La ilegalidad en el proceso interno del PAN para designar en Veracruz a sus candidatos al Senado sigue tropezando, y el candidato impuesto a chaleco, Fernando Yunes Márquez –junto con su comparsa Julen Rementería–, ayer fue desbancado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Y si no se cae en definitiva, al menos se tambalea de nuevo, no sin exhibir una vez más la inexistencia de la democracia interna en el PAN y los evidentes intereses facciosos en ese partido. Por lo pronto, las candidaturas del PAN en Veracruz al Senado están en el aire.
En el juicio para la protección de derechos políticos electorales promovido por Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, quien antes había impugnado internamente el proceso ordinario anulado –el primer cochinero– la Sala Regional con sede en Xalapa del TEPJF resolvió por votación mayoritaria revocar la designación directa de Yunes Márquez y Julen Rementería, así como sus registros en el IFE, ordenando a éstos el cese inmediato de sus actos de campaña y a la Comisión Nacional de Elecciones del PAN la reposición del procedimiento, al que calificó de incongruente y no apegado a los estatutos de ese partido.
Como repaso de la película «Cómo robé la elección interna» (con ayuda de mi papá, mi hermano, Oportunidades y sus aliados) protagonizada por Fernando Yunes Márquez, el proyecto de sentencia aprobado ayer, en su primera parte, constata las causas de anulación de la elección interna celebrada el pasado 19 de febrero: instalación de centros de votación en lugar distinto al determinado, recibir la votación personas y órganos distintos a los facultados, ejercicio de violencia física o presión sobre funcionarios de casilla o electores y la existencia de irregularidades graves, plenamente acreditadas y no reparables, que ponen en duda la certeza de la votación, tal y como antes lo señaló la Comisión Estatal de Elecciones al negarse a avalar los resultados en los que «triunfó» Fernando Yunes Márquez. En su segunda parte, la sentencia del TEPJF, al ocuparse del procedimiento de designación directa, lo encuentra infundado e incongruente, ya que estima excluyó de valoración a los participantes en el proceso ordinario (entre ellos al quejoso, Vázquez Cuevas), y excedido en el uso de facultades discrecionales, las que establece sometidas a normas y no caprichosas y arbitrarias como las ejercieron «por conveniencia política» y «premura» para designar directamente al candidato impugnado en la elección anulada.
Repetir el segundo tamal de cochinito
A consecuencia del fallo del Tribunal la dirigencia del PAN tendrá que volver el tamal de chiquiperro o cochinito. La Comisión Nacional de Elecciones tiene un plazo de dos días, contados a partir de la notificación, para convocar a los cuatro contendientes del proceso ordinario (Yunes Márquez, Julen Rementería, Pipo Vázquez y Mauricio Duck) para que comparezcan en las siguientes 12 horas a proporcionar la información que estimen pertinente. Vencido este último plazo, dentro de los tres días siguientes, la Comisión debe emitir una nueva opinión razonada (¿podrá?) al Comité Ejecutivo Nacional para que éste tenga elementos de juicio y designe de manera fundada y motivada a las dos personas que encabezarán las candidaturas, con la precisión de que deberán «en todo caso, evaluar sólo los perfiles de los aspirantes que contendieron en el procedimiento interno».
No se duda de que la dirigencia nacional del PAN, sometida a los designios del presidente Calderón y su encaprichamiento por entregar el control de ese partido en Veracruz a Miguel Ángel Yunes Linares y a su familia, intente repetir el dedazo en favor de Yunes Márquez y el agachado Julen Rementería, que va de relleno, pues en segunda fórmula es casi imposible que llegue al Senado. A ver si ahora les sale bien, y si hubiera defecto, el aguafiestas del «Pipo» podría impugnar de nuevo. Mientras tanto, ambos perderán cuando menos cinco días de campaña y andarán como perritos en columpio, en la duda de si no habrá marcha atrás para ellos. En tanto rija la revocación como candidatos, los otros partidos podrán pedir que retiren toda su propaganda, especialmente los carteles y espectaculares, pues no tienen derecho a hacer campaña hasta nuevo aviso. El estigma de la anti democracia y su división interna sigue aún al panismo en Veracruz.
Candidatos en Veracruz
Enrique Peña Nieto, el candidato de la coalición Compromiso con México (PRI-PVEM), favorito claro de las encuestas para ganar en las elecciones a la Presidencia de la República el 1 de julio, estará hoy en el Puerto de Veracruz. Aunque se ha dicho que no viene en gira oficial proselitista, sino de turista (¿repartirá el Peña-bronceador y el gel de playa?), su presencia en una conferencia de prensa sin duda se convertirá en un acto de campaña. No se han dado más detalles de su visita, pero se sabe que tendrá un encuentro privado con los líderes políticos del PRI en el estado, en el que se afinará la estrategia de promoción de su candidatura en la entidad. Veracruz es el tercer lugar en el padrón electoral del país –además de su importancia en el desarrollo económico– donde gobierna el PRI, y por tanto, uno de los territorios claves para recuperar la Presidencia de la República.
El sábado vendrá también al Puerto la trastabillante y mareada candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, cuyos resbalones verbales (lapsus linguae), vacíos en mítines, desorganización y el lastre de la inconformidad con los gobiernos del PAN, se están convirtiendo en su estilo de campaña. Según su equipo local, dará una conferencia de prensa e irá a la playa para saludar a los turistas. A ver si no se le va el «chepi-bús» verbal. Al arrancón se está cayendo, ni salida de yegua fina, la mentada Josefina.