+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-09-18
A poco más de 15 días de haber rendido protesta, los diputados federales, los 500 que conforman la cámara baja del Congreso de la Unión, todavía siguen acomodándose. Definido el poder de cada una de las bancadas partidistas en función del número de diputados que tienen y su capacidad de formar mayoría o contrapeso, como se sabe con dominante del PRI-PVEM, que están a un voto de la mayoría a absoluta (203 y 47, 250 diputados entre ambos), la integración de sus órganos de mando y trabajo que reflejan la jerarquía y los acuerdos entre las fuerzas avanza gradualmente.
Llevan apenas lo básico para el desarrollo de sesiones, pero aún no están listos para el trabajo legislativo; se han constituido los órganos de gobierno y conducción de trámites, la junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva, el primero según la proporcionalidad y el segundo por pluralidad y rotación partidista; están definidos los líderes de las bancadas y éstos a su vez, en algunos casos, designaron una estructura interna de apoyo –vice coordinadores, como lo hicieron el PRI y el PAN.
Pero falta el reparto de comisiones legislativas, que es donde está el juego del proceso político y los recursos; 56 ordinarias, de las que al menos unas 10 son las más atractivas e importantes, las económicas, Hacienda y Presupuesto, Vigilancia, Gobernación o Seguridad, entre otras.
Han podido fijar posiciones políticas, por ejemplo, sobre el informe entregado por el Presidente y echarse algunos rollos de su glosa, o proponer se declare el 26 de septiembre de cada año el Día Nacional de la Desaparición Forzada, pero el trabajo legislativo está apagado; por ejemplo, pese a que ya recibieron el paquete económico para 2016 –Ley de Ingresos, presupuesto de egresos y reformas legales relacionadas-, están impedidos de avanzar en su discusión y aprobación hasta en tanto no integren las comisiones del ramo que las dictaminen y luego pasen al pleno a votación. Por eso se espera que no demoren el reparto de las comisiones y reflejen en su composición el peso de las bancadas, las cuotas de grupos y los roles destacados en los diputados de las burbujas de poder camaral.
Los de Veracruz
Para la política local es relevante observar como se desenvuelven los legisladores federales electos por el estado (con 30 en total, 15 del PRI, 5 del PVEM, 4 del PAN, 3 del PRD, 2 de Morena, y uno del PES), cuál es el lugar que ocupa en la cámara, dentro de su grupo legislativo y como les toca en la asignación de comisiones, saber si muestran capacidad, son valorados o no tienen perspectivas de crecimiento político, incluso para retornar en campañas hacia otros cargos de elección al estado.
No son muchos los que hasta ahora han destacado. En el PRI, el líder de la bancada, César Camacho, designó al 16 vicecoordinadores, de los cuales, Enrique Jackson, quasi veracruzano por efecto nominal –por su permanencia en la nómina- pero de Sinaloa es uno de ellos, al igual que Jorge Carvallo, dice que es veracruzano, electo por San Andrés Tuxtla, designado ”enlace con gobiernos estatales” (¿con el de Duarte?), con cercanías al grupo del Estado de México. Otros dos de la bancada veracruzana del PRI se han hecho notar, Alberto Silva, de Tuxpan, reinventado vocero del gobernador y con la tarea de mantener a raya al diputado del PAN, Miguel Ángel Yunes Linares; Eric Lagos, designado por el gobernador “líder” del grupo priista, pero que se ha quedado de mirón (sin Díaz), rebasado por el Cisne Silva.
En el PAN, contrario a lo que se esperaba, dados y los amarres que al parecer tenía con el grupo que dirigía ese partido(Gustavo Madero-Ricardo Anaya), Miguel Ángel Yunes Linares se quedó en el montón. Algo pasó, su ambición por alcanzar la coordinación de la bancada, al conocerse que no sería Madero, el deslinde de Anaya de su ex jefe, o su marca de apestado por las investigaciones penales que le siguen en la PGR por enriquecimiento ilícito, ahora que ya no cuenta con la protección de Murillo Karam y se acabó el Pacto por México, en medio de una agenda política del PAN de anticorrupción en la que sería impresentable, lo cierto es que no figura. En cambio se hizo visible en las relaciones nacionales el ex presidente estatal del PAN, Enrique Cambranis, quien aparece donde hubiera querido estar Yunes Linares. Este no forma parte del consejo político permanente del PAN, tampoco ocupa alguna de las 12 carteras de vicecoordinaciones nombradas por el jefe de la bancada azul, Marko Cortés, en las que Cambranis es vicecoordinador del área social. Aunque el presidente del PAN estatal, Jesús Mancha, lo designó coordinador de los cuatro de Veracruz (incluido él), la mini bancada, en realidad no tienen nada; obviamente, Cambranis no le reporta, tampoco Francisco Gutiérrez de Velazco y quién sabe si lo haga Gabriela Ramírez; ahora sí, Yunes Linares no tiene otro perro que le ladre.
De los 5 del PVEM, el que más se ha mostrado es Javier Herrera Borunda, el hijo de Fidel, y favorito del gobernador de Chiapas, Manuel cachetaditas Velasco, a quien es sabido líder de la postulación y curul plurinominal, a ver qué le toca; el otro es el siempre verde Edgar Espinoso, que se dice será de los beneficiados con una presidencia de comisión legislativa, de las del verde.
Los 3 del PRD ni fu ni fa, incluido Julio Saldaña. Igual que el PES, cuyo único diputado es el ex priista y ex panista de Coatzacoalcos, Gonzalo Guízar Valladares.
Por Morena dos se muestran, una allá, Rocío Nahle, la diputada por Coatzacoalcos, designada por el Peje, López Obrador, coordinadora de los 35 diputados en total con que cuenta ese partido y por lo mismo integrante de la Junta de Coordinación Política. El otro es el diputado por Xalapa, Cuitláhuac García, a quien el fin de semana López Obrador presentó aquí como ”el promotor de la soberanía” en Veracruz, entrelineas dijo que su candidato a la gubernatura el año próximo, el guardián del templo y las escrituras sagradas del populismo.
Hay que seguirlos.
¿Cómo le hace?
La gente se pregunta cómo le hace el oficial mayor de la Secretaría de Educación del Estado, Vicente Benítez González, para superar la crisis y austeridad financiera.
A muchos tiene sorprendidos –y no gratamente- la exhibición de abundancia de recursos para su promoción de pre-campaña para diputado local en San Andrés Tuxtla. Con tantos problemas de liquidez que padece el Gobierno del Estado.