+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-10-17
Impactado el proceso para la elección de diputados federales que se celebrará el 7 de junio de 2015 por la reaparición de evidencias de penetración de la delincuencia en la política –que actualizo con alarma el caso de Guerrero- junto con los primeros acuerdos del calendario electoral, tanto el árbitro y organizador, el INE, como los partidos políticos retomaron esta semana el tema del blindaje de sus candidatos.
Aunque el nuevo marco jurídico derivado de la reforma político-electoral contiene disposiciones para impedir el ingreso de dinero de origen ilícito en la campañas electorales y un régimen de sanciones administrativas y penales para tales hechos, los mismos actores políticos e institucionales los encuentren insuficientes, de ahí que estén surgiendo propuestas para mejorar el filtro y evitar que la penetración de los intereses ilegales se descubran a toro pasado, y eso, si alguna vez circunstancialmente salen a la luz pública.
En el curso del proceso electoral hay algunas reglas previstas para evitar o identificar movimientos ilegales de dinero; las prohibiciones a partidos y candidatos de manejar dinero en efectivo y la obligación de usar cuentas bancarias en las que registren la totalidad de ingresos y pagos con cheques o transferencias; la fiscalización de la contabilidad partidista en línea y la participación de la unidad de inteligencia financiera en apoyo al Instituto Nacional Electoral que reportaría operaciones inusuales; pero esos controles podrían ser insuficientes por la dimensión del proceso electoral y la dificultad de detectar precisamente operaciones y nexos que se quieren esconder. Pueden detectar lo que tiene registrado, principalmente el financiamiento público, que por sus características de ingreso y comprobación obligada puede tener un seguimiento, pero lo que no deja huella ( aparente), como la mayor parte del dinero electoral que se mueve por fuera, ¿cómo lo encuentra?, además ¿cómo lo conectan con una procedencia ilícita?
CANDIDATOS A LA BÁSCULA
Por ello, otra villa del blindaje apunta la certificación de los candidatos, que tampoco está fácil. Para empezar, el INE se ha zafado de exigir más requisitos y verificaciones a los candidatos que los establecidos en la Constitución y en la ley, lo que es congruente con el principio de legalidad, pero con datos generales de registro de candidatos es prácticamente imposible identificar si hay o no vínculos delictivos.
Por otro lado, no está previsto que la Procuraduría General de la República (PGR) investigue a los candidatos, a menos que tengan averiguaciones abiertas o procesos penales en curso, que de cualquier forma, por el tamaño de la elección y el número de candidatos, no resulta sencillo de realizar. A nivel federal se compite por 500 cargos (300 diputados de mayoría y 200 de representación proporcional), se deben registrar para cada uno de ellos dos personas, un propietario y un suplente, y son 10 los partidos políticos en la contienda, el padrón de candidatos se hace exorbitante. Esto sin contar las 18 elecciones locales concurrentes que habrá.
De cualquier forma, el peso del control de confianza se está quedando en los partidos políticos; al final de cuentas en su responsabilidad, pues son éstos –salvo las candidaturas independientes que esta vez ya están permitidas- los que hacen las postulaciones y registros de candidatos a cargos de elección, para los que piden el voto ciudadano. Confrontarlos al descrédito, dándose baños de pureza, los principales partidos políticos, PRI, PAN y PRD (este embarrado por sus militantes de Guerrero) preparan su pacto de blindaje para candidatos; en el que deberían incluirse los demás partidos.
A ver con qué medidas salen para verificar que sus candidatos están limpios, esperemos que no se hagan de la vista gorda, pero por lo menos les pidan sus cartas de no antecedentes penales y verifiquen su situación patrimonial y los investiguen con la participación del público, para que después no se hagan los sorprendidos.
Ya no queda mucho tiempo. Las campañas internas de selección de candidatos, las precampañas, comienzan con el año; el 10 de enero, y concluyen a más tardar el 18 de febrero, ya que deben registrar a sus candidatos entre el 22 y 29 de marzo. Pero antes, este 18 de noviembre todos los partidos deben tener definidos sus procedimientos de selección de candidatos.
En Veracruz hemos tenido señalamientos de financiamiento ilegal a campañas electorales y de penetración de la delincuencia en la política. Ha habido tiburones (rojos y no del fútbol) y algunos charales, como los ex alcaldes del PAN de Chinameca y Las Minas, éstos últimos detenidos en 2012 por el Ejército y la Policía Federal, respectivamente.