#Editorial: SE LE EXTRAÑARÁ MUCHO, ILUSTRE MAESTRO ZÚÑIGA
+ Muchos fueron a darle el último adiós y a llorarle en su féretro, porque Veracruz está triste: ha muerto el maestro Zúñiga y muchos lo sentimos en el corazón.
Zona Centro
REDACCIÓN - 2015-04-24
Hoy en día, decir maestro es inmediatamente pensar en el SNTE, la CNTE, en bloqueos, en plantones; los nuevos tiempos han sobajado la figura que, aparte de la familia, era la más respetada en México.
Hablar de grandes maestros en Veracruz, históricamente, es referirnos a grandes nombres como Enrique C. Rébsamen o Carlos A. Carrillo, entre otros que escapan a la memoria, pero sin duda dejaron un legado permanente.
A estos grandes nombres habrá de sumarse el del ilustre maestro Guillermo Zúñiga Martínez, quien falleciera este jueves 23 de abril.
Y no solamente una herencia educativa y de ser un hombre de servicio al mundo académico, sino que como ser humano deja un gran legado por tener uno de los grandes dones que pocos seres humanos tienen: la humildad.
Todos los que conocimos o pudimos en su momento acercarnos al maestro Zúñiga, a saludarlo o preguntarle algo, siempre tuvimos una respuesta amable, una atención noble y una gran sencillez. Don Guillermo siempre fue atento a todas las generaciones que se acercaban a él, inclusive con los más jóvenes.
A este portal de noticias también deja una gran herencia: su amistad y cariño expresado hacia nuestro director fundador, César Augusto Vázquez Chagoya, con quien tenía una relación cercana. Cuando falleció Don César, el maestro Zúñiga le dedicó unas palabras desde su artículo de todos los sábados.
Hombre muy culto, hombre de letras, gran orador, xalapeño de cepa. Un político magnánimo y siempre inquieto por ayudar, Don Guillermo había dado luz verde al proyecto de un homenaje a Vázquez Chagoya para recordar a su amigo, allá en su tierra natal Minatitlán, en junio.
Su ausencia pesará mucho.
Anoche en su funeral fuimos testigos de cómo varias comunidades se acercaron a despedirse del gran maestro Zúñiga Martínez: académicos, intelectuales, políticos, científicos, gente humilde, gente adinerada. El gobernador Javier Duarte de Ochoa y su esposa Doña Karime Macías de Duarte, también fueron a dar el pésame a la familia del maestro.
Pero la gran cantidad de gente, de todos los sectores, es lo que más llamó la atención: todos fueron a despedirse de quien en su momento los recibió cálidamente y los apoyó con todo.
Precisamente la máxima herencia de Guillermo Zúñiga Martínez es que con lo que tenía a su alcance, siempre extendió la mano a quien se lo solicitaba.
Por eso muchos fueron a darle el último adiós y a llorarle en su féretro, porque Veracruz está triste: ha muerto el maestro Zúñiga y muchos lo sentimos en el corazón.
Sin duda los nuevos tiempos han decrecido la figura del maestro, pero también a veces se nos olvida que grandes hombres, grandes nombres, estarán presentes precisamente por ese testamento que han dejado en vida con su obra y dedicación.
El maestro Guillermo Zúñiga Martínez es uno de ellos. Un veracruzano ilustre al cual todos recordaremos con cariño cuando expresemos la palabra “maestro”.
Descanse en paz. Nuestro sentido pésame para su apreciable familia.