+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-08-10
Abrumante este fin de semana el PRD aceleró el descabezamiento de su dirigencia nacional y adelantó su política de alianzas para las elecciones estatales del próximo año, decisiones que si bien no se reflejan de modo inmediato en las instituciones político-electoral de Veracruz, en la medida en que avance del proceso electoral seguramente se verán.
En su sesión del consejo político hubo ajustes de cuentas; le cobraron a la dirigencia nacional las facturas de la debacle de las pasadas elecciones federales y locales. Renunció anticipadamente su presidente Carlos Navarrete y todos los integrantes de su Comité Ejecutivo Nacional; serán relevados efectivamente en septiembre, un mero trámite porque ya están liquidados, pero desde ahora el consejo resolvió una política de alianzas con otros partidos políticos para las 13 elecciones estatales que habrá en 2016.
Por definición, su antagonista es el PRI, con quien sería inadmisible una alianza bajo cualquier circunstancia; en cambio, asumido como partido de izquierda, su preferencia para buscar aliados está con “las demás fuerzas progresistas Y de izquierda”; para ello, aprobaron crear una comisión de diálogo e interlocución con los actores Y liderazgos de la izquierda en México.
Es decir, su principal objetivo del deseo es reunirse de nuevo con Andrés Manuel López Obrador, adherirse con Morena, reconciliarse con Cuauhtémoc Cárdenas e igualmente con los restos del Movimiento Ciudadano de Dante Delgado. Además pretenden incorporar a figuras intelectuales de izquierda, por ejemplo, una corriente habría ofrecido la dirigencia al ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, al ex presidente del IFE, José Woldenberg, y al Antropólogo y Escritor Roger Bartra.
Sin embargo, extrañamente se divulgó en medios ese acuerdo del órgano supremo del PRD con la impresión que podría tomarse como un gazapo azul, una adicción que no contiene el texto de resolutivo en el sentido de que ”en casos excepcionales podrían pactarse una alianza con el PAN”.
Alcances en Veracruz
El primer efecto que se avizora es el cambio en la dirigencia estatal. La resignación de un nuevo comité directivo Nacional arrastrar la renovación de las diligencias estatales, que se espera ofrezcan resistencia, aunque infructuosa, ya que no se les conoce autonomía respecto al grupo central. A ver cómo quedan en el reacomodo del tapete, Y si se procede o no un cambio en el grupo político dominante hoy en el estado, que cabeza Rogelio Castán, tenido por rojo amarillo.
El segundo sería si ese partido concertara aquí alianza electoral y con cual fuerza político lo haría, punto sobre el que ahora no se podría tener una respuesta; aunque en principio, de respetar el lineamiento aprobado, estaría excluidos el PRI, su rival de referencia, por supuesto, y también el PAN, que evidentemente no es ni progresista ni de izquierda. Pero con el protagonismo no se sabe. Ya lo veremos.
Valor relativo
Aunque en la entidad el PRD hace tiempo que dejó de ser la segunda fuerza electoral, lo fue en los noventas, pero a partir del 2000 lo desplazó el pan como principal oposición al gobernante PRI, y en la pasada elección de junio fue superado también por Morena en su primera participación, no deja de ser un elemento en el cálculo para los escenarios de 2016, para gobernador y Congreso Local.
Su producción de votos, aunque marginal, toma significado y relativa importancia en el marco de las alianzas, dados los precedentes de resultados con diferencia mínima en las elecciones para gobernador de 2000 4:02 1010 entre el primer lugar (PRI) y el segundo (PAN). De haber una elección altamente competida , como se espera, los factores que determinen acumulación póstuma y fragmentación o dispersión de los votos son de importancia en la previsión de los resultados.
En coherencia con el resolutivo de la política de alianzas, el PRD en Veracruz tendría que buscar primero a Morena, pero López Obrador todavía está resentido de sus ex correlegionarios y no quiere alianzas con nadie. En el estado, Morena perfila como su candidata al gobierno del estado a Rocío Nahle García, Zacatecana residente en Coatzacoalcos, diputada federal electa por ese distrito en el que arrasó a Rafael El pájaro Bringas, del PRI, y quién será la coordinadora de la bancada de Morena en San Lázaro a partir de septiembre próximo. O bien al Movimiento Ciudadano, MC o al PT, con quienes en otras ocasiones ha celebrado coaliciones electorales.
El PAN sin duda intentará agenciarse los votos residuales del PRD, y como en pasados procesos tratará de ir en coalición; por una u otra razón aquí no va cuajando la alianza anti PRI entre el PAN y el PRD, haber como resulta ahora; los signos del reciente consejo político la alejan otra vez, pero al final dependerá de cómo evolucione el control de la dirigencia nacional del PRD y si mantiene o no en la pretensión de ser partido de izquierda.