+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-01-14
La selección de candidatos a diputados federales para las elecciones del 7 de junio próximo, ocupa en estos días a los partidos políticos y a los aspirantes a ser postulados por ellos; y aunque a partir de este proceso está abierta la posibilidad a los candidatos ciudadanos o independientes, las dificultades para que estos cumplan los requisitos exigidos por la ley electoral no hace muy visible su partición, así que lo más probable es que la contienda finalmente se realice entre los candidatos propuestos por los partidos políticos.
No obstante que hay algunos ciudadanos intentando su registro independiente en el Instituto Nacional Electoral (INE), la mayor atención y actividad política se da al interior de los partidos; cada uno de ellos, conforme a sus reglas de selección y cultura política, están procesando la competencia entre sus grupos y líderes; ya hay convocatorias a los aspirantes, trámites para participar e incluso está abierta la fase de la precampaña y de divulgación de programas. Esta etapa de selección de candidatos se extiende has fines de febrero- los registros en el INE serán hasta la segunda quincena de marzo-, y en realidad interesa especialmente a la clase política de cada organización, no tanto al grueso del electorado.
ENTRE EL CANDIDATO Y LA MAQUINARIA
Si bien la identidad del candidato, su perfil personal, imagen pública, carisma, trayectoria y relaciones personales, son factores que atraen a los votantes, no se puede pasar por alto el enorme peso, todavía fundamental que tiene en una elección, la marca o maquinaria electoral- con sus recursos y clientelas- que respaldan a cada candidato. Por ello, se concede mayor valor a la competencia interna que se desarrolla en las principales fuerzas electorales; en Veracruz, en primer lugar al PRI- y su coalición-, que ha dominado ampliamente las elecciones federales de diputados federales por el principio de mayoría; por ejemplo, en 2009, ganó 17 distritos de 21 y en la anterior, de 2012, obtuvo 15 triunfos; la segunda fuerza, el PAN, con todo y que tiene competitividad, en 2009 ganó solo 4 distritos y en 2012, 5; los demás partidos están peleados; con excepción de PRD, que en 2012 dio un campanazo en Xalapa Urbano (le pegaron al boleto Reynaldo), en pasadas elecciones, hasta 2006, prácticamente se van en ceros.
LA CONTIENDA EN EL PRI
Aparte del descontento de la población con el desempeño gubernamental en sus distintas esferas-federal, estatal y municipal- , que si se traduce en voto de castigo lo pondría en aprietos en el resultado de las elecciones, el principal riesgo del partido dominante es el alcance que puede tener su división interna. Hay, como se observa, una fractura en sus filas derivada de la reforma electoral que disminuyó a 2 años el periodo del gobernador que será electo para 2016-manifestada ya en al postura crítica de los senadores de este partido, Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla-, descontento que habrá que ponderar en su repercusión en las próximas elecciones, si es que de que emprende acciones, como sería jugar las contras.
Por ahora, en lo que va del proceso, es evidente la influencia concebida al gobernador Javier Duarte en el palomeo de candidatos, reflejado en el columpio de sus funcionarios a las candidaturas a diputados, tanto los que serán seleccionados por convención de delegados como los que habrán de serlo por la comisión de designación, e incluso, en coalición con el PVEM, que no da duda saldría del PRI.
Falta que ganen porque en algunos distritos, bien hay fuerte competitividad de la oposición- los bastiones azules, amarillos o antipri-, los candidatos del PRI no son muy populares o existen corrientes internas que no fueron sumadas y que podrían aliarse con los rivales. Coatzacoalcos, Córdoba, los dos de Xalapa y los de Veracruz, Tantoyuca, Papantla y Coatepec, entre otros, estarían muy disputados y en riesgo. Ya se verá cuando haya candidatos en todos los partidos y avancen las campañas de búsqueda del voto.
ACUERDOS CUPULADOS EN EL PAN
Conocido el arreglo entre Miguel Ángel Yunes Linares y la dirigencia nacional del PAN – el presidente con licencia Gustavo Madero y el interino Ricardo Anaya-, del que forman parte sus divulgadas conversaciones en clave para maldisimular la entrega millonaria de dinero para fines políticos, no sorprendió le hayan otorgado a aquel una candidatura premier, plurinominal preferente de diputado federal.
Se daba por descontado que cobraría la factura y más con la debilidad del panismo local. Será Yunes piedra en el zapato para el Gobierno del Estado en la siguiente legislatura federal. Optó por el camino fácil de adquirir la curul, por pago, y remolcado por los votos de otros, no hay sin embargo crecimiento para él en el respaldo del electorado, pues no obtendrá votos directos que le preparen para disputar la gubernatura, en el caso muy probable de que consiga ser candidato del PAN en 2016; ya se sabe lo que en la derrota electoral, no tiene la gubernatura a su alcance en automático, aunque guste de bloffear con el petate del perro. De lo que no hay duda es que es para el PRI el enemigo a vencer.
Después de sacar el paquete de sus plurinominales VIP, incluidos varios como Yunes Linares marcados por señalamiento de corrupción, el PAN no aguanta una confrontación de su propuesta de sistema “anticorrupción”.