+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2015-10-19
Por si alguien tenía dudas, la designación del presidente del PRI estatal a favor del diputado Alberto Silva, que se consumará el próximo sábado, en la coyuntura del inicio del proceso electoral para elegir gobernador de dos años y diputados al Congreso en 2016, en su mensaje claro y firme del Gobernador Javier Duarte de que él y nadie más está al mando indiscutible de la política del estado.
En una reciente reunión con amigos de la política y del periodismo –un desayuno en la casa de Carlos Brito, decano de los ex presidentes del PRI- Javier Duarte demostró sus facetas públicas combinadas de militante del PRI y gobernador del estado, donde aprovecho para dirigir un mensaje que reafirma su control del poder político en Veracruz. En Veracruz mando yo.
En el marco del cambio de dirigente del partido al que se han manifestado opuestos los dos senadores del PRI, Yunes aspirante a sucederlo, y ante la presencia de dos ex presidentes del partido –Carlos Brito y Gonzalo Morgan, que en principio había manifestado desacuerdo, pero que finalmente se adhirieron al consejo general que lo avala-, el gobernador Duarte reiteró estar a cargo del mando; sosteniendo que es suya la responsabilidad de gobernar, sin compartir con nadie el poder, y que así lo hará hasta el 30 de noviembre de 2016 (hasta se quitó de encima la sombra negra de Fidel, de camino al consulado de Barcelona, lanzamiento que sólo califica como ”un reconocimiento a Veracruz”).
Para desarmar cualquier cuestionamiento a la designación del presidente del PRI estatal, Javier Duarte explicó lo obvio para cualquier enterado de las reglas de la política: nombrar al presidente del PRI es y ha sido facultad metaconstitucional del gobernador, como bien lo saben todos los que han ocupado alguna vez la dirigencia partidista (entre ellos, los dos senadores Yunes que hoy no aprueban el cambio). El partido es una pieza de la estructura política del gobernador, por tradición y funcionalidad. El gobernador nombra al dirigente del PRI estatal.
Ganar las elecciones
Expuso Duarte además que es él el estratega para ganar elecciones en Veracruz y defiende su valor como pieza central de la maquinaria de los triunfos; refirió que como ejemplo de su eficacia los resultados de las tres elecciones que sean desarrollados bajo su mandato (2012, 2013 y 2015). Siempre he ganado y voy a volver a ganar. Al presidente del PRI nacional, Manlio Fabio Beltrones, le anticipó que ganará las elecciones en Veracruz en 2016.
Como priista (el primer priista del estado) quiere que gane el PRI. A justificar las razones del cambio, afirmó que para la elección que viene se requiere un PRI de combate, un PRI de guerra. Por eso, dijo, la designación de su ex vocero Alberto Silva, quien desde septiembre en cabeza al bloque de diputados federales del PRI para mantener a raya a la oposición. La estrategia, refirió, es destructiva al exterior y constructiva al interior del partido.
Calificó de errónea la estrategia de los dos senadores del PRI aspirantes a sucederlo, al pretender construir su candidatura confrontando al gobernador, lo que finalmente pega al partido y los coloca en posturas y discursos afines a la oposición. Están pateando el pesebre.
Para Duarte el enemigo está enfrente. En el partido hay que buscar la unidad.
Del candidato del PRI a gobernador
Cuidadoso de las formas, Javier Duarte sostiene no tener candidato propio para gobernador; ni está en condiciones de proponerlo, bajo las condiciones políticas actuales de presidencialismo priista; aunque asumió que si podía opinar en su partido, sin que ello implique algún veto (o Beto).
Conocedor de las reglas no escritas, admite que el candidato del PRI a gobernador será el que decida el presidente Enrique Peña Nieto; en la escala jerárquica del líder nacional del PRI y que él como gobernador priista será el primero en apoyarlo. La resolución de la candidatura seria en el mes de enero.
Acompañaron al gobernador al evento, escenario de su mensaje político referido, el próximo presidente del PRI estatal, Alberto Silva, y tres ex presidentes, Eric Lagos, Adolfo Mota y Alfredo Ferrari, además del secretario de Gobierno, Flabino Ríos, los ex presidentes Carlos Brito y Gonzalo Morgan, por su parte, quedaron en que por la unidad del PRI asistirán a la elección y toma de protesta de Alberto Silva que será el sábado siguiente. Si Silva está encartado o no para la sucesión, como temen los senadores del PRI que sentía que iban solos, ya se verá.
Por lo pronto, asistimos a una afirmación de poder del gobernador Javier Duarte.
El Depa de Miami
El pisito en edificio de lujo en Miami, Florida, USA, valuado en 2 millones de dólares, propiedad de Miguel Ángel Yunes Linares y su esposa Leticia Márquez, señalado en otras ocasiones que se le había iniciado en el largo catálogo de bienes adquiridos con el saqueo al erario público, tiene esta vez un elemento que le confiere una relevancia especial. La difusión de lujo se acompaña con la evidencia de que Yunes Linares y su esposa son efectivamente propietarios de ese bien., el acceso al registro fiscal de Miami proporciona la información sobre el padrón de causantes y el pago de impuestos, en él que se comprueba que son los propietarios y que además, tan solo por el año en curso pagaron en impuestos 9 mil 421.75 dólares, más de 154 mil pesos por el Depa.
La evidencia viene oportuna a la investigación que realiza la PGR contra Miguel Ángel Yunes Linares por enriquecimiento ilícito, peculado, delincuencia organizada y lavado de dinero, en estos dos últimos delitos, también a su familia.