+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-01-19
Con relativa independencia de los calendarios legales, pero movidos por las expectativas y motivaciones adelantadas de los actores y sus grupos, los ciclos políticos en Veracruz parecen correr en dos pistas paralelas.
En curso está, como se sabe, el proceso electoral federal para renovar en junio próximo la Cámara de Diputados, dentro del cual los partidos políticos desarrollan sus procesos internos para la selección de candidatos; pero al lado de éste, es evidente que también arrancó la disputa por la gubernatura en 2016.
Uno de los escenarios más visibles de esta competencia anticipada se despliega ya prácticamente de modo abierto al interior del PRI, donde a partir de la propuesta del grupo gobernante de la reforma constitucional –ya consumada-, que redujo el periodo del próximo gobernador a dos años, se observó el posicionamiento antagónico de unas de las facciones, la representada por los senadores de este partido, Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla, misma que este fin de semana reiteró su alianza y oposición al grupo del gobernador Javier Duarte.
Opuestos ambos al recorte de la gubernatura, pero incapaces de bloquearla al nivel de la jerarquía central y menos en Congreso y los ayuntamientos locales, marcaron su raya desde la visita del presidente Enrique Peña Nieto a Veracruz, en la primera semana de enero, y la ahondaron este sábado a propósito de la reunión anual de la organización Alianza Generacional que preside Héctor Yunes Landa.
A margen del color de acto y de la presencia de muchos asistentes que no suscribirían el proyecto antagónico de los senadores Yunes –como a diputada con licencia Anilú Ingram y el presidente municipal de Veracruz quienes aprobaron la reforma de dos años (pero no se atrevieron a levantarse del presídium y salirse del acto, como lo hicieron los Yunes en el acto agrario del Presidente)-, emitido en el discurso de Héctor, quien se erigió como vocero de la dupla (dejado de lado el evidente resentimiento por la reforma y contra el grupo de Duarte), su decisión de rivalizar en la contienda por la gubernatura en 2016 (uno para la de dos y otro para siguiente de 6) es más que clara.
Hecha la exhibición del descontento y la manifestación de voluntad de competir, la que sin duda se tendrá que hacer bajo las reglas aprobadas, no les queda más que esperar a que lleguen los tiempos, y mientras tanto, ellos y sus seguidores, adaptar sus acciones a los calendarios y resultados de los procesos políticos que habrán de darse.
Los partidos no son organizaciones monolíticas y en el PRI hace tiempo que no pueden evitarse que se hagan públicas las disidencias; la existencias de corrientes y grupos es inherente a la actividad política y la conciliación, negociación o subordinación de diferencias de intereses y no se genera espontáneamente, precisamente, su arreglo o desenlace, es producto de la actividad política.
Por ser el PRI el partido en el poder en la República y en el estado, será de interés el seguimiento y análisis de esta pista de la competencia, pero n se ve en desgarramiento del PRI, aún es muy pronto para evaluarlo, así como si tendrá algún reflejo en el proceso electoral en curso.
Pasado el episodio del doble destape, no hay que confundir los escenarios; primero hay que centrarse en las elecciones federales de junio, en la que no hay duda, desde el PRI el gobernador Duarte cuenta con la confianza del gobierno central; prueba de ello, la identidad de la mayoría de los candidatos. El resultado electoral será un indicador de fuerzas para le siguiente procreso.
OTROS REGISTROS
Este jueves se dará el segundo y último paquetes a la candidatura del PRI. Cerrado el delos 9 distritos que serán designados por convención de delegados –mero trámite pues hay en todos un solo candidato- toca ahora a los 8 que designará una comisión nacional, con base en encuestas de posicionamiento electoral, otra cara del dedazo.
Al parecer ya están palomeados, por Tantoyuca será María del Carmen Pinete; por Veracruz (Boca del Rio) Raúl Zarrabal; por Papantla Heidi Salazar; por Coatepec Noemi Guzmán; por Orizaba, Fidel Kuri (el de los Tiburones); y por San Andrés Tuxtla, Jorge Carballo. Donde se espera que el sindicato petrolero diga los nombres son en Poza Rica y en Minatitlán.
Por otro lado, en los 4 distritos donde el PRI irá en alianza con el PVEM, los candidatos perfilados son: Huatusco, Manuel Sedas Castro; Martínez de la Torre, Edgar Espinoso y Cosoleacaque Cirilo Vázquez Parisi. Está pendiente por definir sólo el candidato por Pánuco.