No nos hagamos tontos: las huestes de Orfilio Garcúia, agrupadas en la organización Progresa Veracruz, no se disparan solas: alguien las encandila, les paga para hacer manifestaciones, caos, ruido. Viven de crear desmanes y a su líder, como al de los Cardenistas, 400 Pueblos y otras alimañas, no los tocan ni con el pétalo de una denuncia.
Lo incongruente del asunto, es que este viernes, al interior del Congreso del Estado, se llevó a cabo la comparecencia del secretario de Gobierno y oriundo de Mogoñé, Oaxaca, Flavino Ríos Alvarado, quien decía que todo estaba en paz y había gobernabilidad en Veracruz.
Pero ahí cerca, a unos cuantos metros, en la entrada principal del Palacio Legislativo, “la paz y la gobernabilidad” que pregonaba Flavino era desmentida por un grupúsculo de jodidos cerró el acceso a la sede de la Legislatura y agredió a reporteros.
Todo frente a la presencia de policías, pero esa ya es otra historia.
El asunto es que cuando les conviene, hay “paz y gobernabilidad”, pero resulta irrisorio que, en plena comparecencia del secretario encargado de la política interna del estado, un grupo de choque tenía retenida la llamada “Casa del Pueblo”, cerrando los accesos al Congreso del Estado.
Vaya manera de cerrar el Quinto Informe de Gobierno.
Porros de OrfilioGarcía tomaron control del acceso a @LegisVer y agredieron a periodistas (Víctor Fuentes) #Xalapa pic.twitter.com/vu2ft8ZMvR
— Multigráfica Agencia (@amultigrafica) diciembre 4, 2015