La trabajadora administrativa de la Escuela Secundaria General Número 5 de Poza Rica, Melina Cruz Vera, denunció públicamente una serie de irregularidades, omisiones y afectaciones que persisten luego de la inundación que sufrió su vivienda, así como la falta de atención por parte de instancias federales y estatales encargadas del seguro de daños y la atención a damnificados.
En entrevista relató que su domicilio resultó severamente afectado por la inundación ocurrida el 10 de octubre de 2025, fenómeno que provocó pérdida total de bienes, daños estructurales y la inutilización de instalaciones eléctricas, pisos, electrodomésticos y enseres domésticos. Explicó que su vivienda cuenta con seguro de daños, por el cual se le descuenta de manera regular, por lo que inició el trámite correspondiente para recibir la indemnización.
Cuestionada sobre qué solicitaría a la presidenta de la República en caso de tener un acercamiento directo, con Claudia Sheinbum, señaló que pediría mayor apoyo real y efectivo para los damnificados, así como una revisión del esquema de seguros de daños, ya que —aseguró— los montos actuales no corresponden a pérdidas totales como las que ella y muchas otras familias padecieron.
Enfatizó que no se trata de un caso aislado, sino de una problemática compartida por decenas de familias afectadas en Poza Rica, quienes continúan a la espera de atención, apoyos completos y condiciones mínimas de seguridad y salubridad tras la contingencia.
Tenía cita en oficinas del FOVISTE pero las encuentra cerradas
Detalló que, tras acudir al comité correspondiente, se le indicó que a partir del 15 de enero podía solicitar cita para continuar el proceso de cotejo de escrituras y documentación, requisito indispensable para el pago del seguro. Sin embargo, el trámite se complicó debido a que en todo el estado de Veracruz únicamente existe una oficina de Fovissste, ubicada en la ciudad de Xalapa, dentro de la Plaza Urban Center.
Cruz Vera, explicó que realizó su cita formalmente y se trasladó desde Poza Rica a Xalapa, incurriendo en gastos de transporte, gasolina y hospedaje, con el objetivo de llegar temprano y ser atendida. No obstante, al arribar a las oficinas alrededor de las 7:45 de la mañana, antes del horario oficial de apertura, se encontró con un aviso de que no habría servicio por “instrucción superior”, sin que el personal de seguridad pudiera explicar el motivo ni el alcance de dicha indicación.
Ante la falta de información, la trabajadora contactó directamente a oficinas de Fovissste en la Ciudad de México, donde le informaron que no existía ninguna instrucción para el cierre de la oficina de Xalapa y que, según su conocimiento, únicamente una oficina a nivel nacional tenía autorizado suspender actividades.
Aseguró que no fue la única afectada, ya que varias personas provenientes de distintos municipios de Veracruz se encontraban en la misma situación, incluso algunas habían recibido mensajes de confirmación de cita un día antes.
La entrevistada señaló que su trámite ya fue autorizado en oficinas centrales, por lo que su presencia en Xalapa tenía como único objetivo concluir el proceso para el pago del cheque por daños, el cual —reconoció— representa una cantidad simbólica frente a la magnitud de las pérdidas, pero que considera justo recibir, dado que ha cumplido con el pago del seguro.
Indicó que, aunque hubo apoyos iniciales del gobierno federal, estos han sido insuficientes y se han retrasado de manera constante. Añadió que los enseres domésticos prometidos no han sido entregados, pese a que primero se anunció que llegarían en noviembre, después en diciembre y más tarde en la primera semana de enero, sin que hasta el cierre de este mes exista una respuesta concreta.
Poza Rica sigue igual, con polvo, lodo y escombros
Cruz Vera, lanzó fuerte crítica a las autoridades municipales y estatales, al señalar que Poza Rica continúa en condiciones insalubres, con polvo, lodo y escombros, además de la aparición de restos humanos entre los desechos retirados tras la inundación, situación que ha generado preocupación por la salud pública y malos olores persistentes. Afirmó que cada vez que llueve, varias colonias vuelven a inundarse, con niveles de agua que alcanzan hasta medio metro.
También acusó que la falta de un muro de contención que, no construido pese a la asignación de recursos, agravó los daños sufridos durante la contingencia. Recordó que vivió la inundación de 1999, pero subrayó que la magnitud de la actual fue mayor y afectó a un número significativamente más amplio de colonias.