dónde hacerse, pues los amparos anunciados todavía por algunos descontentos difícilmente prosperarán.
En las medidas administrativas se consideró un programa de austeridad y control del gasto público y supuestamente para eficientar el gasto, en la coordinación fiscal el Gobierno Federal centralizará a partir de 2015 el pago de la nómina magisterial que ahora efectúan los estados y, de pasada, en la Ley de Salud, se dispuso que les podrán otorgar las aportaciones federales en especie. Les darán medicinas e insumos médicos en vez de dinero.
Seguro habrá secuelas mediáticas, donde continuarán los choques ideológicos y de intereses; que si la Reforma Hacendaría salió parchada, que no es sino recaudatoria, que tendrá efectos económicos recesivos; al igual que las versiones de la contraparte, que es equitativa y con sentido social y que contribuirá al fortalecimiento de la capacidad financiera del estado y a la reactivación económica.
Eso sí, el PAN adolorido por la derrota fiscal dice que ya no va a la reforma energética, que no quiere saber nada del PRI, menos del PRD, y otra vez amaga con salirse del Pacto por México, el que a propósito de estas fechas de muertos habría que ponerle veladoras.