Hacerse pasar por trabajador de una institución pública es un delito. Los casos más recientes son los tres supuestos trabajadores de la CFE detenidos en el bulevar Córdoba-Peñuela, quienes ya enfrentan un proceso penal por usurpación de funciones, según el superintendente de la delegación Córdoba, Luis Enrique González Trujillo. Este caso se une a otros recurrentes como los vectores ‘pirata’ descubiertos por la Jurisdicción Sanitaria, o los auditores falsos denunciados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Incluso la SSP ha sacado a la luz pública el tema de las patrullas clonadas. Eso ha generado que muchos ciudadanos desconfíen el acceso a sus hogares, pese a que porten uniforme.
Ninguna institución, por segura que sea, se ha salvado de la clonación de uniformes. Desde hace años, en cada colecta anual de Cruz Roja la Benemérita hace hincapié en que sólo se dé apoyo económico a personas con un determinado uniforme e identificación. Asimismo las alcancías ya cuentan con sistema de no apertura.
El 10 de febrero, el DIF municipal alertó a la ciudadanía sobre un extorsionador que se hacía pasar como médico de esa dependencia para vender consultas, recetas y medicamentos, principalmente a adultos mayores.
De acuerdo al artículo 258 del Código Penal de Veracruz, el delito de Usurpación de Funciones Públicas o de Profesión tendrá una pena de 6 meses a 3 años de cárcel, así como una multa de 50 días de salario mínimo (3 mil 414 pesos). La ley indica que nadie puede atribuirse el cargo de servidor público si no lo es, ni utilizar uniformes ni documentos de alguna dependencia sin laborar en ella.