Féminas zoquitecas, acostumbradas al machismo de los varones
* Prevalece en un 80 por ciento y en las zonas rurales se ha convertido en una tradición
Zona Centro
COMUNICADO - 2013-11-28
Sandra Lilia Mendoza de Amador, presidenta del sistema municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Ixtaczoquitlán, dio a conocer en entrevista que, desafortunadamente, aún prevalece el machismo en un 80 por ciento de los varones, y es como están acostumbradas a vivir las féminas de este municipio, lo cual ha sido transmitido de generación en generación, y sobre todo en las zonas rurales se ha convertido en una tradición.
Lo anterior, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, a través de un evento realizado en la sala de cabildos del palacio municipal, al que acudió parte de su equipo DIF, además de directores de área del ayuntamiento, y al final, de su esposo y alcalde Francisco Amador Damián.
Acerca de las comunidades en donde se da el mayor número de féminas que son violentadas por estos “machos”, Mendoza de Amador dijo que esto sucede en las comunidades de Tuxpanguillo, Capoluca y en Rincón Maravillas, además de otras congregaciones de la zona rural, donde existe la violencia y donde desgraciadamente, las mujeres callan por temor a enfrentarse a una nueva vida, de cómo solventar sus gastos y ver por sus hijos, y siguen aguantando todo ese tipo de violencia.
Destacó que, la violencia que más prevalece en Ixtaczoquitlán, “es la física, la económica y la intrafamiliar, donde también los hijos sufren de vivir violentados por parte del papá o hasta de los padres”, señaló, recordando que entre los casos más difíciles que ha atendido el DIF municipal, están de mujeres que han llegado muy golpeadas, las cuales incluso fueron canalizadas al Refugio para mujeres víctimas de violencia “Camila”, el cual se les brindó servicio psicológico, jurídico, además de talleres en apoyo a las féminas zoquitecas.
Sandra Lilia, aseguró finalmente que, “el mensaje para todas las mujeres es, que no se callen, que basta de silencio, que alcen la voz para que todas sean escuchadas por vivir esa violencia, la cual callan día a día, y nosotros nos damos cuenta que viven violencia pues recibimos llamadas anónimas o porque hay denuncia, y es cuando se da a la tarea de visitar a las mujeres víctimas de violencia”.