+ Columna de EDUARDO CORONEL CHIU, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-01-09
El año político en Veracruz, su evento fuerte de arranque fue, como era antes y lo es desde el año pasado a partir del egreso del PRI a la Presidencia de la República, la conmemoración del acto agrario del 6 de enero. El gobernador Javier Duarte, en evidente buena relación con el presidente Peña, inició el año con el pie derecho un año en que se han creado expectativas de inversiones y empleo y de consolidación de logros de la administración estatal.
Por segundo año consecutivo –a diferencia de las ausencias por 12 años de los dos presidentes emanados del PAN–, el presidente Enrique Peña Nieto acudió a Veracruz este lunes a celebrar el 99 aniversario de la primera ley agraria del siglo XX, promulgada en 1915, precursora de la reforma agraria y de la redacción original del artículo 27 de la Constitución Política de la República que contenía ya los postulados de la lucha agraria en la Revolución, los criterios para fraccionar los latifundios, la creación de ejidos y la restitución de las tierras a las comunidades que habían sido despojadas de ellas.
Lejos de los temas del reparto de la tierra, agotados y cancelados en la legislación desde hace varias décadas, más que el tradicional refrendo de la alianza política del estado con los campesinos –pese a que participen aún las organizaciones de la CNC y las ligas agrarias– el enfoque gubernamental al campo y las políticas públicas es predominantemente económico, mayor productividad y empleo, aunque se le cuelgan también objetivos de justicia social, como la erradicación de la pobreza.
Como el año anterior, la ceremonia sirvió para que el presidente retomara las líneas de la política al campo, resumiera los apoyos dispuestos para este año y, como novedad, anunciara sin entrar en detalle que en breve enviara al Congreso iniciativas para una reforma “profunda” al sector agropecuario.
El discurso de la Presidencia de la República es prácticamente el mismo que se ha manejado desde el inicio de la actual administración. Incrementar la producción de alimentos a partir de una mejora en la productividad, aumentar ingresos de los productores, fomentar su asociación y abastecer el mercado de consumidores a precios más bajos. Todo suena bien, pero el problema no es desearlo sino conseguirlo, lo que tiene que ver con el diseño de las políticas adecuadas, la eficacia en su aplicación y, sobre todo, en sus efectos, es decir, cómo se insertan los productores nacionales en un mercado de alimentos que no está controlado nacionalmente, desde la apertura del Tratado de Libre Comercio (TLC), sino por la competencia internacional.
MAYORES RECURSOS ESTE AÑO
Para el año que comienza, refirió EPN, los recursos públicos destinados al campo tendrán incremento. La Secretaría responsable del fomento agropecuario (Sagarpa) ejercerá 82 mil millones de pesos, el más alto de su historia, 7 mil millones más que en 2013, y en conjunto el Gobierno Federal destinará 338 mil millones de pesos, superior en 32 mil millones al año previo.
Habrá más dinero y, según dicen, se han depurado programas en los que se destacan los que promueven la productividad, como semillas mejoradas, riego tecnificado y el acceso a mercados internacionales, aunque para los productores pequeños sigue escaso el financiamiento de proyectos y no se sabe bien cómo han quedado los apoyos y estímulos que en la era panista fueron acaparados por los cuates del sistema.
Es sabido que el agro mexicano tiene enormes rezagos y grandes retos. Los ejemplos citados de productores exitosos –la retórica de Peña encontró casos veracruzanos, el limón persa de Martínez de la Torre que se vende a Japón, la piña de Rodríguez Clara en USA y el café de Coatepec que adquieren en Europa. Tampoco faltó la cita de la potencia productora de alimentos que es nuestro país, entre los 15 mayores productores, según datos de la FAO y el lugar 13 en exportación de alimentos, a un mercado de mil millones de consumidores en 45 países. Sin embargo, en el sector rural se encuentra la mayor parte de los millones de pobres del país, y gran parte de los alimentos que aquí se consumen son importados, entre ellos, los básicos.
INCÓGNITAS
Habrá que esperar a ver en qué consiste la “profunda reforma” al campo que propondrá al Congreso y a la Nación el presidente Enrique Peña Nieto, si se procesará en el agonizante “Pacto por México” o en acuerdos legislativos partidistas, si tendrá rango constitucional o sólo tocará la legislación secundaria y, al igual que las demás reformas impulsadas en el año previo, como la energética, de telecomunicaciones, financiera y hacendaria, cuándo se verán, si es el caso, sus efectos en los ingresos de la población y en el comedor de las familias.
EFECTO FORBES EN ACTO AGRARIO
Estaba muy orondo acomodado en el presidium del auditorio del Word Trade Center en Boca del Río, donde el presidente Peña encabezaría la ceremonia de la ley agraria, cuando el Estado Mayor Presidencial bajó del sitio al senador Carlos Romero Deschamps. Con todo y su investidura senatorial y su cuasi vitalicio cargo de secretario general del sindicato de Pemex, como apestado, fue retirado de la proximidad y vista del Presidente de la República. La cosa, se ve, es personal y no sindical, pues el estado mayor permitió permanecer en el presidium al diputado federal Ricardo Aldana, por cierto, coordinador de la bancada veracruzana en San Lázaro, además de tesorero del sindicato de Pemex, en el que ha sido incondicional de Romero Deschamps. Como se recuerda, Romero –ya no Don Carlos– figuró en el segundo lugar, enseguida de Elba Esther Gordillo, en la lista de los 10 más corruptos de México, hecha pública por la revista americana de negocios Forbes, pero replicada profusamente por los medios nacionales. En esa misma lista en la compartió el deshonor, en el octavo sitio, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, cuya embajada a Grecia o a cualquier parte del mundo hoy se observa mas gélida que las Cataratas de Niágara.
El comentario de personal de la Secretaría de Gobernación, asistentes a la ceremonia, fue que Romero Deschamps parecía no darse cuenta de que debía renunciar e irse a su casa. ¿Sabrán algo de la amplia difusión que se le dio a la nota?