Fragata argentina llegó a Veracruz para no ser embargada
+ El Gobierno Argentino decidió armar un recorrido latinoaméricano para evitar la inacautación del navío tras el fallo a favor de los "fondos buitres".
Zona Centro
Agencias - 2014-06-19
Tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en la causa de los "fondos buitre", la Fragata Libertad arribó este miércoles al puerto mexicano de Veracruz, en una nueva etapa del recorrido por países en los que no existe riesgo de retención del buque.
Allí, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, explicó que el Gobierno decidió armar un recorrido “"meramente latinoamericano”" porque la Argentina “"hace mucho tiempo que decidió fortalecer lazos con la región”".
No obvió lo que ocurrió con la retención que sufrió la embarcación durante 77 días en el puerto ganhés de Tema, en 2012, como consecuencia de un recurso presentado ante la Justicia de aquel país africano por parte del fondo NML.
"“El tiempo que estuvo retenida ilegalmente en Ghana fueron días tristes, pero logramos recuperarla y hoy navega por mares de países hermanos, porque este viaje tiene que ver con nuestras raíces”", sentenció Rossi
¿QUÉ SON LOS FONDOS BUITRE?
Los fondos 'buitre' en realidad son fondos de capital de riesgo o fondos de inversión libre y consisten en la compra de deuda a una entidad o incluso a un Estado que se encuentra en una situación de debilidad o de proximidad a la quiebra.
Según algunos grupos y expertos, los fondos son especuladores que compran a un bajo precio la deuda a países pobres en problemas económicos con el propósito ilícito de entablar procedimientos judiciales a su respecto para obtener sumas considerablemente mayores que pueden llegar hasta el 400% de lo que pagaron por ellas.
Hay algunos grupos internacionales que hacen campaña contra ellos, como Jubilee Debt Campaign, y medios de prensa internacionales como la cadena 'BBC' o el diario 'The Guardian' que les siguen la pista, advirtiendo sobre sus prácticas y contando quiénes son y cómo operan.
En el caso de Argentina los fondos 'buitre' adquirieron una porción de la deuda pública externa a precio muy bajo de hasta el 20 por ciento de su valor nominal e intentaron que les pagaran cuando explotó la crisis económica argentina de 2001.
El nombre de los fondos procede de una frase que fue pronunciada por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en una disputa con uno de los fondos que acabó con el secuestro de la Fragata Libertad de la Armada argentina en un puerto extranjero. "Los buitres son las aves que comienzan a volar sobre los muertos; los fondos buitre sobrevuelan sobre países endeudados y en 'default'. Son depredadores sociales globales", dijo la mandataria.
Los fondos 'buitre' han impuesto sobre Argentina 28 embargos desde 2001. El país incumplió en 2001 las obligaciones del servicio de deuda por importe de 95.000 millones de dólares. Posteriormente, en 2005, el país ofreció a sus acreedores un canje por bonos de valor inferior, oferta que repitió en 2010. Argentina logró con estas propuestas acuerdos que cubrían el 92 por ciento de su deuda, pero fue rechazada por los inversores, que exigieron al país austral el pago íntegro de la deuda.
En noviembre de 2012, la Corte Federal de Nueva York dictaminó la obligación de Argentina de abonar los 1.330 millones de dólares que adeuda a los 'hedge funds' que rehusaron reestructurar sus bonos argentinos en cartera tras la quiebra del país austral en 2001.
"Argentina tiene que pagarle a los demandantes el cien por cien de esos 1.330 millones al mismo tiempo o antes de que les pague a los tenedores de bonos reestructurados", indicó el juez federal Thomas Griesa en su sentencia de noviembre de 2012.
Argentina apeló la decisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos con el acompañamiento de los Gobiernos de Dilma Rousseff (Brasil) y Enrique Peña Nieto (México), de la Cámara de Comercio americana de Argentina y del Premio Nobel en Economía Joseph Stiglitz.
En junio de 2013, en un escrito del Gobierno de Estados Unidos de la Cámara de Apelaciones dijo que la interpretación de Griesa "podría permitir a un solo acreedor frustrar la aplicación de un plan de reestructuración con apoyo internacional, y con ello socavar las décadas de esfuerzos que Estados Unidos ha gastado, para promover un sistema de cooperación y resolución de las crisis de deuda soberana".