+ Columna de EDUARDO CORONEL CHIU, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-07-01
Regresaron a su nivel, por ahora, las agitadas aguas locales de la reforma electoral.
En el marco de la reforma federal aprobará este año, en la constitución de la república y en leyes secundarias, que contienen directrices sobre instituciones y procedimientos electorales, así como plazos de adaptación local, pero no inminente para Veracruz, que no celebrará elecciones locales en 2015, vimos crecer artificialmente en las últimas semanas el tema de la homologación de la legislación local.
Se le empujo e infló en la agenda pública local como si se tratara de una cuestión crucial y urgente para la democracia y el desarrollo del estado, o ineludible y perentoria obligación constitucional que debía resolverse antes de que terminara el mes de junio.
Luego de los infiernos en que se quemaron la pólvora los actores políticos, estirando la liga, atizando la flama de debates de pirotecnia en la que la que se polarizó la pretensión de designar a un gobernador de dos años en 2016 –tema que por cierto no deriva imperativamente de la reforma federal-, ha llegado el enfriamiento.
Contra lo que se había manejado de que ayer habría al menos un dictamen aprobado por el Congreso local de la iniciativa enviada por el gobernador de un nuevo código electoral –que no contiene el tema de la concurrencia de elecciones locales con la Federal, como tampoco la reelección legislativa y de ediles-, de última hora, sin explicaciones, se le retiró de la orden del día. Nada se dijo tampoco del curso que llevarán las diversas iniciativas de reforma constitucional presentadas por los grupos legislativos de ”oposición”.
El retiro del asunto en el congreso obviamente lo acordó el grupo legislativo del PRI, mayoritario y de casa, por lo que refleja la decisión del grupo en el poder del Estado.
Antes ya se había dado una versión pública indirecta en la conferencia de prensa del Gobernador Javier Duarte de Ochoa. En dos pistas lo comento. A nivel de código electoral, aludiendo a las etiquetas de obstructor colocadas por las diligencias de los partidos nacionales de oposición, sostuvo que ”ya cumplió” con enviar su iniciativa, mientras que el resto de temas que generaron polémica, colocándose como ajeno a ellos, formalmente son de la ”oposición”, argumento que no hay prisa en debatirlos o aprobarlos, reconociendo que ”tenemos un año para poder legislar sobre la materia”.
Con distancia hasta pidió “meterle frío” al tema, ”no hay que calentarnos “ya que son cuestiones que deben analizarse “a fondo”.
El buscapiés –de tres al gato, como el refrán y de a ver cuántos al perro- dividió a aspirantes a la gubernatura, tanto a los del PRI como a los de PAN; participaron juristas, seudo juristas y neófitos de la Constitución, voceros de la sala de prensa y “empresariales”, en el PAN de palacio, el PRD rojo y el Mc de la misma cuadra, y hasta la sotana nos plantearon su reino de este mundo “en dos años”, y con “reelección” – con base en el código canónico y cristero.
Si lo que buscaban era tentarle el agua a los camotes, parece que han sido suficiente por ahora. ¡A la congeladora! Hasta nuevo aviso.
LOS TEMAS BÁSICOS Y MÍNIMOS
La naturaleza centralista de la reforma electoral aprobada A nivel federal constituye un modelo o patrón bien definido, en ocasiones al detalle, con escasos márgenes de decisión para los legisladores locales. Por ello, la captación básica del marco jurídico local debería detener pocos problemas, aunque la solución no es el copia, pega y amontona con que se hizo la iniciativa del gobernador. La reforma constitucional y las leyes secundarias –instituciones y procedimientos electorales, partidos políticos, medios de impugnación y delitos electorales- contienen los nuevos señalamientos para los temas fundamentales, como un nuevo marco de los órganos electorales locales, en nuestro caso el INV, su integración, forma de designación, atribuciones y reelección e injerencia del instituto nacional electoral (INE), lo mismo en cuanto al Tribunal Electoral, que debe estar fuera del Poder Judicial, y ser designado por el Senado, conforme al procedimiento ya definido. Del mismo modo, las fechas de elección y los tiempos de campaña y precampaña, reglas de propaganda, medios de impugnación, causas de nulidad, votación mínima de partidos para conservar el registro y acceder al reparto de la representación proporcional, así como las reglas de la sub y sobre representación, los derechos políticos, las candidaturas ciudadanas y la parida de género en postulaciones de partidos políticos.
MARXISTAS
Al margen de la extravagancia de método de omitir la reforma a la constitución local y empezar a nivel de código, no son muchos los puntos sobre los que pueden decir los actores locales. Debe incluirse la reelección de diputados locales de mayoría a partir de 2016, no esta sujeto a voluntad; en cambio si se debe decir reducir el período de los ayuntamientos a un máximo de tres años, si es que se optar por la posibilidad de su reelección, y se debe acoplar al menos una elección local –una, no todas- para hacerla concurrente con la Federal.
No dejen de llamar la atención las polémicas generadas en pocos temas y con reducidos espacios de decisión.
En su praxis política no los encontramos cercanos a algunos de los teóricos modernos (véase cualquier manual de teoría o ciencia política para contrastar). Resuena en el artificioso debate encendido y enfriado tema de la reforma electoral a la veracruzana, claro, Marx, pero Groucho, no Karl, y su jocosa de ficción de la política: "es el arte de buscar problemas, encontrarlos hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
DELEGADOS FEDERALES
El reemplazo del contador Gonzalo Morgado como delegado del ISSSTE por el político xalapeño Renato Alarcón Guevara, efectuado ayer, alimento la teoría conspiratoria de que el gobierno federal –por conducto del secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong – ha decidido recuperar el control de las posiciones de delegados federales cedidas al Gobierno del Estado al inicio de la administración federal. Supuestamente para que los delegados federales levanten la decaída imagen del presidente Enrique peña Nieto en los estados.
Para confirmar y generalizar esa hipótesis habría que observar más cambios en las posiciones atribuidas al gobernador, mientras tanto es más plausible verla como un caso del sistema de botín en el que el titular de la dependencia o secretaría, en este caso Sebastián Lerdo de Tejada, toma el puesto para su grupo –Alarcón era un coordinador de giras- y extiende su influencia y control. Morgado no era de su equipo. Más simple como la navaja de Occam,” en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”.