Pedir “El viejo”, una tradición que nació en Veracruz
+Aún se puede ver en calles de municipios de las Altas Montañas
Zona Centro
David Alavez Cabra - 2014-12-31
Además de la quema del muñeco que representa al “Año Viejo”, está el pedir “El viejo” mediante un baile, que antes era ejecutado solo por una pareja de adultos, hombre y mujer, y que hoy en día lo llevan a cabo niños y jóvenes en varios municipios de esta región de las Altas Montañas, y que se cree, se originó en el Puerto de Veracruz.
Al parecer, puerto jarocho fue testigo de su nacimiento, cuando se presentó una manifestación de unos trabajadores del muelle, quienes comenzaron a hacer escándalo con latas y cencerros pidiendo aguinaldo. Al principio, fue sancionado el líder del movimiento y sus compañeros salieron a pedir dinero en las calles haciendo ruido con sus latas y cencerros, pero al año siguiente lograron obtener algunos beneficios de sus patrones, “con tal de evitar que éstos hicieran mucho ruido”, dice una versión.
También se dice que la tradición del viejo, nació de la caracterización que hicieron de un coreano que tenía un parecido con una imagen del año viejo que aparecía en uno de los almanaques japoneses que llegaban a Veracruz. Este coreano vestido como año viejo y un niño que lo seguía, desfilaron por las calles y el último día del año se organizó una fiesta con música hasta muy entrada la madrugada y así, la fiesta del coreano se hizo una tradición en el puerto.
Hoy en día, en esta región de las Altas Montañas, se ve a niños y jóvenes disfrazados, uno de “viejo” con barba y sombrero, otro de mujer, y algunos otros personajes, además de instrumentos musicales como tambores, panderetas y otros improvisados, y van por las calles cantando la siguiente estrofa:
Una limosna para este pobre Viejo, Una limosna para este pobre Viejo,
Que ha dejado hijos, Que ha dejado hijos,
Para el año nuevo, Para el año nuevo.
También se sabe que los zapotecas, tienen una tradición para despedir el año que termina, donde jóvenes y adultos se disfrazan de ancianos y salen a las calles a pedir permiso para bailar y así despedir el "Año Viejo", esto durante las noches del 27 al 31 de diciembre, donde “El viejo", recorre las calles de la ciudad acompañado de su pareja vestida de enagua y huipil.