#AsuntosPúblicos: LOS QUE GANARON

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2015-06-19

En el ánimo celebratorio que tiene el gobernador Javier Duarte desde que se conocieron los resultados de la pasada elección del 7 de junio, ayer se reunió con los diputados federales electos de la coalición PRI-PVEM.

Estuvieron con el Gobernador los que integrarán la bancada de Veracruz, un grupo de 20 diputados entre los de mayoría que ganaron y los seguros plurinominales colgados ; obviamente, para congratularse de la victoria, en muchos de los casos votación contundente, pero también para comenzar a armar el bloque legislativo que pueda representar una agenda local en la Cámara Federal de Diputados, una posible participación en las comisiones, según sus perfiles, hasta donde lo permitan los ganones del Estado de México.

Ya se verá cuál será su importancia como legisladores, si la tendrán, y si a partir de su plataforma en el Congreso podrían tener otras oportunidades de despliegue político, sabido que varios de ellos, como otros tantos ya formados en la fila, estarían más que puestos para entrarle a la contienda sucesoria en el partido dominantes, así sea el premio por 2 años.

Pero por ahora los diputados electos tendrán tiempo de prepararse y seguir celebrando un rato más. Viene un largo lapso de inacción. Iniciarán sus funciones –si no se les atraviesa algo- hasta el 1 de septiembre, fecha de instalación y apertura del periodo de sesiones del Congreso de La Unión. Antes tendrán que desahogarse en el Tribunal Electoral de la Federación la impugnaciones de los perdedores.

Aunque al triunfo, como es sabido, le sobran padres, sin duda uno de los ganadores de la pasada elección, en la que la coalición PRI-PVEM arrolló en 16 de 21 distritos de mayoría, ha sido el gobernador Duarte, quien con el resultado sea habría revaluado políticamente. Las cifras en el estado mostraron la debacle panista, el fin del mito, la emergencia de Morena, y la consolidación del voto priista, la efectividad de su maquinaria partidista en un cuadro de oposición dispersa.

Sin embargo, desde el altiplano, las cosas las proyectan diferentes. Tan celebrador del resultado como el ejecutivo local, el presidente Enrique Peña Nieto, que no se la creía cuando se encontró con la mayoría para lo que resta de su sexenio, al día siguiente comenzó a colgarse los méritos. Las alusiones iniciales ”al respaldo logrando al proyecto que estamos impulsando”, ya pasaron hacer adjudicaciones directas, ”La conquista de San Lázaro es por el buen desempeño del gobierno”. Y hasta presumen el nivel de empleo, la baja tasa de desocupación, el mayor consumo en el mercado interno, cifras récord de venta de vehículos, inversión extranjera a tasas de inflación más bajas de la historia; las cifras de éxito, que la gente siente (????).

EL SHOW DE TOMÁS

Al final no se trata de encontrar la mejor opción, sino de validar legalmente la decisión ya tomada por el grupo gobernante. Por ello, la comparecencia de ayer de Tomás Ruiz, secretario de Infraestructura y Obras Públicas al Congreso del Estado no fue más que una formalidad; mero trámite, para que descargara la oposición su crítica y poder pasar a la aprobación del decreto que autorice el nuevo cambio en la concesión del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos.

Para el gobierno del estado su prioridad es acabar la obra, al precio que sea, por eso el objetivo es finiquitar el litigio, que de perderse tendría que pagar mil 200 millones de pesos y para ganar, o que se resolviera, pasarían 7 años, según Tomás. Y aunque el Gobierno del Estado y las aportaciones federales, mas los créditos al proyecto, han constituido la mayor parte de la inversión, prefieren ceder al interés privado. Entregarle en bandeja, a cambio de olvidar el litigio y que termines la obra con una aportación de 551 millones de pesos, dejarles la explotación de la caseta de peaje por 45 años.

Esa cantidad que falta es mínima. Tan sólo equivale al daño patrimonial que tienen determinado en la obra en los años 2012 y 2013

Supuestamente la obra, ahora sí, se terminaría el año entrante. Y las denuncias contra servidores públicos y los empresarios privados, el encarecimiento de la obra, su demora, la desventajosas proporciones de aportación y reparto, las corruptelas de 11 años, al olvido.

Pasada la catarsis, el siguiente capítulo es el mayoriteo del decreto Slim. No pasa del principio de la próxima semana.

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