+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-12-09
Por debajo de los mensajes de unidad y fraternidad, historia y destinos comunes, y voluntad de cooperación económica e institucional, no dejan de observarse las grietas en el mecanismo internacional que agrupa desde hace 20 años a 22 países¬ -18 de América Latina y tres europeos (España, Portugal y Andorra) - llamados Iberoamericanos y que desde ayer sesiona en Veracruz.
Uno de los indicadores del decaimiento es la ausencia de importantes jefes de estados que se ha registrado en pasadas reuniones y que vuelve a manifestarse en la XXIV edición de la Cumbre Iberoamericana en la que México es anfitrión. Aunque dicen que no sobra el que está ni falta el que no vino, después del pase de la lista de ayer se contó la asistencia de 15 jefes de estado y la falta de siete de ellos. Pese a las gestiones diplomáticas efectuadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y sus homólogos españoles, dos de las naciones más interesadas en la preservación del foro Iberoamericano, las estrellas son el rey de España, Felipe VI, el primer ministro Mariano Rajoy y el presidente Enrique Peña Nieto, faltaron a la cita los mandatarios de Argentina, Brasil, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Cuba –y se retiro por salud el de Ecuador. No es casualidad que estas naciones sean identificado más con otros organismos de cooperación regional internacional como la CELAC (Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe), el Mercado Común del sur (Mercosur) o la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que hace unos días celebró su cumbre, y con ideologías de izquierda que han tomado distancia de las políticas neoliberales en las que están inmensos tanto México como España.
Cada uno de los faltistas dio su personal excusa y no se ve un boicot, pero si el desinterés. El presidente cubano Raúl Castro tuvo ayer su reunión caribeña (Caricom), el venezolano Nicolás Maduro celebró algo bolivariano en su país, la brasileña Vilma Russeff organiza su gabinete de segundo periodo y la argentina Cristina Kirchner se dijo enferma, pero si pudo asistir hace unos días a Quito para la Unasur. Evo Morales, de Bolivia, se disculpó por cuestiones de agenda, pero también fue de los asistentes a la cumbre de Ecuador. Daniel Ortega, de Nicaragua, simplemente no acudió.
Al parecer no ha sido suficiente para atraerlos la renovación temática de la Cumbre Iberoamericana, que en esta ocasión se planteó como jefes de Educación, la Cultura la Innovación, y la organización paralela de foros no estatales sino de la sociedad civil sobre Jóvenes, Empresarios y Comunicación. Asuntos no álgidos para las naciones, con los que se trataría de bordear otros temas regionales como narcotráfico y seguridad, desigualdad y privilegios sociales, y especialmente los posicionamientos políticos e ideológicos, mas si son antinorteamericanos.
AVANCES DE ACUERDOS
Ayer, después de las primeras reuniones de los jefes de estados y representantes se difundieron los primeros cinco acuerdos que pretenden incluir en la declaración final que sedará hoy que culmine la cumbre.
Cuatro de ellos no parecen tener problemas para adoptarse; sería el caso de la movilidad del talento, facilitar el desplazamiento territorial de investigadores, profesores universitarios y estudiantes, con la transferencia de conocimientos entre los países participantes, ambos plenamente enmarcados en tema y objetivos de la reunión; tampoco los arbitrajes para que empresas puedan resolver sus diferencias y evitar procesos judiciales y ciertas colaboraciones diplomáticas, como compartir embajadas y consulados; la que si se ve muy difícil de conseguir y falta ver si llega la declaración final es la que propone que los países iberoamericanos fijen posturas en bloque frente a organismos internacionales como la ONU, G20 y OCDE, ”que la comunidad iberoamericana, en lo posibles, tenga una posición común que los haga más fuerte”.
La diversidad de intereses, sus militancias en bloques económicos y alineamientos políticos internacionales, hace poco viable que se acuerdo, a menos que quieran dejarlo solo como buenas intenciones. Primero a ver si llega a la declaración final.
Mientras tanto, entre los ganadores de la cumbre está Veracruz, encumbrados como sede del encuentro entre mandatarios de Iberoamérica.
EL ORGULLO DEL PRESIDENTE
No pudo ser más desafortunado el nuevo halago del presidente Peña a Televisa. En el foro de comunicación, organizado por la televisora, desafiando al contexto de la opinión pública que ha señalado sus complicidades, las más reciente una de las casas de la primera dama y su exorbitante finiquito laboral, el presidente rindió tributo discursivo a ”Emilio”: Para algunos, déjenme decir, pudiera –Emilio (Azcárraga) lo entenderá y quienes están aquí como miembros de Televisa -pensar que es equivocado hacer un reconocimiento a esta gran empresa mexicana. Pero para el presidente de la República es motivo de orgullo tener una empresa mexicana productora del mayor número de contenidos de habla hispana, que proyecta en nuestro país no sólo en las naciones de habla hispana, sino en el mundo entero. Es –añadió Peña Nieto- un medio que a proyecta a México en el mundo y esto a los mexicanos nos orgullosa, por eso mi gratitud y reconocimiento por la organización de este tercer encuentro”. Palabra de presidente… de Televisa