Sin apoyos cultivadores de flores en pequeño, de Rafael Delgado

+ Solo quienes son dueños de parcelas y siembran productos como la calabaza o el chayote, tienen acceso a programas como el Procampo

Zona Centro

David Alavez Cabra - 2014-01-20

Aunque teoría, se anuncia que programas de apoyo como el Procampo, y otros similares, buscan mejorar las condiciones de quienes trabajan la tierra en nuestro país, en la práctica esto no es así, yo prueba de ellos son los cultivadores de flores en pequeño de este municipio, quienes “rentan” una porción de terreno fértil, para allí sembrar sus flores y luego venderlas para obtener el sustento para sacar delante a sus familias, los cuales no tienen acceso a ningún apoyo o programa estatal o federal, en caso de que se dañen sus cultivos por al temporada invernal.

Doña Vicenta Reyes, explicó a este medio que, para que su marido pueda sembrar las flores que más tarde cosecharán y buscarán expender a un buen precio, lo cual casi nunca sucede, debe pagar por el uso de esa tierra, además de no poder tener entrada a respaldos de la Sagarpa como el mencionado Procampo, que solo lo reciben en Rafael Delgado, quienes son dueños de sus parcelas y siembran productos como calabaza o chayote.

“Solo son apoyados los que tiene parcela y que siembran, que será, calabacitas o chayote, pues ellos tienen su parcela, tienen su papel y se reúnen en la Casa del Campesino, y a ellos sí les dan un apoyo económico, pero también tarda pues hay que mandar papeles y oficios”, expresó.

“Pedimos ‘prestada’ la tierra para que mi marido siembre, pero el dueño de la parcela, sí recibe ese apoyo, porque tiene sus papeles con prueba de que tiene parcela, entonces vienen unos señores a Casa del campesino, y les dan un apoyo que se llama Procampo, pero es de cada año, cada dos años, y si tiene en regla sus papeles. A ellos los representan el ejidatario Eduardo Reyes y es quien los organiza”, detalló.

Apuntó que en su caso, para poder sembrar sus flores, su esposo paga 700 pesos por una melga que equivale a 100 metros lineales de largo por un metro de ancho, esto por un año, con la posibilidad que el precio de flor caiga, como sucede en este momento, además de los gastos de la familia para comida, gasto para comprar medicamentos si hay enfermos en casa, siendo está y la compra del abono, donde más tienen que invertir, sin posibilidad alguna que nadie les ayude cuando sus labranzas son dañadas por las heladas de la temporada invernal.




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