#AsuntosPúblicos: DE LA GENDARMERÍA A LA FUERZA CIVIL

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2014-09-12

La promesa de campaña electoral de Enrique Peña Nieto, crear una nueva fuerza policiaca civil, a la que llamó la ”Gendarmería Nacional”, inspirada en la policía francesa, que contribuyera a restaurar la paz y seguridad en el país, hecha en 2012 para contrastar con el fracaso en la materia del gobierno de Felipe Calderón y ofrecer un nuevo enfoque en el combate a la delincuencia, tardo en concretarse más de año y medio de su gobierno.

Cuando a mediados del mes pasado el presidente anunció el arranque de operaciones de la Gendarmería Nacional, el nuevo cuerpo policiaco quedo muy por debajo de las expectativas que había despertado. Como se conoció, no se reemplazó a la corporación existente ni se replegó a los militares –Sedena y Marina Armada de México- de las tareas de seguridad en las calles, tampoco se le dispuso una cobertura nacional, y quedó enclavada dentro de la Policía Federal como un grupo de élite, formado por apenas 5 mil elementos y con tareas selectivas preferentemente vinculadas a la protección de la economía a los negocios. No extraña pues que uno de sus lemas publicitarios sea ”Seguridad para prosperar”, de obvia connotación económica y de negocios.

En su misión destacó que actuaría por grupos de 300 elementos que vigilarían los ”ciclos productivos” de la amenaza de la delincuencia organizada. Por ello, en las primeras tareas asignadas a la Gendarmería, se les encomendó actuar en el Valle de Bravo, al sur del Estado de México, donde la ola de secuestros podría inhibir el turismo, también se les envió a Chiapas, por el repunte de delitos de secuestro, extorsión y abigeato contra ganaderos, a Guanajuato y Jalisco, para proteger a los transportistas y combatir el robo de combustible, y a Baja California y Tamaulipas, a realizar vigilancia fronteriza contra el tráfico de armas, droga y personas y cuidarlos ciclos productivos, como de la azúcar de caña, y más recientemente otro grupo en algún municipio de Michoacán.

Según sus políticas, la Gendarmería, dependiente del jefe de la Policía Federal, el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, adscrito a la Secretaría de Gobernación, y por tanto a Miguel Osorio Chong, escogerá sus sitios de operación de acuerdo al análisis de inteligencia e indicadores económicos y no lo harán a petición de parte. Viendo el tamaño de la nueva fuerza policiaca nacional, sus premisas de actuación en relación con la demanda en el país de refuerzos de seguridad, es claro que no hay ni habrá gendarmería para todos, ni que acudirán cada vez que la oposición política los reclames. Así que, en Veracruz, se tendrán que resolver los temas de seguridad con los recursos que ya están asignados, sin que esto signifique que no puedan conseguirse más o mejorarlos existentes, pero no hay que estar atenidos a qué vendrá la de gendarmería a salvarnos, cuando no alcanza para todos ni aprobado tampoco su eficacia en su breve existencia.

LOS INDESTRUCTIBLES DE BERMÚDEZ

Ayer, el coordinador de Comunicación Social del Gobierno del estado, Alberto Silva, confirmó la exclusiva de autopromoción lanzada a principios de semana por el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, que entrará en operación una policía local de élite, llamada la Fuerza Civil, y que por ello no se requerida la presencia de la Gendarmería Nacional. En tono más mesurado, sin los excesos y protagonismos en que incurrió la egolatría de Bermúdez, Silva refirió el número y la capacitación del nuevo grupo policiaco, subrayó que la creación forma parte del compromiso del Gobernador Javier Duarte y la prioridad que tiene en su administración la tranquilidad y seguridad de los veracruzanos. En cambio, el anuncio de Bermúdez hecho en una auto-entrevista de apología, todo parece obra suya, tomada de un guión de película de acción y efectos especiales.

En las más de 8 menciones a su nombre y una página completa con ilustraciones, el general Bermúdez describe la nueva fuerza como personajes sacados de la legión de los súper héroes: “son 2 mil, entre hombres y mujeres, entrenados y con armas de calibre para derribar aviones (que sólo hemos visto en las películas), también desactivan bombas (con ayuda de perros, ¿internados en Irak?), trepan a rapel, montan a caballo y manejan todo tipo de vehículos, son francotiradores, rescatan montañistas o se tiran al mar a sacar náufragos, cargan 30 kilos de equipo corriendo descalzos en la arena. Hablan inglés (como al ratón vaquero) y trabajan 24 horas al día, todos los días, ¡ah!, y también ayudarán a viejitos a cruzar la calle (¡que tiernos!).

La Fuerza Civil, como le llama a este grupo, la versión local de la gendarmería, estará al mando directo del mismísimo ”general” Bermúdez, quien aprovecha para contarnos, más bien cuentearnos, que ya lo han querido matar varias veces (¿con el batallón de guardias personales que tiene a su cargo?), y soltar el comercial de que es también campeón nacional de tiro. Sylvester Stallone seguro lo llamará al casting de los Iindestructibles 4.

A su jefe, el Gobernador Javier Duarte, Bermúdez apenas le concede una mención y eso para decirle que “dará a conocer pronto” su inmenso grupo de élite. Como si fuera el vocero de su película.

Habrá que ver los resultados, que la publicidad y la apariencia no son suficientes.

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