ASUNTOS PÚBLICOS: DE LA DIVISIÓN DE LOS PANES

COLUMNA DE EDUARDO CORONEL CHIU

Zona Centro

- 2012-02-09

Con la conclusión el pasado domingo de la contienda interna del PAN para elegir su candidato a la Presidencia de la República, que como se sabe ganó Josefina Vázquez Mota, no se ha cerrado la pugna interna de los grupos locales que se disputan los méritos y representatividad, las posiciones y el control del partido en la entidad.

La revaluación conseguida por el grupo antiguo del panismo local, que apoyó a Vázquez Mota –entre éstos Alejandro Vázquez Cuevas y Julen Rementería–, frente al desplome de los advenedizos oportunistas encabezados por el ex candidato derrotado a gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, promotores de Ernesto Cordero, mantienen su confrontación, pese a que quedó resuelta la competencia nacional; aquí todavía ambos grupos en medio de acusaciones mutuas de fraudes electorales y de uso indebido de la estructura federal se arrogan el triunfo de su respectivo candidato, en una arena que proyectan hacia la rebatiña por las nominaciones del partido al Senado y a las diputaciones federales.

Ayer en el debate convocado por el comité estatal entre los 4 aspirantes a la postulación para el Senado chocaron dos representantes de los grupos en conflicto. Por encima de sus discursos presuntamente propositivos, en el rol de rudos tira lodo, el Pipo Vázquez y Fernando Yunes Márquez, el hijo de Yunes Linares, privilegiaron los ataques personales, que no viene al caso repetir, y que se aluden como signo de la fractura y depuración que se avecina en el PAN.

La segunda caída tiene límite de tiempo, será el domingo 19 de febrero, fecha en que se medirán nuevamente en duelo de mañas ante el electorado panista –militantes y adherentes– 160 mil afiliados en el estado, los mismos grupos que se enfrentaron el domingo pasado, ya sin las banderas de Josefina y Cordero, para decidir el trofeo local: quiénes irán como candidatos a senadores; las esquinas son, Pipo Vázquez y Julen, favoritos de que harán seguidilla contra el hijo de Yunes, Fernando, que no tendrá otra que volver a planchar su curul local; el cuarto registrado, Mauricio Duck, no tiene nada que hacer en la pelea. Otro flanco del combate serán las candidaturas a diputados locales en los 21 distritos, donde los mismos grupos en alianzas regionales propusieron representantes. Esta segunda pelea también se celebrará el mismo 19 de febrero, pero con un padrón limitado únicamente a los militantes, que no son más de 17 mil en toda la entidad. Se seguirán echando habladas en los días por venir, como boxeadores bocones antes de la pelea, hasta que llegue su elección interna.


CON LA DERROTA A CUESTAS

La derrota de Ernesto Cordero en Veracruz, a quien le prometió hacerlo ganar y quedó abajo de Vázquez Mota por más de siete mil votos, ya comenzó a pesarle a Miguel Ángel Yunes Linares. Además de la exhibida que se dio como burdo operador del mega taco de votos en Tantoyuca y del hamponesco robo a mano armada de la urna en Zozocolco, Yunes Linares recibió el rechazo del Comité Directivo Nacional del PAN al intentar colarse en los primeros lugares, los amarrados de las candidaturas a diputado plurinominal. Aunque consiguió que su nombre pasara la votación de la lista, el revés le sobrevino en el conteo, fue eliminado. Por la tercera circunscripción, a la que corresponde Veracruz, el comité panista eligió a la diputada local por Oaxaca Eufrosina Cruz, identificada como del equipo de Cordero, y los otros dos fueron posiciones de Vázquez Mota, la actual senadora por Yucatán, Beatriz Zavala, y el senador por Veracruz, Juan Bueno Torio.

Cordero negoció posiciones para su equipo, pero no metió las manos por Yunes Linares. Otra vez anda como perro sin dueño, y con la cola entre las patas.

¡HAZ OBRA COMPADRE!
Los litigantes y empleados del Poder Judicial del Puerto de Veracruz se quejan de la indolencia del Consejo de la Judicatura que preside el magistrado Alberto Sosa para dotarles de instalaciones dignas para los juzgados del puerto, a propósito de estado inconcluso de la prometida obra, la pomposamente llamada «Ciudad Judicial de Veracruz», exhibida en retraso, con sus estructuras y obra negra hace unos días en un reportaje publicado en este diario.

La Ciudad Judicial se construye en un terreno donado por el ayuntamiento porteño y se sabe la fecha en que inició, agosto de 2010, bajo la anterior Judicatura, pero no cuándo será terminada, ni las razones por las que no se ha acabado, debió entregarse en noviembre del año pasado; desvío contractual que pone bajo la lupa la gestión de la actuales consejeros en su incapacidad de supervisar su cumplimiento y permitir la segura elevación de los costos.

Es cuestionable la decisión del Consejo de la Judicatura en el manejo de las asignaciones presupuestales, y que en vez de aplicarse en la supervisión de la obra iniciada y su complemento constructivo y equipamiento, se hayan abocado en un nuevo proyecto de edificación, éste en Xalapa, el nuevo edificio de nueve pisos, a un costo exagerado de 181.9 millones de pesos, adjudicado bajo sospecha a una empresa, Grupo Constructor Xallapan, del cuñado del diputado local Carlos Aceves, sin experiencia en el ramo y que además presentó la cotización más cara.
En el medio de los constructores del diezmo de la obra pública encuentran fácil la explicación. La Ciudad Judicial de Veracruz la adjudicó la anterior Judicatura, la que presidió Madruga y compartían Ocampo y Gladys en un proceso de historia peculiar; convocaron a una licitación pública a la que acudieron siete empresas y a todas las batearon, declararon desierta la licitación y luego, un mes más tarde, sólo invitaron a nuevo concurso a tres, una de las cuales, Ingeniería eléctrica y proyectos de Veracruz, resultó la ganadora con un precio de 112 millones de pesos, inferior sólo en 3 y 6 millones de pesos a las otras dos, éstas desechadas por rebasar el presupuesto base. Los antecesores habrían cobrado por adela su parte, así que no dejaron más que la administración de las estimaciones. En cambio, la nueva obra, el edificio de Xalapa, manejada por los actuales, con un sobreprecio estimado, respecto a idénticos proyectos previos del orden 50 o 60 millones de pesos, es dinero fresco. Recuerda aquella respuesta cínica de quien consultaba al experto bribón acerca de como atracar el presupuesto público: Haz obra compadre, haz obra.

TEMAS RELACIONADOS:

|

Columnistas

Caricatura

Lo más leído

Historias y Tradiciones de Veracruz