ASUNTOS PÚBLICOS: Incertidumbre de la intercampaña
Columna de Eduardo Coronel Chiu
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2012-02-29
Una de las incógnitas del actual proceso electoral es el efecto que tendrá en la intención del voto el prolongado periodo de 45 días (del 16 de febrero al 29 de marzo) conocido como intercampaña, veda o silencio en el que rige la prohibición legal para partidos y candidatos de realizar actos de proselitismo o propaganda y convocar al voto ciudadano.
Aparte de la polémica acerca de su justificación –los exceso de propaganda y de costo de las campañas electorales que motivaron su inclusión en el código de la materia–, y si restringe o no las libertades de expresión, así como si hay precisión o ambigüedad en las interpretaciones del IFE y sus acuerdos para regularlo en el actual proceso, lo que es un hecho es que la intercampaña ha causado ya una drástica disminución en la presencia pública de candidatos a los cargos de elección, que no se duda será una nueva variable, aunque incierta, en la competencia.
La medida, inédita en elecciones presidenciales –se aplicó por primera vez en las elecciones para diputados federales en 2009– ha condicionado que partidos y candidatos adapten sus estrategias de promoción pública a fin de mantenerse en los medios de comunicación masiva, pero tratando de evitar ser acusados y en su caso sancionados por efectuar actos anticipados de campaña, que en hipótesis extremas podrían impedirles su registro oficial como candidatos.
La intercampaña genera conductas en la frontera con la simulación, la audacia o el ingenio para burlar la ley, y en esto se verán las estrategias diferenciadas de los partidos y las capacidades personales de los candidatos para meterse con guiños de complicidad con las audiencias. El enfrenón de la propaganda ha sido procesado de distinta manera por los actores en cartelera, y a muchos de ellos se les ve a lentos o paralizados, desaparecidos como si estuvieran invernando a la espera de que llegue otra vez la primavera de las campañas para volver a salir. Aunque para entonces las intenciones del voto registradas antes de la intercampaña podrían verse cambiadas.
El silencio, sólo de los inocentes
La candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, anda como chepita en comal, acelerada por haber ganado la interna –aunque peleó contra un bultito– y creída en la apócrifa encuesta de Calderón que la puso a 4 puntos de Peña Nieto, y no ha parado en una actividad amplificada con el patrocinio oficial mediático; fue hasta el súper (no a la comer) a comprar el PAN y tira indirectas claras a sus rivales, a uno que su gabinete suma mil 500 años, y al otro, mil 500 años de prisión, y Andrés Manuel López Obrador da entrevistas en las que asegura que «de ganar la Presidencia de la República, en su gobierno no habrá expropiaciones» (no expropiará, dice, Televisa), adelanta buscando congraciase con la poderosa televisora. En cambio Peña Nieto se conforma con negar que es «un seductor de Mujeres» (¿sería un seductor de la patria, como Antonio López de Santa Anna?).
Según el monitoreo de medios, el más afectado por la veda electoral sería el PRI y sus candidatos, especialmente Enrique Peña Nieto. Como si confiaran en que la ventaja amplia registrada hasta la precampaña se extenderá por inercia hasta que reanude su propaganda abierta, Peña apeñas y se ha visto. El resto de los candidatos del PRI están ensarapados. En Veracruz ¿alguien los ha visto? De los candidatos al Senado, Pepe Yunes Zorrilla debe estar meditando sobre la perenne neblina de Perote y Héctor Yunes Landa, salvo una esporádica aparición como extra en el Carnaval de Coyolillo, ni sus luces. Los otros 18 candidatos a diputados ¿a qué se dedican?
En la intercampaña el PRI –tras la tregua concedida al presidente Felipe Calderón– se está pareciendo al síndrome del candidato del PAN, Diego Fernández de Cevallos, cuando se replegó después de haber vencido a Ernesto Zedillo en aquel debate presidencial. Y ya se sabe como acabó la competencia. Falta todavía un mes más de intercampaña, y no se descartan bombardeos de la Presidencia, pese a la tregua de hoy. Ya veremos cómo se habrán colocado las intenciones de voto para cuando arranquen las campañas electorales.
Cumbre de municipios en Boca
A partir de mañana y hasta el 3 de marzo Boca del Río, el municipio que gobierna el priista Salvador Manzur, será sede de la importante reunión que celebra anualmente la Federación Nacional de Municipios de México (FENAMM), la más grande y representativa en el país, ya que agrupa a más de 1500 presidentes municipales.
El objetivo central de este evento es construir una agenda municipalista para el periodo 2012-2018, en la que se registre la visión de los ediles y se reconozca su papel como autoridades centrales en el desarrollo nacional.
La conferencia que se celebrará en las instalaciones del World Trade Center tiene 4 ejes temáticos: Reformas municipalistas, Fortalecimiento de las finanzas municipales, Desarrollo sustentable en las ciudades y Seguridad pública municipal. Entre los conferencistas se destaca el especialista en temas de seguridad, Edgardo Buscaglia, quien disertará sobre Nuevas estrategias para la seguridad pública local, y el senador del PRI, Manlio Fabio Beltrones, quien lo hará sobre el tema Municipio y Reforma del Estado.
Se espera la asistencia de más de 2 mil 500 ediles nacionales y algunos de otros países, y según reportes, la cumbre municipalista ha reactivado la hotelería y los servicios turísticos en la conurbación Veracruz-Boca del Río.
Buena combinación de Política y Turismo lograda con el apoyo del gobernador Javier Duarte y la organización del alcalde de Boca, Salvador Manzur. Habrá que seguir el desarrollo de los temas y sus conclusiones, sin duda oportunos en este momento que se gesta la renovación de la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, oportunidad de relanzar la agenda de los municipios, la instancia de gobierno más cercana a la población, pero la menos favorecida en la distribución de los recursos y la autoridad.