#AsuntosPúblicos: PINTANDO LA RAYA POLÍTICA

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2015-09-28

Con ironía que nos deja lugar a dudas, el Gobernador Javier Duarte ayer hizo evidente la distancia hostia recíproca que prevalece con los senadores de su partido –el PRI-, Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla, ambos aspirantes a sucederlo en el Gobierno del Estado.

Como si le hubiera colmado el juego opositor de los senadores del PRI Yunes ( Landa y Zorrilla) y su visible alianza con otros Yunes (Linares), el diputado federal del PAN, como se sabe el primer enemigo suyo y del PRI en Veracruz, el gobernador Duarte respondió de manera inesperada.

Primero a Héctor. El contexto de las investigaciones que impulsa el gobernador en los ámbitos federales y estatales por enriquecimiento ilícito en contra de los panistas Miguel Ángel Yunes Linares y su hijo el alcalde de Boca del Río –Primo hermano y sobrino del senador Héctor Yunes Landa-, Y a propósito de las habladas de este de que cuando sea gobernador ”pescará peces gordos”, en alusión a funcionarios del estado, el gobernador exhibió públicamente. En un acto agrario frente a la multitud, lo llamó a que recogiera un obsequio de cumpleaños, una caña de pescar –pasó Héctor al frente a recibirla- para que luego de la entrega lo rematara el gobernador con la recomendación de que era para que pescara en El Estero (donde están las mega residencias de sus parientes) grandes corruptos como los acusados de su familia; mostrando además ante la concurrencia priista la parcialidad del senador: ve la corrupción sólo entre los de este partido y no en el de ”enfrente”, porque son de su familia. Se la tragó Héctor, turbado por el gobernador sorpresivo, no supo reaccionar a tiempo; con la cola entre las patas regresó a sentarse a su lugar; acompañado por la burla del respetable público, su vergüenza y la caña de pescar. Horas después mandó a devolver el regalo burla a la Casa Veracruz y emitió un comunicado de clara ruptura. En esta nueva situación, habrá que ver qué pasa con los recomendados de Héctor Landa en el gobierno de Duarte. Por congruencia y lealtad a su verdadero jefe, deben renunciar Enrique Ampudia a la secretaria particular del Gobernador y Yolanda Gutiérrez Carlín Secretaría de Protección Civil, ¿esperarán a que los echen?

De pasada a Pepe. Con menos rudeza, pero también con ironía, reaccionemos el gobernador Duarte a la más reciente critica que el Senador Pepe Yunes Zorrilla ha enfocado a su administración financiera. Como se divulgó en medios, Yunes Zorrilla ya se manifestó en contra de la propuesta de Duarte de aumentar un punto porcentual al impuesto a la nómina (de 2 a 3%), con el que el gobierno del estado pretende obtener mayores ingresos el año próximo; atenuar los problemas de dinero al cierre y acelerar el programa de pagos, ponerse al corriente con los subsidios de la UV y al IPE, así como con los proveedores y contratistas.

A Yunes Zorrilla le recordó el gobernador su participación como legislador en la aprobaciones de impuestos federales, hecho que es irrefutable; como diputado federal, Pepe Yunes aprobó el aumento al IVA del 15 al 16% y como senadores y presidente de la Comisión de Hacienda aprobó y justificó la controvertida reforma hacendaria, obviamente más impuestos, entre ellos una elevación del Impuesto Sobre la Renta.

El discurso opositor de Pepe queda en entredicho de falta de congruencia. Si el aumento de impuestos es federal –sea iniciativas de gobiernos del PAN o del PRI-, se justifican, si eres un “legislador”, pero no del Gobierno del Estado, si eres opositor.

Aunque más suave en la ironía, no con el punch que le tocó al otro, se ve que igualmente el gobernador pintó su raya con Pepe. Pero visto el tono de ayer, no se duda se haga frecuente ese tipo de intercambio público.

Tensaron la cuerda hasta que se rompió.


No duró

Las relaciones políticas entre el gobernante y los aspirantes a su cargo que han hecho juego común se volvieron inestables en la inmersión al proceso sucesorio; precipitado este año, sobre todo desde que se consumó el recorte del próximo periodo de gobernador a dos años, situación que no han podido digerir aún los senadores del PRI.

Y aunque tras un inicial arranque de rechazo político, los dos senadores tuvieron este año un acercamiento con el gobernador Duarte; primero Héctor –que hasta cuota de recomendados recibió en el gabinete estatal- y mucho después Pepe, que sólo fue una reunión de cortesía; es claro ahora que la aparente alianza o tregua no sería duradera.

En realidad ninguno de los senadores del PRI, ni Héctor ni Pepe, ha mostrado alguna solidaridad de grupo con el gobernador Duarte, no obstante que es sabido que ambos fueron en su momento impulsados por éste, en cumplimiento a acuerdos políticos, a la postulación partidista y apoyados para ganar las elecciones que los llevaron a ocupar las posiciones en el Senado, las que sienten les conceden hoy automáticos derechos sucesorios.

Por el contrario, no escapa a la observación la afinidad que muestran con grupo o bloque opositor; no sólo entre los dos senadores del PRI –por coincidencia- de apellidos Yunes, sino también comparten con el principal enemigo del gobernador y del PRI en Veracruz, el panista Miguel Ángel Yunes Linares. A propósito qué imagen le tomaron a Pepe en el Senado en franca camaradería con Miguel Ángel Yunes (“el Tío Miguel”) y su hijo el senador, “el primo Nando”).

Los tres actores políticos, Héctor, Pepe y Miguel Ángel, no distinguibles por el apellido de familia, tampoco expresan diferencias notables en su comunicación política; apenas de grado en su oposición al gobierno de Javier Duarte; quizá la más notaria que Miguel Ángel usa un lenguaje más directo y con nombres, y los senadores van un poco por las ramas; pero en el mensaje es el mismo, y si además llevan el mismo apellido, y la marca se repite, el público no distingue, son demasiadas confusiones al escenario político.

Aparte de la valoración que deberá hacer el grupo central del PRI –Presidente y consejeros políticos del gabinete y del partido- sobre las consecuencias de la división y fractura del PRI y las presunciones de alianzas internas encubiertas con miembros familiares del PAN.

A unos pocos meses de que se resuelva la candidatura del PRI a gobernador de Veracruz, en diciembre a los primeros días de enero, la sucesión no se ve definida. El gobernador Javier Duarte ha sido eficaz para ganar elecciones para el PRI, por eso aun con el retorno del presidencialismo, no deja de ser por ello una pieza central para garantizar el resultado ganador, es un factor real de poder que difícilmente quedará fuera de la decisión. La fractura y la confusión del frente opositor de los Yunes del PRIAN mete nuevos elementos al juego.

La liga del Hampa

A ver cómo termina la Liga de Comunidades Agrarias (CNC) y su nuevo “líder”, Juan Carlos Molina, que de campesino no tiene ni la tierra en los botines. Enriquecido y empoderado rápidamente, su perfil es de terrateniente, cañero y ganadero muy lejos de los campesinos que supuestamente va a representar.

En poco tiempo impuso un cacicazgo en varios municipios cañeros y no estuvo ajeno a los problemas del fraude de la caja de ahorros de Cardel. Y lo peor, sus detractores lo relacionan con la mafia de los cárteles.

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