ASUNTOS PÚBLICOS: Primeros mensajes

Columna de Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-04-02

Coincidentes con el inicio de las vacaciones por semana santa, los candidatos a los cargos de elección popular, Presidente de la República, Senado y diputados, arrancaron en las primeras horas del pasado viernes sus campañas electorales.

La preponderancia de la presidencial dentro de las tres elecciones concurrentes que celebrarán votaciones el próximo 1 de julio, quedó de manifiesto en el arranque de campañas y, como se esperaba, fue ésta la que se llevó los reflectores, tapando los actos y primeras declaraciones de los candidatos al Senado y diputados en los estados; incluso el primer acto de los candidatos del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, y del PAN, Josefina Vázquez Mota, se tomó como central en los actos simultáneos celebrados en las principales ciudades del país. El sistema político mexicano, un régimen presidencialista con poder ejecutivo unipersonal, se reflejó en la importancia concedida por las fuerzas electorales en competencia a su candidato a la Presidencia, y sin duda, aún con los impulsos regionales que reciba de los demás candidatos al Senado y para diputados, no dejará de marcarse como eje del proceso electoral actual.

Aunque acaban de iniciar las campañas electorales que se desarrollarán a lo largo de los tres meses siguientes, a estas alturas muy pocos desconocen la identidad, trayectoria pública y pertenencia partidista de los aspirantes a la Presidencia de la República, salvo el cuarto candidato, Gabriel Quadri, del Panal, poco conocido hasta antes de su reciente designación, los tres restantes son figuras públicas plenamente identificadas: el ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, candidato de la coalición Compromiso con México (PRI-PVEM); la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, diputada federal con licencia y ex secretaria de Educación en el gobierno de Felipe Calderón y secretaria de Desarrollo Social en el gobierno de Vicente Fox; y Andrés Manuel López Obrador, ex jefe de gobierno del DF, candidato del PRD hace seis años a la Presidencia de la República, hoy de nueva cuenta abanderado por la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT- MC).

Permanencia del PAN o nueva alternancia

Por ello, las ofertas electorales que sostengan los candidatos difícilmente podrán separarse no sólo de su imagen pública personal, sino también de las organizaciones políticas que los respaldan y de la posición de éstas en la estructura de poder nacional.

En la elección actual, la proyección de los programas de los candidatos y su lugar en el campo político comienzan a perfilar como tema central la cuestión del cambio o la continuidad como disyuntiva de la nación en este momento de su historia.
El abordaje discursivo de las distintas políticas para enfrentar los grandes problemas nacionales cruza la discusión acerca de la permanencia del PAN, partido que ha gobernado los últimos 12 años con resultados insatisfactorios para la mayor parte de la población y que en su declive sólo gobierna en 8 estados, 2 de ellos con el PRD; o la alternancia, sea por el regreso del PRI que gobernó por 71 años hasta el 2000, partido que reclama el mérito de la construcción institucional del siglo XX, haber aprendido de sus errores, enmendado sus vicios de autoritarismo y corrupción y que gobierna en la mayoría de estados de la República (19); o por una alternancia inédita, que se ve poco viable, dada la relación de fuerzas en el país, la irrupción de una mezcla de antiguos ex priistas y organizaciones de izquierda, el PRD, que ha gobernador el DF desde 1977, y sólo mantiene el control en dos estados de la República y en otros dos, en extraña alianza con el PAN.

Discursos de arranque

En su primer discurso, en Guadalajara, Enrique Peña Nieto esbozó los primeros cinco compromisos de cambio en los que reflejó las principales demandas de la población a un nuevo gobierno. Seguridad, pobreza, educación, economía y un nuevo rol internacional del país. Replantear la estrategia nacional de seguridad, abatir la pobreza en cuando menos 15 millones de mexicanos, cobertura universal en educación básica y elevar la superior a 45%, crear empleos, mantener la estabilidad y triplicar el crecimiento económico de la última década. Asimismo recuperar el liderazgo de México en el mundo.

Además suscribió tres compromisos de campaña, crear la Comisión Nacional Anticorrupción, la obligatoriedad de hacer pública la relación de bienes y declaración patrimonial de los servidores públicos y eliminar 100 diputados al Congreso de la Unión.

Como retador al título, Peña Nieto criticó el desempeño económico de la era panista –el más bajo de los últimos 80 años– y subrayó que el país ya no quiere más de lo mismo, que hay que salir de la etapa sombría que se vive, que México está ansioso de una nueva alternancia que se dará el próximo 1 de julio.

La candidata del partido en el gobierno, Josefina Vázquez Mota, en su campaña casera y familiar a la busca de sus orígenes personales, permaneció atada a las políticas actuales de Calderón, de cuyo gobierno no se distingue. En sus cuatro líneas de trabajo, se colocó como más de lo mismo, asumiendo que han ido en la ruta correcta, juicio que pocos comparten. Anunció el inicio de la segunda fase de la estrategia de seguridad y justicia; buscar igualdad frente a las Oportunidades (nombre del programa oficial) con el fin de erradicar la pobreza y la inequidad. Una cruzada «para la productividad y estabilidad de México», retomando la agenda legislativa pendiente de Calderón, «liberar a Petróleos Mexicanos e impulsar la reforma laboral pendiente»; y mejorar la imagen de México en el mundo, sin mencionar el deterioro de las relaciones diplomáticas con Francia ni el caso Cassez, ensuciado por la actuación de la Policía Federal del gobierno panista. Condenó al pasado, pero no reciente, sino muy remoto, de cuando el PRI encabezó el Gobierno Federal, por sus «resultados autoritarios que aún nos siguen deteniendo».

Andrés Manuel López Obrador tomó la alternativa que se dirime en la actual elección, más de lo mismo o el cambio verdadero, pero su argumento coloca al PRI y al PAN en el mismo saco, para asumirse él como portavoz del «cambio verdadero». Con la vieja letanía de que le robaron la elección hace seis años, cuando se quedó a un paso de la Presidencia, haiga sido como haiga sido, asegura que volverá a ganar, ofreció reducirse el sueldo de presidente a la mitad, y construir cinco refinerías en Pemex, cuando hace varias décadas que no se hace una, y la aprobada hace un par de años ni siquiera ha comenzado. El candidato del Panal, Gabriel Quadri, sólo dio para la nota de color, en traje de buzo en las aguas de Veracruz, buscando votos submarinos.

Luctuosas

El viernes falleció a los 68 años de edad Jorge Carpizo Mac Gregor, brillante jurista mexicano, especializado en temas de derecho constitucional y derechos humanos, autor de libros ya clásicos de lectura obligada, como El presidencialismo mexicano y La constitución de 1917, entre otros. Promotor del estudio y la práctica del constitucionalismo, Carpizo tuvo una destacada participación en el Congreso de la UNAM del año pasado, en el que se plasmaron una serie de recomendaciones sobre los problemas de seguridad dentro de la justicia, la democracia y los derechos humanos en México. Como servidor público, fue rector de la UNAM, ministro de la Corte, fundador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y en el gobierno de Carlos Salinas, fue Procurador General de la República y secretario de Gobernación. Dejará un hueco en la academia.

Por otra parte, ayer murió a los 77 años el ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, quien gobernó el país de 1982 a 1988, época en la que comienza el viraje del estado mexicano al neoliberalismo y cuyo heredero fue Carlos Salinas de Gortari, dedazo que provocó una de las primeras escisiones al PRI monolítico y hegemónico y aquellas famosas elecciones cuestionadas de 1988 en las que se cayó el sistema. Retirado después de ocupar largo tiempo la dirección del Fondo de Cultura Económica, a su salida de la Presidencia, volvió a ser nota por sus declaraciones, luego rectificadas por «incapacidad de procesar las preguntas», de que Carlos Salinas se había robado la partida secreta y Raúl, su hermano incómodo, estaba vinculado a la delincuencia organizada. Hace unos meses, en rumor, en el PRI lo dieron por muerto. Ahora fue de a de veras.

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