+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-04-24
Aunque el destino de todos es la muerte, no por ello dejamos de sentir y conmovernos con la partida de los hombres valiosos a su país, a su estado, a sus amigos y a su familia, los que de su paso por la vida dejan huella, ejemplo, obras, una clara aportación a la mejoría de la sociedad de la que formaron parte.
Es el caso de Guillermo Héctor Zuñiga Martínez, maestro normalista, abogado, orador notable, divulgador de la cultura y formador de opinión en el periodismo, político comprometido con las mejores causas sociales, pero sobre todo, promotor insuperable de la educación popular en Veracruz, quien ayer falleció en esta ciudad que lo vio nacer hace 72 años.
Muchos fueron los campos de la vida pública en los que se destacó Guillermo; la educación pública quizá el que más le atrajo y en el que se desempeñó recurrente por décadas; desde sus inicios como profesor rural normalista en pueblos serranos hasta encabezar como funcionarios públicos las instituciones educativas del estado; fue director de Educación Popular en el lejano gobierno de Rafael Hernández Ochoa (1974-1980), Secretario de Educación del estado en dos ocasiones; al principio del gobierno de Fernando Gutiérrez Barrios (1986-1988) y a finales del gobierno de Patricio Chirinos Calero (1992-1997), en el gobierno de Fidel Herrera (2005-2010) ocupó la dirección del instituto Veracruzano de Educación para Adultos (IVEA) y comenzó el proyecto de educación universitaria masiva, mismo que se instituyó en el actual gobierno de Javier Duarte, como Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), al que fundó, era el rector y al de la institución. La oferta educativa de la UPAV, sin precedentes en el estado, con mínimos recursos, a base de voluntad y autodidactismo, ha contribuido a elevar el nivel de capacidades y opciones de trabajo profesional a numerosa población que de otro modo no habría tenido acceso al conocimiento de nivel universitario.
La política fue otra de sus facetas. Presidente Municipal de Xalapa, diputado local y diputado federal, además de presidente del Comité Directivo Estatal de PRI, partido en el que siempre militó sin avergonzarse, en el que combatió por si democratización. En varios momentos se le consideró como aspirante a la gubernatura de Veracruz, él mismo exploró sus posibilidades, pero las circunstancias no le favorecieron, no lo lamentó. Se le percibía como un hombre satisfecho con sus logros personales y familiares, entusiasmado con lo que hacía, fuerte hasta el final, cuando sabía que libraba una terrible batalla contra la penosa enfermedad que finalmente lo despojó de la vida. Como muchos que lo conocimos a través de su larga y fructífera carrera pública y que tuvimos el privilegio de su amistad y de abrevar en su vasta cultura universal y política que generosamente compartía, lamentamos su pérdida y nos condolemos con su familia; nos entristece desde ahora el vacío que deja su desaparición física. Descanse en paz.
ASPIRANTE A GOBERNADOR
En la víspera de la sucesión de gobernador de 2004, aun sabiendo que no era el candidato del grupo dominante, Guillermo expuso ante un auditorio que promovía el debate entre los aspirantes. De su intervención en el foro “Pensar Veracruz”, destacamos el siguiente fragmento: “He dicho que quiero ser gobernador de esta entidad porque deseo presidir un gobierno de puertas abiertas, un gobierno que escuche y que atienda a la gente.
Que quiero ser gobernador para administrar con honradez los recursos del pueblo. Para aplicar el presupuesto a la superación de los problemas sociales. Para resolver los problemas de los más necesitados. Para incentivar la preparación de la mano de obra local.
Para impulsar fuentes de empleo con base en nuestros recursos y capacidades. Porque quiero dar una personalidad a cada pueblo veracruzano. Para dialogar con la juventud y encontrar juntos soluciones a sus problemas. Porque quiero atender a las mujeres, a los campesinos, a los obreros, a los desempleados, a los colonos. Porque deseo una educación identificada con la realidad.
Porque todos los niños tengan oportunidad a la educación. Porque deseo que todos los veracruzanos tengan acceso a los servicios de salud. Porque quiero trabajar junto con cada ejido. Porque deseo divulgar la cultura. Porque quiero convertir a Veracruz en un taller productivo con dignidad y armonía.
Porque deseo preservar la ecología de nuestro estado. Porque deseo que el gobierno sea útil a los pescadores, cafeticultores, cañeros, citricultores y ganadero. Porque deseo impulsar la producción agropecuaria e industrial para conquistar los mercados nacionales e internacionales.
Porque deseo transformar la Universidad Veracruzana, para que imparta licenciaturas de acuerdo a las características de cada pueblo. Para luchar por un verdadero federalismo, que nuestros impuestos, sirvan para nuestro desarrollo. Para enriquecer la vida económica y social de los municipios. Para respetar a los poderes legislativos y judicial y procurar su autonomía e independencia. Para lograr la democratización de Veracruz”. Se le va a extrañar a Memo