+ Columna de EDUARDO CORONEL CHIU, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2013-12-12
Entre la desinformación, la ignorancia y la novatez de los actores participantes se desarrolla el proceso de aprobación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado para 2014, que hoy será sometido a discusión al pleno del congreso local.
La iniciativa de previsión de ingresos y distribución del gasto suscrita por el Gobernador, que ordinariamente lleva un trámite estandarizado que coordina la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) en su integración global y reparto, y que pasa sin mayores problemas ante los diputados, en primera instancia por la Comisión de Hacienda del Estado, esta vez ha generado diversas polémicas. Unas originadas por la iniciativa formulada por la Sefiplan, especialmente en lo relativo de los ingresos y su planteamiento fiscal, y otras debido a confusiones o interpretaciones equivocadas por parte de los nuevos diputados.
De modo general ambos documentos –la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos– se parecen mucho a los aprobados tanto el año anterior como en los precedentes y no hay al parecer modificaciones importantes en cuanto a la estructura de los ingresos y los egresos. El incremento proyectado en ambos rubros que van equilibrados, sin déficit, igualando el ingreso al gasto, es de 5.5% nominal y 2.4% en términos reales, se eleva de 90 mil 42 millones de pesos a 94 mil 972 millones de pesos, es decir, crecerá en un monto de 4 mil 929.4 millones.
La mayor parte de este incremento procederá como siempre de las transferencias federales, vía participaciones, aportaciones y convenios y una porción mínima de los ingresos propios. Del total de ingresos, el 85.3% tienen una fuente federal y sólo el 10.6% es de origen local (los remanentes del año previo hacen el 4.1%).
GRAN PLEITO POR INGRESOS PEQUEÑOS
Pese a que dicho proyecto pretende lograr para 2014 una recaudación local de apenas 581.6 millones de pesos superior a la del año previo, ha sido este renglón de ingresos el que mayor ruido le ha metido a la discusión. La falta de claridad, precisión e impertinencia de algunas líneas de la exposición de motivos para los ingresos provocaron que varios legisladores, principalmente del minoritario PAN, pegaran el grito de que habría una avalancha de impuestos, contribuciones escondidas y terrorismo fiscal. Tras la detonación mediática de la polémica, hubo intervenciones del gobernador para puntualizar que no habría más impuestos, y del secretario de Finanzas, Fernando Charleston, en el mismo tenor, además de la celebración de reuniones de éste con los diputados de la Comisión de Hacienda que dictaminará las iniciativas, sin que al parecer se haya desenredado el asunto.
Uno de los puntos que provocaron las reacciones es atribuible a la Sefiplan. En efecto, en el documento enviado a los diputados explícitamente refieren que “solicitará la inmovilización de cuentas bancarias, aseguramiento de fondos y en su caso la transferencia de recursos en favor del fisco, tratándose de créditos fiscales firmes y exigibles”, tema sobre el que después se retractó el propio titular de Sefiplan señalando que no eran facultades del fisco local realizar esas medidas económico-coactivas, pero el enredo ya estaba hecho. Refuerza la idea del aumento fiscal el enunciado de que “el impuesto sobre loterías, rifas, sorteos y concursos sufre un aumento de base (¿en qué consiste?, ¿doble tributación al ganador de premios?), al igual que el anticipo de que habrá un procedimiento más ágil y práctico para el cobro del impuesto sobre adquisición de vehículos automotores usados, sin que se precise cuál será. Igualmente se menciona el “proceso de actualización en tarifas y cuotas y el incremento en la demanda de servicios públicos”. Y para rematar, en paralelo (para lelos) se envío una kafkiana iniciativa de reforma al Código Financiero para aumentar la tasa del impuesto sobre remuneraciones, a la nómina, del 2% actual al 3%, que al examinarse resulta que sólo va dirigido al Gobierno del Estado, a los tres poderes. El procedimiento de aumentar la contribución únicamente al Gobierno del Estado, por absurdo, no se entiende más que la intrincada mente burocrática. ¿Para que la ficción de que pagará más, si sale de la misma bolsa que lo recuperará al cobrarlo? La versión oficial comentada a algunos diputados quiere justificarlo con que se trata de que ese ingreso adicional se destine al fideicomiso que administra ese impuesto y lo aplica a la realización de obras; el mismo resultado se lograría con la simple asignación de partida presupuestal sin necesidad de hacer una iniciativa de reforma al Código Financiero. Lo simple y práctico no es común en la burocracia. El caso es que la mentada iniciativa ha dado lugar a interpretaciones tan descabelladas como que sólo pagarán ese impuesto los trabajadores del Gobierno del Estado, cuando es obvio que el causante del mismo no es el trabajador, sino el patrón. ¡Vaya enredo!
En el rubro de impuestos locales se prevé obtener 3 mil 836 millones de pesos, superior en 119.8 millones de pesos, 3.2 % nominal y 0.2% real, cantidad que no es relevante en el total de los 94 mil millones de pesos. Cosas de la novatada del secretario Charleston y los diputados de la Comisión de Hacienda, en la que sobresale la terquedad de Julen Rementería del PAN. Piedra con Coyol.
GASTO PÚBLICO
Hoy se verá cómo queda el reparto del gasto, del que ayer algunos integrantes de la Comisión de Hacienda dijeron sin precisar que redistribuirían 400 millones pesos, cifra que tampoco es relevante en el conjunto de los egresos que sumarían 94 mil 972 millones de pesos. Con pequeñas variaciones se mantiene la estructura de gasto vigente, y el excedente de cerca de 5 mil millones respecto a 2013 se lo asigna en su mayor parte el Poder Ejecutivo, casi en gasto corriente para dos dependencias, Educación y Seguridad, y otro poco al gasto de capital. El gasto corriente será de 52 mil millones, 105.9 millones un 5.5% de aumento y el gasto de capital de 17 mil 209, sube el 2.5%.
No se duda de que hoy el pleno apruebe tanto la Ley de Ingresos como el Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado para 2014. Supuestamente lo conocen y dictaminaron los tres integrantes de la Comisión de Hacienda del Estado, de los cuales dos son del PRI –obviamente la presidencia y un vocal– y uno del PAN. De los restantes 47 diputados, la mayoría lo conocerá muy cerca del momento de la votación. Se les aparecerá la Guadalupana, pero no será un milagro la aprobación, sino simple disciplina partidista.