ASUNTOS PÚBLICOS: Sigue fracturado el PAN

Escrito por Eduardo Coronel Chiu

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2012-05-14

Más allá de la foto de falsa unidad y los lugares comunes del discurso de Josefina Vázquez Mota –ahora enfatizando su crítica al priismo y a su candidato Enrique Peña Nieto, signo de que se sabe muy abajo de éste en la intención del voto y ya la rebasó hasta López Obrador–, la visita de la candidata del PAN a la Presidencia de la República a Veracruz exhibió la persistencia del conflicto interno entre los grupos locales de su partido.

Aunque en sus distintos actos realizados en su primera gira al estado, en Santiago Tuxtla y Veracruz Puerto, luego de que ha transcurrido casi la mitad del periodo de campaña, Vázquez Mota se hizo acompañar de los dos representantes de la prolongada pugna por la candidatura al Senado, Julen Rementería y Fernando Yunes Márquez, la concurrencia de ambos no es sino una aparente tregua, una desesperada intentona del partido para evitar la ruptura con el grupo perdedor en la controversia judicial, el de Yunes Linares y su hijo.

Josefina Vázquez Mota ha sido incapaz de respaldar al grupo que la llevó al triunfo en la contienda interna en Veracruz –el de Julen y Pipo Vázquez– frente a la terca imposición de la dirigencia nacional instruida por Calderón en favor del grupo de Yunes Linares, para hacer candidato premier al Senado a su hijo Fernando y conferirles el mando de la campaña electoral en el estado. Sin embargo, el reciente revés del Trife en el juicio de protección de derechos político-electorales promovido por Julen Rementería, como es sabido, la sentencia del pasado miércoles, invirtió el orden de las candidaturas y echó a Fernando Yunes al segundo lugar, donde sólo llegaría al Senado de producirse un segundo milagro (el primero, ya lo dijo Fox, que ganara Josefina), que ganaran esta elección por mayoría.

Ayer los involucrados en el conflicto, Fernando Yunes, como menor de edad o incapacitado, tutelado por su papá Miguel Ángel Yunes Linares, candidato derrotado al Gobierno del Estado en 2010, y Julen Rementería tuvieron una reunión a puerta cerrada con la candorosa candidata (in)diferente y con el Presidente del Comité Nacional, Gustavo Madero, operador de la imposición de los Yunes, aún en su papel de abogado de ellos y colocador de alfileres para prender la fractura. De mirón estuvo el senador Juan Bueno Torio. Se ignora el tema de la encerrona –y Julen asegura que no se habló del conflicto, pero sí de la luna y el clima–, pero es obvio que se planteó la participación de los grupos rivales en la campaña de Josefina, dejando por cuerda separada la tramitación judicial del conflicto.

Lo que sí es claro es la parcialidad del presidente del PAN, Gustavo Madero, quien no obstante los múltiples reveses que ha recibido en su temeraria imposición, todavía anda buscando o simulando buscar medios de impugnación para mantener adentro a los Yunes Linares-Márquez.

EN vez de zanahoria, hueso

No obstante que la sentencia de la Sala Regional del Trife, que ordena al IFE invertir los nombres de candidatos del PAN al Senado tiene las características de la definitividad y no admitir recurso alguno, por ser el juicio de protección de derechos político electorales de una sola instancia, el Comité Nacional del PAN, en su desesperación y dolor, no se ha conformado con la resolución y anticipó que la ha impugnado ante la sala central del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Desde que se conoció en sentido de la sentencia, mientras los Yunes Linares-Márquez enmudecieron y difundieron que podría Fernando renunciar a la candidatura y su papá y hermano, de Oportunidades, abandonar la campaña de Josefina, Gustavo Madero condenó la «intromisión del Tribunal en la vida partidista», en supuesta violación a los principios constitucionales y airado reclamó: «¿por qué suple la voluntad de un partido político y decide quién será su senador de la República?

Es falso el supuesto que alega Gustavo Madero de que «el artículo 41 de la Constitución dispone que las autoridades no podrán intervenir en los asuntos internos de los partidos políticos», lo que dice es: «Las autoridades electorales solamente podrán intervenir en los asuntos internos de los partidos políticos en los términos que señalen esta Constitución y la ley». Pueden intervenir –como de derecho lo hicieron– en el juicio aludido en caso de violación de derechos político-electorales por determinaciones emitidas por los partidos políticos en la elección a los cargos de diputados federales y senadores por el principio de mayoría relativa.

El caso es que Madero ayer confirmó que presentarán un recurso de impugnación en la sala central del Trife, al parecer un juicio de revisión por violaciones constitucionales.

Se duda de la procedencia del recurso y lo más probable es que se lo desechen, sin embargo, se entiende que intenta ganar tiempo para dilatar la desbandada de los Yunes Linares-Márquez. Admitir la definitividad del fallo significaría cancelar los motivos de participación en la campaña del grupo perdedor. Funcionaría como la zanahoria, que para ellos sería hueso, para mantenerlos activos y demorar el hundimiento inevitable del PAN en Veracruz.

POR RACIMOS

Pese a los operativos de las fuerzas federales –Ejército, Policía y Marina– la violencia criminal y las ejecuciones masivas no cesan en el país. Ayer fueron hallados en el municipio de Cadereyta, Nuevo León, 49 cuerpos, todos sin cabeza y sin manos para dificultar la identificación. El 9 de mayo en Jalisco fueron ejecutadas 18 personas en Ixtlahuacan de los Membrillos. El pasado 4 de mayo en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el paquete fue de 23 personas –nueve colgadas en un puente y 14 decapitadas. El 2 de mayo en Veracruz, donde la Marina es desde hace varios meses responsable de la seguridad, se encontraron 4 ejecutados. El 29 de abril en el municipio de Choix, Sinaloa, el saldo fue de 13 muertos y seis heridos, el 12 de abril, en Michoacán, 11 personas, antes en enero, 19 más. En Jalisco el 29 de enero la jornada dejó 20 asesinados.

A casi seis años de que el presidente Felipe Calderón declaró la guerra a los cárteles de la droga y sacó a las fuerzas armadas a la calle en tareas de seguridad, la cifra de muertos rebasa los 60 mil. Es evidente que se ha equivocado la estrategia y que debe modificarse. Sólo Josefina Vázquez Mota, en el absurdo de ofrecerse diferente avalando la misma política de Calderón, quiere presentarlo como el héroe de la seguridad nacional, y en estiramiento retórico electorero responsabilizar de la inseguridad a los gobiernos locales, cuando las fuerzas armadas han asumido las tareas de seguridad en todo el país.

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