+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-10-07
De nuevo vienen elecciones. Con nuevas reglas del juego derivadas de la reforma político-electoral, bajo la vigilancia y organización de un árbitro renovado, fortalecido y centralizador, el Instituto Nacional Electoral (INE), hoy arranca formalmente el proceso para renovar la Cámara Federal de Diputados -300 electos por mayoría y 200 plurinominales-, además de 18 elecciones estatales, de las cuales 9 son para gobernador, cuyas votaciones, todas concurrentes, se celebrarán el próximo 7 de junio.
En el ámbito federal el INE sesionará hoy para aprobar el calendario del proceso, mismo que marca los tiempos de la competencia y condiciona los actos de los partidos políticos que disputarán los cargos de elección popular.
De acuerdo con las fechas previstas, las campañas internas o precampañas al interior de los partidos políticos para la designación de sus candidatos, se realizarán a partir de la primera semana de enero de 2015; así que ya se irán viendo pronto, según respectivos estatutos partidistas o la conveniencia personal para posicionarse, cuando solicitará licencia los aspirantes que ahora ocupan cargos en el servicio público.
Esta fase de selección interna de candidatos no será mayor de 40 días, por lo que en la primera quincena de febrero ya se sabrá quiénes eran candidatos; la fecha constitucional límite para separarse de su cargo público es de 90 días antes de la elección, es decir, en los primeros días de marzo, y los registros O postulaciones oficiales deberán hacerse del 22 al 29 de este mes.
LA PRIMERA
La llamada elección intermedia –únicamente de diputados- no sólo es la primera con las nuevas reglas del juego, que imponen, entre otras, el nuevo modelo centralizado electoral, paridad degeneró en candidaturas –los partidos deben postular la mitad hombre y la mitad mujeres-, mayor fiscalización, restricciones a la propaganda y casuales inéditas de nulidad, como rebasar los topes de gasto; también es la primera que se realiza desde que Enrique Peña Nieto es presidente de la República y su partido, el PRI, retorno al Poder Ejecutivo Federal. Esta elección que generalmente atrae menos a los votantes, representa sin embargo una especie de consulta sobre el desempeño del gobierno federal en su primer tramo (y de paso evaluar a los estados), así como un desafío al gobierno para mantener una balanza favorable en su relación con el Congreso de La Unión. Le tocará a EPN someterse a la prueba y verificar las ventajas y desventajas de enfrentar elecciones desde el lado del gobierno; si bien tiene a su favor el manejo del presupuesto público y los programas y las expectativas del interés de sus aliados y clientelas, en sentido opuesto, le corresponde ser el blanco de la inconformidad por incumplimientos concretos y precarios resultados generales. No está el presidente en su mejor momento, aplaudido por buena parte de la clase política y negocios en el extranjero por las reformas estructurales, en el piso de abajo se parecen los efectos del bajo crecimiento, los golpes de la reforma hacendaria, el desempleo y los bajos ingresos y la persistencia de hechos de violencia e inseguridad. Con todo, según distintas encuestas realizadas, el PRI parece enfilarse a conseguir la mayoría en la legislatura que se renovará, aunque con previsiones de ajuste, el PAN quedaría como segunda fuerza y el PRD y los demás pequeños partidos de izquierda (como el MC o el PT) sufrirán mermas debido a la emergencia del nuevo partido formado por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, El Movimiento Nacional de Renovación Nacional, mejor conocido como Morena. Hoy inicia el proceso, ya se irán viendo sus movimientos y estrategias.
VERACRUZ
En el bipartidismo PRI_PAN que de hecho se ha formado en el estado –el PRD se ha empequeñecido y al resto se acurruca en las alianzas-, lo primero que tendrá que observarse es como se deciden las candidaturas en el PRI, el partido dominante y que además controla el Gobierno del Estado y el Congreso local. Esto es, ahora que el PRI regresó a la Presidencia de la República y retoma el manejo central de la política, cual será la línea de selección de candidatos y qué papel tendrá en esta definición el gobernador del estado. Es todavía una incógnita si en la reconstrucción priista se reeditara la antigua política de que desde el centro se colocan los candidatos o si atendiendo a otras circunstancias, como la ausencia de un grupo político fuerte de veracruzanos en el altiplano, los márgenes de confianza central conceden injerencia al gobernador.
Como se sabe, el grupo político del priismo local asume que lleva la mano, en razón a que ofrecerían triunfos al presidente y que este “es un político pragmático” que aspira a ganar y apoyaría al que lo garantice. Por ello, los locales ya se publicaron la mayor parte de las “Precandidaturas”, reservaras en muchos de los 21 distritos al grupo compacto, varios miembros del gabinete y muy cercanos al gobernador. Habrá que ver cómo se resuelve, y después como salen los resultados de junio próximo; las cuentas de esa fecha serán un evento clave en el futuro político de ese grupo, que el año siguiente entrega el mando.
En el PAN no hay duda de que el grupo de Yunes Linares, dado sus amarres con el líder Gustavo Madero y el interino Ricardo billeteado Anaya, y el control de la dirigencia local, se agenciará las candidaturas. No necesariamente victorias.
Visto los resultados de pasadas elecciones, los demás partidos tendrán pocas posibilidades de ganar distrito de mayoría.
ANTECEDENTES
Retrospectivamente se observan altibajos electorales en los que el PRI a repuntado en los más recientes procesos federales de diputados y el PAN, aunque tuvo un ascenso entre 2003 y 2006, ha caído a partir de 2009; mientras que el PRD y sus ex aliados del PT y MC hace rato que no ven la suya en elecciones de diputados federales. Los marcadores de este tipo de elección de 2003 y 2006, cuando eran 23 distritos de mayoría, indican, para la primera, PRI 14 distritos y PAN 9; la segunda, PRI 6 (su peor desempeño), PAN 11 (su mejor momento) y PRD Convergencia 4; ésta una elección concurrente con presidencial que ganó el PAN.
La anterior intermedia, similar a la de ahora, con 21 distritos, en 2009, indican la recuperación del PRI, con 17 distritos, el PAN ganó 4 y el PRD y sus aliados ninguno. Más recientemente, la del 2012, concurrente con la presidencial y el Senado, las diputaciones de mayoría se repartieron 15 para el PRI, cinco para el PAN y 1 para el PRD. ¿Cómo saldrán ahora? Ya se harán las apuestas.