Veracruz, llamado a ser el gran productor de chía

+ En la salud, esta semilla es una gran benefactora que aporta grandes cantidades de Omega 3 y antioxidantes al organismo; en lo económico, es un cultivo rentable con una gran demanda internacional

Zona Centro

COMUNICADO - 2014-02-11

El cultivo de chía representa una importante e interesante alternativa para el campo veracruzano, porque puede sembrarse en prácticamente todo el estado, requiere pocos recursos por hectárea, tiene un mercado de gran potencial para su comercialización y una extensa lista de beneficios en el consumo humano.

Diminuta, prácticamente sin sabor y sin aroma, pero con una cauda de saludables bondades para el organismo del hombre, la chía es un alimento que en el mundo prehispánico ocupó el tercer lugar en su cultivo, sólo superado por el maíz y el frijol, apunta un productor apasionado de esta semilla, Eduardo Lara Pérez, quien es pediatra e investigador reconocido en el mundo de la medicina.

“En su historia encontramos que funcionó como moneda, servía para pinturas, además de sus capacidades de nutrición. Los aztecas le pedían a sus súbditos y pueblos conquistados, una gran cantidad de chía, sobre todo en Chiapas, donde era muy cultivada, a tal grado, que de ahí surge el nombre del estado. Llegaban a solicitar 150 mil toneladas, que eran distribuidas incluso en Sudamérica”.

La semilla, originalmente es cultivable en la altura de 800 a mil 600 metros sobre el nivel del mar, aunque en Bolivia ha sido sembrada en los 400 metros, y gracias a la investigación, los años de trabajo, esfuerzos y recursos propios, Eduardo Lara cuenta ahora con una clase de chía adaptada para el territorio veracruzano.

Es en la localidad de Ixcoalco donde tiene una parcela con chía ya para cosechar, y a 10 metros sobre el nivel del mar, la plantación bañada por el sol y a salvo de inundaciones, luce tupida, con plantas de unos 80 centímetros de altura y vainas repletas de semillas.

El cultivo de chía es extenso en Jalisco, pero en Veracruz es incipiente, se requiere de trabajo, de insumos y apoyos para elevar su producción y elevar la rentabilidad que de origen posee y la define.

En los años setenta, explica Lara Pérez, Latinoamérica registró un gran impulso a los cultivos alternativos. Argentina se convirtió desde entonces en el gran productor y exportador de chía en el mundo, con grandes extensiones y tecnificación suficiente, ha reconocido siempre su origen mexicano.

Veracruz posee todas las condiciones naturales, como altura, humedad ambiental, orografía, topografía, temperatura para ser el gran productor de chía, aunque para convertirse en exportador en el futuro mediato, se requiere de inversión en maquinaria y tecnología para detonar su cultivo y permitir el sustento de las familias veracruzanas agricultoras.

Cada hectárea de chía, requiere en promedio, 20 mil pesos de inversión en la siembra y cuidados, pero la cosecha permitiría ganancias en promedio de 50 mil pesos. El ciclo de siembra-corte promedia los 120-150 días, aunque se han registrado ciclos de 102 días, es decir, casi tres meses y medio.

“Es una planta que no deteriora el suelo, como la caña, y a diferencia de ésta, requiere cuidados permanentes, pero es altamente rentable. España es uno de los países consumidores de chía, su necesidad es de unas 120 toneladas por año, que significaría unos 36 millones de pesos, pero aún no logramos un acopio de tal cantidad, aunque bien podríamos lograrlo”.

Los beneficios que la chía representa en el consumo humano son el aporte de omega 3, 70 por ciento más que el salmón; 100 por ciento más de fibra que cualquier cereal en hojas; 100 por ciento más de potasio que los plátanos; 200 por ciento más hierro que las espinacas, 300 por ciento más selenio que el lino.

Asimismo, 500 por ciento más proteína que las alubias rojas; 500 por ciento más calcio que la leche, absorbible; 800 por ciento más fósforo que la leche completa, mil 400 por ciento más magnesio que el brócoli; siete veces más vitamina C que la naranja; alto contenido en aminoácidos y más antioxidantes que los arándanos.

De igual modo, es un importante inhibidor del apetito, controla niveles de colesterol y tensión arterial, beneficia el sistema cardiovascular, nervioso e inmunológico; favorece el desarrollo muscular y regeneración de tejidos, disminuye el azúcar en la sangre, altamente recomendado para diabéticos; facilita la digestión y el tránsito intestinal, y es apto para todas las edades. Su consumo es variado, puede ser en refresco o helado, por mencionar algunos.

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