En Garde, Prêt, Allez: el arte de la esgrima que se practica en Xalapa
+ Aunque la esgrima está reconocida como un deporte en México, no cuenta con el mismo apoyo que reciben, digamos, el fútbol o el basquetbol.
Zona Centro
Pablo Jair Ortega - 2015-08-13
Llevando la clásica escuela francesa (idioma oficial también para este deporte), la esgrima, una de las artes más antiguas de las Olimpiadas, tiene un nicho en Xalapa.
Se trata de la Escuela de Esgrima Camelot, ubicada en un castillo que se encuentra a espaldas de la Unidad de Servicios Bibliotecarios e Informática de la Universidad Veracruzana (USBI), en la colonia Zapata, a donde los practicantes ejecutores del sable y el florete acuden todos los días desde el 16 de noviembre de 2013, fecha de la apertura.
Es también un deporte que no tiene un límite de edad como tal: lo pueden practicar niños o adultos mayores.
Su directora, la doctora Luz María Medina Mariscal, médico de profesión, nos habla del entusiasmo por crear en la capital veracruzana una escuela para practicarla instalaciones adecuadas y de la inversión que personalmente ha hecho. El esfuerzo le ha costado dos años, incluso por ambientar las instalaciones como si estuviésemos en tiempos medievales.
Explica: “En la mayoría de los estados del país se practica, pero sus instalaciones no son las adecuadas, pues algunos son gimnasios prestados, áreas que pertenecen a otras actividades deportivas o incluso pasillos, lo que refleja la falta de apoyo a este deporte e comparación con algunos más populares”.
Y es que aunque la esgrima está reconocida como un deporte en México, que cuenta con su federación nacional, asociaciones estatales y clubes, efectivamente no cuenta con el mismo apoyo que reciben, digamos, el fútbol o el basquetbol.
Parte del esfuerzo de la directora de Camelot ha sido precisamente proporcionar el equipo con recursos propios, algunos de los cuales también son más económicos si son importados directamente de Alemania y no comprados a través de un distribuidor nacional que alcanza a duplicar los costos.
Incluso se le ha tachado como un deporte elitista, pero la doctora Medina Mariscal cuestiona y argumenta inteligentemente: “¿Quién de niños no jugó espadazos? Es también un deporte popular porque de niños lo hicimos jugando y lo seguimos viendo en películas de piratas, espadachines, de Guerra de las Galaxias; lo que ha faltado más bien ha sido darle el seguimiento a la disciplina, al deporte, pero en realidad es algo muy popular”.
Ejemplifica que en lugares de Europa que ha tenido la oportunidad de visitar, en cada barrio existe un club de esgrima.
Mencionó que la promoción de la esgrima en Xalapa se ha hecho a través de exhibiciones públicas y privadas, pero el fuerte que los ha ayudado a traer más alumnos han sido las nuevas tecnologías como las redes sociales.
El equipo, aparentemente caro, es también relativo en cuanto a los costos que implicaría, digamos, el futbol americano. Lo más caro sería un equipo profesional de alto nivel, pero incluso es accesible: puede ir desde el uniforme básico de 5 mil pesos hasta de 15 mil pesos, que tienen que ver con la marca o el aguante de los golpes que se mide en newtons.
Pero la verdad es que a espadazos, hasta con palos de escoba lo practicamos de chamacos.
A las que de plano les negaban su práctica de manera oficial hasta 1932, según datos de Luz María Medina, fue a las mujeres; fue en ese año donde ya se “permitió” la esgrima femenina.
Por último, la directora hizo énfasis en que su escuela está basada en 4 grandes valores: la honestidad, el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo, y éste último incluye la crítica constructiva, pues al ser un deporte individual, enseña a compartir experiencia.