+ Columna de EDUARDO CORONEL CHIU, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-07-03
No pocos se sorprendieron de la temeraria declaración de la aún presidenta del Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano (IEV) Carolina Viveros García, de que al vencimiento de su período de casi 10 años – 6 años de Fidel y 4 de Duarte-, en enero de 2015, permanecerá todavía cerca de 8 meses más en el cargo hasta el inicio del proceso electoral de 2016.
Me quedo en el IEV, sostuvo ufana de haber conseguido esa becaria prórroga, supuestamente otorgada por Lorenzo Córdoba, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), el jefe de esa institución centralizadora y de los órganos públicos locales (OPL´s), como se les llama ahora a los institutos electorales de los estados.
Le estaría beneficiando –al igual que a los demás consejeros electorales del IEV-el hecho de que el año próximo no hay elecciones locales en Veracruz y que el siguiente proceso empezará en el mes de septiembre del año entrante.
Como si se tuviera algo que hacer en las instituciones en un año electoral, salvo cobrar sin trabajar, todavía presume de que se quedara ocho meses más.
Pese al optimismo huesero de Carolina, dudamos mucho de que su permanencia, como la del resto de los integrantes del Consejo local, se vaya extender hasta el límite, y más bien parece revelador de sus decesos, de los que ha hecho causa común con el bloque político de los presidentes de institutos y consejos electorales de las entidades federativas.
Es cierto que el bloque de consejeros estatales que se agrupa en la APPICEEF, el mismo que se opuso a su eliminación de la reforma político-Electoral, se reunió en días pasados con el presidente del INE, Lorenzo Córdova; sin embargo, nada se dijo de la supuesta prórroga. En la diplomacia del encuentro, Córdoba se asumió modesto de la jerarquía del INE, que ahora tiene atribuciones para designar a los consejeros electorales de los estados, en reemplazo del procedimiento controlado por los poderes locales, y les doró la píldora de que el INE no se ve como un órgano superior a los institutos electorales locales, sino como una institución de coordinación y supervisión.
La reforma, dijo, impone la creación de un sistema nacional electoral y no la coexistencia de 33 instituciones –que sería un órgano nacional y 32 institutos locales-, donde el INE tendrá un rol de instancia coordinadora y rectora del sistema Nacional. Esa retórica no cambia el hecho de que el INE es sin duda un superior jerárquico, por contar con las facultades de nombramientos, vigilancia y la remoción.
RENOVACIÓN POR TURNO
En otras ocasiones, Córdoba ha sido más directo en señalar la dependencia de los órganos locales de los gobernadores de los estados, y al imperativo impuestos por la reforma político-electoral de detener esa influencia. Ha sido reiterada su posición de que a través del INE se tendrá que romper la capacidad de cooptación, subordinación y sojuzgamiento de la institucionalidad electoral local en mano de los poderes políticos locales, empezando en primera instancia por los gobernadores.
Por ello, queda la impresión de que el titular del INE está evitando poner en shock desde ahora a la totalidad de los consejeros estatales, y que a cada uno le tocará el turno de remoción en su momento. Como se sabe, está en curso un paquete de sustituciones de los integrantes de 18 consejos electorales de los estados, únicamente aquellos que tendrán elecciones en 2015 – que para felicidad de Carolina no está incluido Veracruz.
Las nuevas reglas otorgan al Consejo General del INE la facultad de nombrar al consejero presidente y a seis consejeros de los órganos electorales de los estados, así que en esta ocasión estarían designando 126 nuevos funcionarios electorales. Se publicaron los lineamientos de selección y las convocatorias respectivas y hay una comisión interna del consejo del INE, la comisión de vinculación con organismos públicos locales, responsables del proceso selectivo y de presentar las propuestas de nuevos nombramientos al Consejo General. Pero hay una fecha límite para cerrar esta etapa, que es el próximo 30 de septiembre. ¿Qué hará a partir de esa fecha la Comisión de Vinculación del INE?
Una vez concluida esta elección no se ve alguna justificación para no comenzar a renovar el resto de los consejos estatales sin tener que esperar un año más.
No extrañaría que después de septiembre empezaran las renovaciones de los demás órganos electorales locales. El descredito que tiene, ejemplificado aquí con Carolina –la amiga de Fidel Herrera-, de bibliotecaria de la facultad de Derecho a directora alguna vez de ese plantel a consejera presidente del IEV por cerca de 10 años, seguramente convocará a las demandas de su cambio. Aquí ya adelantaron la presión para que se vaya cuanto antes algunos representantes de partidos políticos tan pronto vieron con alarma el festejo de Carolina de que le regalarían ocho meses de sueldo y de manejo presupuestal.