Veracruz es mi casa, mi escuela, mi laboratorio: Premio Nacional De Ciencias y Artes
+ Cuando me ofrecieron un trabajo aquí, brinqué de emoción, porque incluso tenía la oportunidad de ir a otros países, pero cuando se me abrieron las puertas de Veracruz, yo dije ¡es lo máximo!, cuenta el director del Instituto de Ecología, Martín Aluja Schuneman
Zona Centro
REDACCIÓN - 2014-02-10
Veracruz es uno de los estados que tienen más creatividad y más alegría por vivir; diverso en culturas y de gente trabajadora, sobre todo que tiene condiciones naturales inmejorables e irrepetibles para transformarse en una potencia; un estado del que siento un profundo orgullo por haber podido realizar en él mi carrera como científico, afirmó el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013 en el ámbito de Tecnología, Innovación y Diseño, Martín Ramón Aluja Schuneman Hofer, director del Instituto de Ecología (Inecol).
El científico se hizo acreedor a esta presea otorgada por la Presidencia de la República, por sus relevantes investigaciones, dentro de las que destaca el comportamiento de la mosca de la fruta, investigación cuyas conclusiones permitieron que se abriera la frontera de Estados Unidos para el aguacate Hass, producido en Michoacán, que estuvo cerrada por más de 80 años.
Lo anterior fue posible porque se pudo demostrar con la investigación que el aguacate no es susceptible para ser huésped de la larva de la mosca de la fruta, por lo que el país pudo generar una derrama económica de más de 4 mil 500 millones de dólares y la creación de miles de empleos.
Martín Aluja dijo que esta investigación es un ejemplo de que la ciencia y la tecnología son de enorme utilidad, no solamente para resolver problemas, sino también para transformar a la economía en mucho más viable, en crear empleos y en una derrama económica que es histórica.
“Este premio lo único que hace es hacerlo a uno más responsable, más comprometido con su país, ilusionado de que lo que uno hace le pueda servir a la sociedad, y trasmitirle al pueblo de Veracruz el profundo orgullo que siento de haber podido realizar mi carrera, agradezco enormemente a la sociedad de la entidad y de México por haberme dado la oportunidad de ser científico; y también reiterar mi agradecimiento enorme a la Universidad Veracruzana”.
Emocionado, recordó que su primer contacto con estas tierras fue cuando, siendo niño, acompañaba a su madre, de profesión veterinaria, “y me traía a trabajar con los ganaderos, y me llenaba de pinolillo y de garrapatas. Y eso me permitió descubrir Veracruz; al igual que la presencia en casa de Lupita Lozada, una cocinera, que me enseñó a decir todas las malas palabras que se usan en Veracruz desde muy joven, ella me enamoró de Veracruz a partir de la cocina”.
Nacido en la ciudad de México, el 08 de noviembre de 1957, cursó sus estudios profesionales en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y en la Cornell University, obteniendo el grado de Ingeniero Agrónomo en 1981.
Aluja Schuneman Hofer obtuvo el grado de Doctor en Ciencias en la Universidad de Massachussets, porteriormente del cual, realizó una estancia posdoctoral en la Swiss Federal Research Station, en Wädenswill, Suiza.
“Cuando ya tuve la oportunidad de regresar a México, repatriado por el Conacyt, me ofrecieron un trabajo en Veracruz, y yo brinqué de emoción, porque incluso tenía la oportunidad de trabajar en otros lugares, en otros países; pero cuando se me abrieron las puertas de Veracruz, yo dije ‘¡es lo máximo!’”.
Ya en la entidad, inició sus investigaciones en las huertas de mango del municipio de Apazapan, donde una entrañable amiga, Lourdes Acosta, le mostró el drama que vivían los agricultores, no podían comercializar su fruta porque estaba infestada de gusanos.
“Me la pasaba a veces 12 horas trepado en un árbol de mango; la gente decía ‘ya llegó el loquito’, llegaba a las cinco y media de la mañana, me subía a los árboles y me bajaba en le noche. Y eso fue con un afán de entender a la plaga, de saber por qué las moscas estaban haciendo ese daño tan terrible, y así es como empecé a trabajar en Veracruz”.
Y es así como dieron inicio las investigaciones que marcarían su vida científica en torno a la mosca de la fruta, animales que le han dado la oportunidad de trabajar todo el tiempo en encontrar fórmulas para solucionar una importante problemática y de una forma amigable con el ambiente, sin agroquímicos o insecticidas, ya que esta plaga está entre las 10 que más repercusiones económicas tiene a nivel mundial.
“Yo soy un creyente de que el científico tiene la obligación de, en todo momento, generar conocimiento de frontera, de obligarse a sí mismo, y de comprometerse a trabajar en la cresta del conocimiento pero siempre pensando en resolver un problema de la sociedad, porque nosotros nos debemos a la sociedad, entonces lo único en lo que puedo estar pensando todo el tiempo es en cómo le hago para regresar ese apoyo a la sociedad”.
Comentó que, como director del Inecol está haciendo un esfuerzo extraordinario para lograr los recursos necesarios y transformar al instituto en un centro de excelencia internacional, del cual todo mundo se sienta orgulloso.
Clúster tecnológico
En este sentido, anunció que se trabaja intensamente en la creación de un clúster científico y tecnológico, el BioMimic, que contará con 13 mil 500 metros cuadrados de nueva infraestructura científica y tecnológica, y en el que se realizará investigación de vanguardia.
En este lugar se concretarán investigaciones como la que llevan a cabo actualmente, donde han descubierto que cierta mosca que afecta a la producción de naranja deja una feromona que repele a otras moscas, y que ya se sintetizó para que en breve se fabrique un repelente natural que resolverá el problema de esta plaga.
Otro de los grandes proyectos a los que desea dedicarse en los años por venir es crear un centro de reclutamiento de nuevos talentos para la ciencia y la tecnología, objetivo en el que se están estableciendo alianzas con el recién creado iLab Veracruz, porque se pretende generar un ecosistema apropiado para la innovación y la creatividad, y transformar a la región en un lugar reconocido a nivel mundial como líder internacional en la materia.
“Yo estoy convencido de que si todos los veracruzanos nos ponemos a trabajar intensamente, concentradamente, creativamente, Veracruz podría transformarse así como en el California de México, en una de las economías más importantes del mundo entero. Tenemos todo para lograrlo: costas, agroecosistemas, bosques, materia prima de primerísimo nivel”.
Por último, destacó que al haber obtenido este reconocimiento, aumentó su interés de construir un mejor Veracruz, basado en la ciencia y la tecnología.
“Yo quiero enamorar a todos los veracruzanos, tan creativos y trabajadores; que vean que la ciencia y la tecnología es la única manera de que el estado se transforme en este potencial líder que tiene en su tierra, en su gente, en su naturaleza”.
Grandes bosques, grandes ciudades
La campaña Grandes Bosques para Grandes Ciudades, impulsada por el Instituto de Ecología y elaborada junto con el DIF Estatal y la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), propone establecer un corredor que permita generar el parque urbano más biodiverso del mundo, mediante la ampliación de la superficie del Santuario Bosque de Niebla a 42 hectáreas, ya que en este momento cuenta con 30, que fueron donadas por la actual administración estatal.
El bosque de niebla o bosque mesófilo es un área natural cuya cantidad de biodiversidad que existe por hectárea es enorme; este tipo de bosque abarca la región de la capital, y se extiende a las de Córdoba, Huatusco y algunas de la sierra de Zongolica, y es uno de los ecosistemas más biodiversos existente en el mundo.
La campaña Grandes Bosques para Grandes Ciudades no sólo beneficiará a la de la capital del estado, sino también a las principales zonas urbanas con que cuenta Veracruz, se trata de 14 ciudades medias que concentran a la mayor cantidad de población en el estado.