Habitantes de comunidades de Acajete y Tlalnelhuayocan se suman a las tareas de conservación del bosque

La conservación de más de mil hectáreas de bosque mesófilo

Zona Centro

COMUNICADO - 2015-04-10

La conservación de más de mil hectáreas de bosque mesófilo, de pino y encino, es prioritaria para los habitantes de comunidades de Acajete y Tlalnelhuayocan, que han aprendido a cuidar y disfrutar de sus beneficios como fuentes de abastecimiento de alimento y servicios ambientales.

Así lo señalaron María Heliodora Saldaña Ceballos y Efraín Morales Lagunes, quienes impulsan proyectos de ecoturismo y cuidado ambiental, apoyados por Senderos y Encuentros para un Desarrollo Autónomo Sustentable (Sendas).

Desde 2005, Sendas trabaja en la cuenca del río Pixquiac, que comprende los municipios de Perote, Acajete, Las Vigas, Tlalnelhuayocan y Coatepec, y ha participado en el diseño del Programa de Compensación por Servicios Ambientales para la Cuenca, en la que interviene también el Comité de la Cuenca del Río Pixquiac.

La encargada de Conservación y Servicios Ambientales de Sendas, María Luisa León Mateos, dijo que actualmente se conservan mil 98 hectáreas en zonas ejidales y áreas privadas en Acajete, Perote y Tlalnelhuayocan, con la colaboración de 300 familias.

Entre los trabajos que se realizan, está el monitoreo en ese sitio de conservación, para saber el estado de los bosques y el cumplimiento de los acuerdos en la materia; el 95 por ciento de los propietarios cumplen con lo establecido.

A su vez, los brigadistas llevaron a cabo monitoreo y capacitación de monitores, así como la creación de un grupo equipado para hacer frente a incendios forestales en la región.

León Mateos destacó que es la primera brigada que opera en Acajete y Tlalnelhuayocan; está integrada por 10 personas de la zona que conoce bien las cañadas de los ejidos Los Pescados y San Pedro.

Por otra parte, Saldaña Ceballos comentó que el proyecto de ecoturismo nació hace casi siete años para que las áreas de uso común, además de ser cuidadas, sean una alternativa para generar ingresos y poder seguir trabajando en la conservación. Son 15 familias las que participan directamente, pero se involucra a todos los habitantes con la compra de productos para la comida que se ofrece a los visitantes.

Detalló que los senderos son: el Capote y Palo Blanco, en la localidad Zapotal; Pezmas, en Vegas del Pixquiac, así como Capulines con Sendero de las Bromelias y el Sendero del Chilacayote, en Acajete y Tlalnelhuayocan.

Por último, Morales Lagunes expresó que el objetivo de estos recorridos es que la sociedad conozca los esfuerzos en tareas de conservación, preservación del bosque y la educación ambiental, lo que genera empleos directos e indirectos para la población.

“Incorporarse al proyecto de ecoturismo para mostrar la riqueza natural y el trabajo de conservación a través de visitas guiadas, es una gran satisfacción. Son seis años en los que han intervenido familias en cinco senderos demostrativos que abarcan las comunidades Zapotal, La Vega, Palo Blanco, Tecojotal y Capulines, en la cuenca del Pixquiac.”

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