Palma de coco disminuye efectos nocivos de ciclones tropicales: PC
+La palma de coco es una buena opción para mitigar la pérdida de arena hacia el mar
Zona Centro
COMUNICADO - 2014-05-03
La palma de coco es reconocida como una buena opción para mitigar la pérdida de arena hacia el mar y por su valor comercial, que estimula que la población la cuide, además de servir como cortina de viento que disminuye los efectos nocivos de los ciclones y frentes fríos, afirmó la titular de la Secretaría de Protección Civil (PC), Noemí Guzmán Lagunes.
Al acudir a la Octava Reunión Ordinaria de la Comisión Especial de la LXII Legislatura Federal, para impulsar la agroindustria de la palma de coco y sus derivados, informó que el gobernador Javier Duarte de Ochoa realizará una inversión millonaria para su salvamento.
“El Gobierno del Estado otorgará fondos del orden de los 20 millones de pesos de inversión neta, a establecer en los próximos tres años para más de ocho mil hectáreas de cultivos de palma de coco a lo largo de toda la costa veracruzana, diez veces más que las 800 que actualmente existen.
Destacó que está inversión permite ver la dimensión genuinamente estratégica del proyecto de repoblamiento y producción de plantas tolerantes al amarillamiento letal del cocotero, que impulsa el mandatario. Asimismo, explicó que la palma de coco cuenta con importancia económica, social y ecológica; su producción genera divisas, empleos e ingresos, de alimentos y de muchos otros subproductos para el mercado local e internacional.
“Más allá de esos beneficios, se tiene conciencia también de que, junto con otras especies nativas, las palmas forman ecosistemas únicos, como las selvas inundables y los manglares que son zonas de anidación, refugio y alimentación de aves migratorias. Son un soporte de la biodiversidad”.
La servidora pública indicó que estos beneficios se ven seriamente amenazados por la plaga del amarillamiento letal del cocotero, que según los registros especializados, se detectó en 1999 afectando a seis municipios de la zona sur de la entidad. “En 2003, Veracruz contaba con tres mil 800 hectáreas cultivadas, en la actualidad quedan alrededor de 800; y sólo se ocupan en esta actividad 300 productores. Esta devastación ha traído un efecto destructivo adicional: se están perdiendo las playas”.
La titular de PC expuso que la ausencia de palmas en las playas ha afectado las costas veracruzanas y, tan solo en Tecolutla, ha consumido 30 metros de playa. “Más aún: se debilitó la defensa natural de las zonas costeras y de las comunidades ante el impacto de los fenómenos meteorológicos. A este municipio, prácticamente todos los impactos meteorológicos del año pasado, las tormentas Barry, Fernand e Ingrid, y los frentes fríos lo afectaron con inundaciones, deslaves e interrupción de comunicaciones”.
Asimismo, resaltó que proyectos como éste, son fundamentales para lograr un desarrollo sustentable como política de adaptación al cambio climático y como soporte de la política preventiva de protección civil, para reducir el riesgo de desastres.