#AsuntosPúblicos: MIRADA EXTERIOR

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2014-10-15

Estuvo ayer en Veracruz el Secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, para supervisar junto con el gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, los sitios en los que se llevará a cabo en la segunda semana de diciembre la Cumbre Iberoamericana, un evento que reúne a jefes de estado de 20 naciones que será inaugurado por el presidente Enrique Peña Nieto.

En sus declaraciones de ayer, como en las de días pasados, al igual que otros funcionarios del estado mexicano, el titular de las relaciones internacionales ha tenido que cambiar el foco del discurso oficial y ocuparse de tratar de crear confianza en que se atienden los recientes brotes de violencia e inseguridad del país, se respeta el estado de derecho y los derechos humanos y la ruta económica del país va en la dirección correcta.

De manera inusual, a partir de los conocidos casos de la ejecución militar en la Tlatlaya, Estado de México y la represión a los normalistas del estado de Guerrero, que trascendieron a los medios internacionales y colocaron la alerta sobre incumplimientos en la protección de derechos humanos y de riesgos para la intervención extranjera, la Secretaria de Relaciones Exteriores, a través de las embajadas de México en el mundo, funcionó como una agencia de comunicación social para contener la percepción negativa del país y evitar que demoliera la imagen de la de reformador progresista construida en el exterior por el gobierno de Enrique Peña Nieto. No puede esconderse que en diversas partes del mundo ha habido en los últimos días manifestantes frente a las embajadas mexicanas.

Por eso no extraña que Meade traiga un discurso hecho sobre el compromiso del Estado Mexicano con la seguridad, el cual se minimiza el impacto de la violencia en el desaliento de las inversiones extranjeras y en el crecimiento económico. Como si se dirigiera a la comunidad internacional, Meade refirió que las reformas estructurales darán un mejor horizonte de crecimiento al país, invocó el descenso en los índices de violencia, la voluntad de actuar del estado y no permitir la impunidad, así como ala transparencia con que se informa del asunto, siguiendo “todos los protocolos de las mejores prácticas internacionales”. Un discurso para el consumo externo, el mismo que les instruyó decir al personal del servicio exterior mexicano.

Una diferencia de matiz es del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien en entrevista reciente admitió que “cualquier percepción negativa sobre México es una preocupación en términos de atracción de inversiones”. En cambio, en la línea más optimista (y reeleccionista como gobernador del Banco de México), Agustín Carstens, para quien ese problema no desincentivará a las inversiones ni al crecimiento económico.

CONTRASTE CON LA ALERTA GRINGA

No parecen muy convencidos de la inversión de la diplomacia mexicana en el Departamento de Estado de la Unión Americana, la oficina norteamericana homóloga de nuestra Secretaria de Relaciones Exteriores. Esa dependencia emitió hace 5 días, en forma anticipada, su nueva alerta a sus connacionales que pretenden viajar a México (México Travel Warning). Obviamente para incluir al estado de Guerrero.


Este tipo de documento, que se actualiza periódicamente, advierte a los ciudadanos americanos del riesgo de viajar a ciertos lugares de México debido a las amenazas de seguridad y a la ubicación de grupos criminales en el país. Si bien reconoce –al fin diplomáticos- que el gobierno mexicano a emprendido una lucha contra la delincuencia, y que los americanos no son por nacionalidad un blanco del crimen, no deja de señalar la existencia de zonas de peligro en las que se dan enfrentamientos entre organizaciones criminales rivales, ni el crecimiento de delitos de secuestro, robo de auto y asaltos a la población en general, en los que también han sido víctimas norteamericanos.

Además de citar la fuente de la Secretaría de Gobernación en el aumento de los secuestros en 2013 en un 20%, también refiere el dato más fuerte de las encuestas del INEGI y la cifra negra, de que el mayor número de delitos no son denunciados.

Llama la atención que expresamente el departamento de estado informe de que han impuesto restricciones a los empleados del gobierno americano para viajar a México. Tienen prohibido a partir de julio de 2010 manejar vehículos terrestres desde la frontera de USA, hacia o desde el interior de México o Centroamérica, lo mismo estos empleados o sus familiares hacen viajes personales a las áreas en que recomienda “diferir los viajes no esenciales”. En el detalle por estados, 13 de estos tienen la etiqueta del alto riesgo (diferir viajes no esenciales), es el caso de Coahuila, Durango, Colima, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León (excepto Monterrey), San Luis Potosí, Zacatecas y Tamaulipas. Otro grupo, en los que se encuentra Veracruz, recomiendan tener precaución al viajar; no tienen alerta el Distrito Federal, Baja California Sur, Hidalgo, Puebla, Querétaro, Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán.

Por cierto, hace tiempo que se mantiene para Veracruz la misma leyenda en las alertas de viaje del Departamento de Estado americano: “tome precauciones cuando viaje al estado de Veracruz. El estado de Veracruz continúa experimentando violencia entre organizaciones criminales rivales. Las fuerzas federales de seguridad continúan apoyando al estado y a las fuerzas locales de seguridad para proveer seguridad y combatir el crimen organizado”.

¿No he hecho nada por cambiarla la Secretaría de Turismo? Que les eche la mano Meade.

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