¿Por qué la marcha atrás?

Arturo Reyes Isidoro

Prosa Aprisa

2018-08-08

Oficialmente, para no causarles un estigma, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares dio marcha atrás en su intención de proponer a doce nuevos magistrados que debía aprobar ayer la Comisión Permanente del Congreso local, controlada por diputados panistas.

Declaró que actuaba con prudencia para “no lastimar la imagen” de los candidatos y que la decisión la había tomado el domingo en acuerdo con el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Álvarez Peña.

Aceptó que aunque sus propuestas fueran aprobadas de manera provisional por la Comisión Permanente, “lo más probable” es que no serían ratificados (por el pleno del Congreso) “y ello les generaría un estigma para no ser considerados en la siguiente administración”.

Porque para él, sus candidatos podrían ser propuestos de nuevo (se supone que en la próxima nueva administración) y si lo hubiera hecho ahora “serían vetados” posteriormente.

Dijo que estaba a tiempo de hacerlo porque la Constitución (local) lo faculta y que podría tener mayoría en la Comisión Permanente del Congreso local para hacer el nombramiento provisional, pero que había decidido dejar que lo haga “quien me sucederá como gobernador del estado” (evitó mencionar por su nombre a Cuitláhuac García), de quien señaló que espera que sus decisiones “no sean sectarias ni autoritarias”.

Seis días antes había dicho que sí
Seis días antes, el primero de este mes, había declarado que presentaría su propuesta con la intención de que fuera votada en una sesión extraordinaria.
Su anuncio lo acompañó de una advertencia: que algunos diputados podrían ser investigados por señalamientos que existen en su contra, al terminar sus funciones la actual Legislatura (en los primeros días de noviembre) cuando ya no tengan fuero.
Recordó entonces que había propuesto una iniciativa para privar del fuero constitucional a todos los servidores públicos pero “los que hoy son ‘compañeros de viaje’ votaron en contra o se abstuvieron”.

Acusó que su negativa fue para “proteger cuando menos a un diputado local, con una actitud completamente corrupta. Sabían perfectamente bien que al reformar la Constitución cuando menos uno de los actuales diputados sería sometido a proceso. Llegará el proceso, llegará el momento, perderá el fuero por razón cronológica”.

Diputados que se rebelaron contra propuestas del gobernador o no las avalaron fueron Juan Manuel del Castillo (priista), Sergio Rodríguez Cortés (experredista, ahora independiente integrado en la bancada Juntos por Veracruz), Fernando Kuri Kuri (priista), Ernesto Cuevas Hernández (priista), Cinthya Lobato Calderón (expanista y ahora de la bancada de Morena), José Kirsch Sánchez (perredista), Regina Vázquez Saut (expriista y ahora panista) y Dulce María García López (experredista y ahora panista) así como Bingen Rementería Molina (panista). Los últimos tres se ausentaron en la sesión en la que fue nombrado el Fiscal Anticorrupción para no votar por su aprobación. Lo de Bingen se tomó como un rompimiento entre su padre el senador electo Julen Rementería del Puerto y el gobernador.

Presuntamente contra uno de ellos habría sido la amenaza de proceder en su contra una vez que pierdan el fuero, en noviembre próximo, un mes antes de que concluya la actual administración estatal.
Falló el servicio de espionaje
Algo que no se explica, por la efectividad que ha mostrado el sistema de espionaje político del gobierno en funciones, en que no detectó la toma y clausura de entradas del edificio del Congreso local que tenía preparadas para ayer martes la diputación de Morena, con el propósito de evitar que se nombrara a los doce nuevos magistrados.
Las huestes morenistas sorprendieron a los propios guardias de seguridad que cuando se presentaron a “trabajar” se hallaron con la novedad de que los habían madrugado.

En realidad no se sabe si los “oreja” no supieron lo que iba a suceder o si deliberadamente se quedaron callados por simpatía con los opositores y en rechazo a la intención oficial.

Dudan de la versión oficial
Una vez que el gobernador Yunes Linares anunció su decisión de dar marcha atrás en su intención y se liberaron las entradas al edificio del Congreso, hubo enseguida una encerrona de la diputación de Morena.

Los más sorprendidos por lo que acababan de escuchar eran los propios legisladores del partido de AMLO, porque esperaban el uso de la fuerza por parte de los panistas para intentar quitarles el edificio y que al costo que fuera sacaran adelante el nombramiento de los magistrados.

Los morenos habían tomado el Congreso preparados para una agresión en su contra, pero también equipados para resistir y para quedarse el tiempo que fuera necesario adentro a fin de impedir el albazo legislativo.

¿Qué había pasado? Eso se lo preguntaban todos. Hicieron llamadas, preguntaron por posibles causas. Pusieron en claro que al menos no había existido algún factor local que incidiera en la inesperada decisión.

Entonces se aventuraron a conjeturar: “Esto tuvo que venir del altiplano”. “Se ve que hubo un apretón”, y así por el estilo.
Por la tarde hubo sesión pero ya sin mayor trascendencia salvo por los pronunciamientos por la toma del edificio. De hecho, con ello acabó sus funciones la LXIV Legislatura, en la que el panismo se apoderó de la Junta de Coordinación Política con argumentos legaloides, desconociendo un acuerdo de que la presidencia se la rotarían con las bancadas de Morena y del PRI. Citaron a sesión para finales de mes, pero ya no se espera nada de importancia.
Ahora fue con radiodifusores

Después de su exitosa reunión con empresarios del Estado en el puerto de Veracruz, ahora, ayer, el gobernador electo Cuitláhuac García compartió el pan y la sal (como dirían los compañeros de “sociales”) con radiodifusores también de toda la entidad en el municipio de Emiliano Zapata.

A iniciativa del radiodifusor xalapeño Daniel Ferráez Centeno, en su residencia particular tuvo lugar una comida con una treintena de directivos o concesionarios de empresas radiofónicas.

Algunos de los asistentes fueron Francisco Malpica (puerto de Veracruz), Emilio Velasco (Tuxpan), Gilberto Haaz Díez (Tierra Blanca), Carlos Ferráez Matus (Xalapa) Marcos López Zamora (Poza Rica), Francisco Olaya (Coatzacoalcos), Pedro Antonio Pérez (Minatitlán), Alejandro Domínguez Ferráez (Córdoba), Bernardo Peláez y Alonso Domínguez Ferráez (Orizaba), Raúl Molina (Perote), José Manuel Manterola (Martínez de la Torre), Luis Felipe Pintado (Gutiérrez Zamora), así como representantes de Radiorama Veracruz y Grupo Imagen Veracruz, entre otros.

Ahí, entre la degustación de ensalada, crema, corte de carne y postre, uno a uno se fueron presentando aparte de que hicieron uso de la palabra tanto el anfitrión Daniel Ferráez como el nuevo gobernante Cuitláhuac García. Agradeció a los hombres del micrófono el apoyo que le expresaron para que su gobierno pueda superar los graves problemas que padece la entidad.

El gobernador electo se hizo acompañar solo por quienes serán los Secretarios de Gobierno y de Desarrollo Económico y Portuario, Eric Cisneros y Ernesto Pérez Astorga. Estuvo presente también la diputada local electa por el distrito de Xalapa Rural, Miriam Ferráez Centeno.