ASUNTOS PÚBLICOS: El entrometido y la sospechosa inversión

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-04-17

¿Qué tiene que hacer el presidente Felipe Calderón Hinojosa condenando al gobierno de Argentina que preside Cristina Kirchner por el anuncio hecho ayer de su decisión de expropiar el 51 por ciento a la empresa YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) de nacionalidad Española?

La sobre-reacción del presidente Calderón, desgarrándose las vestiduras, seguida de un comunicado, no de Relaciones Exteriores sino de la Secretaría de Energía (Sener) en el mismo sentido, al calificar de «lamentable», «muy poco responsable y muy poco racional» la decisión de otro Estado soberano, no sólo es criticable desde el punto de vista de la política exterior del Estado Mexicano, sino también desde la evaluación de pésimas y poco transparentes inversiones en Pemex durante su administración.

Incumple el presidente Felipe Calderón con los preceptos constitucionales (Art. 89, Fracción X) que le responsabilizan a dirigir la política exterior bajo los principios normativos de autodeterminación de los pueblos y no intervención, entre los aplicables al caso, comprometiendo en los últimos meses de su gobierno las relaciones diplomáticas con el estado Argentino, por un asunto entre particulares. Si protesta el gobierno de España –como ya lo ha hecho, amagando con aplicar medidas no reveladas– y sale a la defensa de los inversionistas de su país, se entiende. Pero se ve excesivo y delicado que el jefe del Estado Mexicano se entrometa en un conflicto en todo caso de derecho internacional privado para cuestionar decisiones fundadas y motivadas conforme a sus leyes por el Estado Argentino. Nadie le ha encomendado a Calderón que se asuma como el defensor internacional de la «libre empresa» y menos para que lo haga a nombre de la nación mexicana, pues sus declaraciones no son a título personal.

La mala inversión en Repsol

La empresa sujeta a expropiación –el decreto debe aún aprobarlo el Congreso– ayer intervenida en su administración por el gobierno argentino, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), está controlada por Repsol, empresa también española, en la que resulta que Pemex posee casi el 10 por ciento de las acciones.

Si bien Pemex tenía alrededor del 4.5% de acciones desde 1979, hay una historia oscura del incremento en su participación para alcanzar el 10% que ahora tiene. Hubo un acuerdo, de la mano de una empresa española, Sacyr Valle Hermoso, de giro inmobiliario, y socia de Repsol, que embarcó a los funcionarios mexicanos para ganar posiciones accionarias para intentar controlar a la petrolera y por extensión a YPF.

Dicho acuerdo de agosto de 2011 fue severamente cuestionado, ya que se realizó discrecionalmente sin autorización del Consejo de Administración de Pemex, y fue instrumentado a través de una de sus filiales en el extranjero, PMI Holding. Pemex, con sede en Holanda y en el limbo de la transparencia, no tiene rendición de cuentas. Así Pemex adquirió un paquete de de 56.3 millones de acciones a un precio promedio por acción de 19.92 euros, un total de 1,122 millones 890 mil 400 euros. Y aún más, para completar el monto de la inversión Pemex contrató deuda por unos 600 millones de dólares.

La constructora Sacyr Valle Hermoso –de la que habrá que investigar sus nexos personales con el presidente Calderón– se deshizo de sus acciones en Repsol en diciembre pasado, obligada por sus acreedores, mientras que Pemex ha visto desplomarse el precio de sus acciones. Al viernes pasado, el precio por acción de Repsol era de 17.47, lo que representaba una pérdida de valor de 12.5 por ciento, de aproximadamente 2 mil 410.3 millones de pesos.

Todavía en octubre del año pasado, el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, defendía esa inversión y justificaba haber contratado deuda para completarla: «no es dinero tirado a la basura, no es inversión para ver qué nos da. Estamos invirtiendo en un activo líquido, que alcanza más que a cubrir el costo de la deuda».

No es poca cosa en un país como el nuestro perder en una mala inversión, además sospechosa de beneficios personales a los decisores, 2 mil 400 millones de pesos, sin contar el hundimiento que sobrevendrá al valor de las acciones tras la noticia de la expropiación en Argentina de la empresa YPF. Aparte del costo del crédito por 600 millones de dólares contratados para completar la desastrosa inversión de Pemex en Repsol. La preferencia de Calderón por los españoles –recuérdese su predilección por el difunto secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, no ha de ser de a gratis.

Con qué cara ayer Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN, declaraba que este partido «no endeuda a las familias».

Intento de secuestro a empresario xalapeño

Pese a los informes de que en Veracruz se está venciendo a la delincuencia, se ha elevado la preocupación en los medios empresariales por las versiones de que hace unos días estuvo a punto de ser secuestrado un conocido empresario xalapeño cerca de la hacienda «El Trianón» en Coatepec. La tentativa fue repelida por los guardias privados del empresario y se desconoce si hubo bajas, pero sí enfrentamiento armado. El parte oficial refirió un operativo de seguridad luego de que fueron reportados telefónicamente detonaciones y presencia de hombres armados, y el hallazgo de tres vehículos, uno incendiado y dos abandonados, sin mencionar a persona alguna. Aunque de la Procuraduría se sabe filtraron la información de la tentativa de secuestro a algunos de sus amigos de la prensa, pero después pidieron se callara el asunto. Cercanos al empresario aludido confirmaron la efectividad del intento de secuestro.

Campañas en veracruz

Mientras los candidatos del PRI y del PRD a la Presidencia de la República van y vienen por Veracruz en campaña, Josefina nomás no arranca aquí. Enrique Peña Nieto ha hecho ya dos giras, una en Veracruz Puerto y otra por la zona norte, apenas el fin de semana pasado; Andrés Manuel López Obrador ya estuvo en Coatzacoalcos y hoy estará en Xalapa. El candidato del Panal, Gabriel Quadri, ya hasta buceó en el arrecife de la isla de sacrificios. ¿Y Josefina?, canceló su anunciada gira de semana santa, para encerrarse a reestructurar su equipo de campaña y no ha dado color –ni azul ni otro– de para cuando viene. ¿Será por la división interna del PAN en Veracruz?, no se sabe, pero el caso es que Josefina no enfila para acá su Chepibús, ahora llamado La Jefa. Lo cierto es que le pesará, además de otros errores, descuidar al estado que tiene el tercer padrón electoral del país.

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