Este martes, un promedio de 10 por ciento de niños faltaron a clases en sexto año de primaria, como en nivel secundaria y bachillerato, porque se fueron a ver el espectáculo de un cantante de narcocorridos.
En una zona donde algunos intentan a través de la religión e instituciones civiles, convencer a los jóvenes de alejarse de la violencia y las adicciones, la autoridad municipal, que radica en una sola persona, desde hace casi dos décadas, promueve la admiración por la violencia, la delincuencia y el narcotráfico.
Paso del Macho sufre de enorme alcoholismo ente los jóvenes, adiciones y delincuencia juvenil. El cacicazgo que padece la ciudad, ha convertido la juventud sana, religiosa, participativa, humilde, de hace dos décadas, en niños y jóvenes arrastrados por un entorno lleno de bares, de centros nocturnos, de violencia, de desapariciones juveniles, de nuevos jóvenes peligrosos, que son atraídos para la extorsión, el asalto y las bandas organizadas, convirtiéndose en temor del resto de jóvenes.
En este entorno preocupante, de desempleo, de crisis económica, donde los nuevos matrimonios tiene como alternativa emigrar a Estados Unidos, vivr con los suegros o salir a vender en un triciclo de carga, dulces, tamales, raspados y demás, el cacique Rafael Pacheco trae, con toda la parafernalia del mundo, un narco cantante, de esos que alaban a los delincuentes, como si fueran héroes, por traer carro robado, metralleta y dinero ilícito.
A eso fueron los niños y jóvenes este martes a aprender que ser malo es bueno, porque la misma autoridad lo promueve.
Cómo convencer a miles de niños y jóvenes que eso no es normal, que hay otras maneras de vivir, alejados de esos estereotipos, si el dinero público y todo el aparato municipal es más poderoso que cualquier grupo que luche por tener una sana juventud.
El narco cantante acortó su show, porque comenzaron a agredirse los jóvenes, ya extasiados de esa euforia, terminó la décima canción y se retiró. Hoy faltaron a la escuela muchos niños, gracias a la “ideota” de la autoridad municipal, que quiere una juventud callada, adormecida, drogada, para que no de problemas políticos a quien controla todo en la ciudad.
Si se le permite seguir haciendo esto, un día les va a dar cerveza y grapas gratis, como hiciera Luis Echeverría en el Fstival de Avándaro, que les arrimó autobuses y facilitó el tráfico de mariguana, para que estuvieran contentos y olvidaran sus ideas políticas.
Un político que promueve la narco cultura, con narco cantantes, debe resultar un narco político.