ASUNTOS PÚBLICOS: Dobles remolques mortales

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-04-23

El accidente carretero en el norte del estado en el que perdieron la vida el pasado viernes 43 personas que viajaban procedentes de Coatzacoalcos en un autobús impactado por un segundo remolque desprendido de un tractocamión, además de las expresiones de condolencias por la tragedia, ha volcado la atención sobre el riesgo mortal que representa la permisividad de la circulación en las carreteras del país a los camiones de doble remolque.
Un accidente similar al que hoy enluta Veracruz se produjo hace 10 días en la autopista México-Toluca, donde igualmente se desprendió el segundo remolque de un tractocamión que chocó contra un autobús de la UNAM, provocando la muerte de seis estudiantes, un maestro y más de 30 heridos.
Ante esta recurrencia que hace evidente la peligrosidad del tránsito carretero, no es suficiente lamentarse cada vez que ocurre un accidente mortal, en vez de que las autoridades pongan orden y garanticen una mayor seguridad al transporte terrestre.
Por ello, es necesario retomar la exigencia a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Gobierno Federal para que modifique la Norma Oficial Mexicana (NOM) en materia de peso y dimensiones de camiones y tractocamiones, y especialmente la prohibición de las dobles cajas de carga, verdaderas cajas mortuorias, como lo reporta la estadística de accidentes. Anualmente se registran alrededor de 900 muertos al año en carreteras nacionales en accidentes provocados por camiones de carga y pipas, la mayor parte con exceso de dimensiones y peso, incluso, superiores a las normas internacionales.
Aparte de las pérdidas humanas, la circulación de los dobles remolques, por su exceso de peso, generan un mayor deterioro de las carreteras y elevan los gastos de mantenimiento y reparación. Estos vehículos son además difíciles de frenar, dificultan su rebase y son fáciles de voltear por el gran peso que llevan.
Los recientes accidentes causados por los dobles remolques han hecho recordar que la Cámara federal de Diputados, desde hace más de dos años ha enviado exhortos en ese sentido a la SCT, sin que esta dependencia federal haya dado ninguna respuesta.
Los intereses económicos de una fracción de transportistas de carga y su protección, que no se cree gratuita, en la SCT, prevalecen sobre la protección a seguridad de las personas que circulan en carretera.
La muerte de los estudiantes de la UNAM y la muerte colectiva de los pasajeros de Veracruz no debe quedar en la sola condena y lamentación. Menos en las condolencias oficiales cuando vuelva a suceder otra tragedia. Hay que exigir la prohibición de los dobles remolques y emplazar a las autoridades de la SCT a que den respuesta a la demanda de cambio de la norma que lo permite.
Acosta Chaparro
El polémico militar general retirado Mario Arturo Acosta Chaparro fue asesinado a tiros el pasado viernes en la Ciudad de México, de una manera que sorprende por tratarse de una persona experta en seguridad, que a lo largo de su vida hizo muchos enemigos y, para más advertencias, hace un par de años sufrió un atentado similar. Esta vez platicaba en la calle cuando le dispararon desde una motocicleta; fácil blanco, pues andaba completamente vulnerable, sin escolta ni blindaje.
Su trayectoria controvertida ha sido recordada. Fue uno de los jefes del combate a la guerrilla en Guerrero en los setentas, la llamada guerra sucia, donde combatió al movimiento de Lucio Cabañas, en cuyo periodo se le atribuyen innumerables abusos, tales como ejecuciones, tortura y desapariciones por las que no fue juzgado.
Posteriormente participó en el combate al narcotráfico, aunque en esta tarea fue acusado de proteger a Amado Carrillo, «El Señor de los Cielos», y cayó en desgracia a fines del gobierno de Ernesto Zedillo. Acosta Chaparro, junto con otros generales, en 2001 recibieron un juicio militar por esos cargos y fue sentenciado a 15 años de prisión y defenestrado, sin embargo, en 2007, un tribunal federal revocó la sentencia militar y lo exoneró; sus amigos en la Sedena lo rehabilitaron y se dice que, aún retirado cumplía misiones «extraoficiales» de mediación y negociación con capos y de inteligencia.
Acosta Chaparro fue Director de Seguridad Pública en Veracruz durante un par de años (1981-1983) en el gobierno de Agustín Acosta Lagunes, antes lo había sido Inocencio Jerez Treviño y lo sucedió Amadeo Flores Espinosa, el actual procurador. De las anécdotas del entonces Teniente Coronel, se decía que no le importaba que no se les pagara a los policías, pues la corporación tenía sus propias fuentes de financiamiento, a propósito del incremento notable de los robos en esa época. Un notario público (hoy jubilado) muy publirrelacionista relataba de alguna ocasión en que invitó a Acosta Chaparro a cenar a su casa y para presumirle le mostró su colección de armas. No pasaron muchos días para que sufriera un robo en su domicilio; los objetos de valor sustraídos casualmente fueron las armas de colección.
Julen impugna posiciones
No ha concluido la pelea en el PAN por los lugares en la fórmula de candidatos al Senado. A la callada, Julen Rementería presentó ante la sala regional del Trife una demanda de juicio para la protección de derechos político-electorales contra la última imposición del Comité Nacional del PAN que lo puso en segundo lugar, debajo de Fernando Yunes Márquez. La impugnación de Julen Rementería turnada a la magistrada Judith Yolanda Muñoz el pasado miércoles busca que se le ponga en la primera fórmula, y deberá resolverse antes de la elección.
Simuló Rementería conformidad con la imposición de su partido, e incluso se benefició de la segunda impugnación que hizo el «Pipo» Vázquez, la que regresó el asunto al Comité Nacional para que fundara y motivara la designación directa, con base en los perfiles y trayectoria de los 4 contendientes de la elección interna anulada.

Viendo las tendencias de la elección al Senado, es altamente probable que el PRI gane la mayoría –acreditando dos senadores– y que el PAN quede en segundo lugar, supuesto en el que sólo entraría al Senado el que vaya de candidato de la primera fórmula. Por eso, la impugnación para revertir los lugares es la única opción que tendría Julen de ir al Senado. El conflicto de intereses sigue dividiendo al PAN en Veracruz.

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