Conurbación Veracruz-Boca del Río; crisol de aprendizaje y recreación

+Son puntos obligados para estrechar la mano con el origen, raíces y creencias

Zona Centro

COMUNICADO - 2014-02-24

- En cada rincón se palpa la historia. El paso del tiempo ha dejado huella imborrable y su aportación al espíritu que hoy lo habita. El puerto de Veracruz, mestizaje de razas y fusión cultural, riqueza gastronómica y religiosa, es y seguirá siendo un lugar digno de ser visitado.

De exquisitos amaneceres naranjas y morados aderezados con aroma a Café de La Parroquia, el puerto de Veracruz y Boca del Río son puntos obligados para estrechar la mano con el origen, raíces y creencias, grabadas en la piel de sus históricos edificios, sus plazuelas, templos religiosos, música y sabor.

La conurbación es la puerta abierta a un pasado glorioso y un presente prometedor que todo turista debe descubrir paso a paso por sus calles y edificios históricos, sus cafés de antaño, los modernos establecimientos de gastronomía internacional y, sobre todo, la calidez y buen trato de su gente.

Aquí, todo se conjunta desde el corazón de la ciudad en la Plaza Mayor o Zócalo, donde los tradicionales Portales son el espacio ideal para admirar, acompañado de un platillo propio de la cocina local, construcciones de gran belleza arquitectónica como el Palacio Municipal y la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.

En el Zócalo, la vida toma su ritmo de los acordes de las danzoneras que acompañan a las parejas en un eterno idilio marcado por los cuatro compases que componen su estribillo, donde vemos a las mujeres ataviadas con flores en su cabello, abanicarse esperando a retomar el paso de la mano de su compañero.

Más allá de este primer cuadro, los visitantes pueden conocer su historia a través del Museo de la Ciudad, en cuyas salas se exponen objetos que dan testimonio de que el puerto jarocho es considerado cuatro veces heroico y este año, se encamina a celebrar el Centenario de la Defensa del Puerto de la Invasión Norteamericana.

El Centro Histórico ofrece también exposiciones colectivas de arte como la del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), que se encuentra en el exconvento Betlehemita, actual sede del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC), en la calle Canal entre Zaragoza y Gómez Farías, cuyas puertas están abiertas de martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas.

Metros adelante permanece majestuoso el Baluarte de Santiago con la exposición Las Joyas del Pescador, sitio disponible de martes a domingo a partir de las 10 de la mañana hasta las 16:30 horas.

A la hora de la comida y antes de continuar descubriendo Veracruz, el Café de La Parroquia recibe a los turistas con su tradicional lechero, la bomba con mantequilla, los huevos tirados, las canillas y muchas delicias de la cocina jarocha que podrás degustar frente al tradicional Paseo del Malecón.

A la vista, el Faro Venustiano Carranza, guía eterno de los navegantes. En este punto, también se puede admirar el puerto comercial, los muelles con su incansable ir y venir de barcos cuyas entrañas, destino y origen, demuestran la fortaleza económica del estado y del país.

A lo lejos, El Castillo de San Juan de Ulúa, testigo imponente del desarrollo a lo largo de los años. Se puede visitar a bordo de una embarcación que deberás abordar en el malecón y que te llevará a dar un paseo por la bahía para tomar la fotografía obligada de este digno sitio, el cual fue aduana, cárcel y cuna de mitos y leyendas que enriquecen al puerto jarocho.

Este castillo también puede ser visitado vía terrestre para recorrerlo despacio y conocer de primera mano la leyenda de Chucho El Roto o La Mulata de Córdoba que en los muros de la fortificación dibujó un barco, se subió en él y escapó de su prisión.

Además, existen bellos edificios, como el inmueble del Registro Civil, el Teatro Francisco Javier Clavijero, el Edificio de Correos, la Estación de Ferrocarriles y el Edificio de Aduanas.

Hospedaje y alimentación

Con más de 10 mil habitaciones disponibles en hoteles de todas las categorías y establecimientos de comida local, regional, nacional y de franquicia e internacional, el puerto ofrece un abanico de opciones para cada gusto y necesidad.

Con los establecimientos a la orilla del mar, como el restaurante Villa Rica Mocambo, pasando por La Estancia de Boca, en el centro de la ciudad de Boca del Río o los deliciosos cortes argentinos en El Gaucho.

Para descansar, las opciones comprenden lugares como el Gran Hotel Diligencias, ubicado frente al Zócalo de la ciudad, hasta los tradicionales a la orilla del mar como el Camino Real y Fiesta Americana.

En Veracruz, el presente y la historia se encuentran, se enmarcan con un excelente trato, calidez y para celebrar y culminar el recorrido, una bebida tradicional de cacahuate, guanábana o mamey, un torito de La Chata en el corazón de Boca, donde sin duda, la historia vuelve a empezar.

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