Las lluvias que no cesaron la semana pasada en la ciudad, me recordaron un temor de mi niñez, siempre creí que la ciudad en que yo crecía tarde o temprano (más temprano que tarde), se convertiría en un extenso desierto, donde los esqueletos del ganado harían del paisaje un fantasmagórico panorama. La raíz de esos pensamientos era la concientización que la Secretaría de agua y drenaje hacía a través de los medios de comunicación y su famosa frase “gota a gota el agua se agota”, según mi apreciación ha llovido todos los años y mucho, solo que han cambiado las épocas de lluvia de los meses de mayo y septiembre a cualesquier otra época del año. Durante años no volví a ver una campaña que me impactara como esa, hasta que hace poco tiempo el gobierno federal comenzó una serie de spots televisivos (que bonita palabra, ¿qué significará spot?) cuyo lema era: “Nada ni nadie por encima de la ley”, en dichos comerciales nos muestran diferentes ejemplos de cómo debemos, como diría Benito Juárez “respetar el derecho ajeno” (aun a pesar de nuestras necesidades y conveniencias), con ello, logrando el siempre anhelado orden ciudadano. Pues bien, no hay más concientización (¿saldrá muy cara?), lamentablemente parece ser que dichos comerciales si tenían fines políticos en contra del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, y han desaparecido junto con la guerra de palabras en la que gran parte de México, obsesionados todos con la política barata. Hemos perdido el tiempo durante los últimos meses. Yo encontraba en ellos, lo único rescatable entre tanta bajeza en ambos lados.
¿Por qué creo que es tan necesario que el Gobierno Federal (y todos a todos) nos recuerde el respeto que le debemos a las leyes?. Por qué en este país, así como en todos los países que estamos en un eterno desarrollo, lo que nos falta es educación al respecto. En los países latinoamericanos, las reglas bajo las que nos regimos todos son del tipo moral y dichas reglas no están escritas en ningún lado, además de que están en constante evolución. Todo el tiempo estamos escuchando “se está perdiendo la moral”, “ya no hay moral”, “mira que inmoralidad”, pero vamos, ¿cuándo nos hemos referido a tal o cual persona por su ilegalidad?. Creo que nunca.
Al estar la moral evolucionando constantemente, siempre deja un vacío que llenar o que complementar, pongamos por ejemplo el poder político-militar, cuando sucedió la caída en los años ochentas del siglo pasado del comunismo de la URSS, la mayoría de las Repúblicas que integraban dicho bloque abandono dicha sociedad, creando desestabilidad en todo el mundo. Rusia perdió mucha fuerza en casi todos los ámbitos, principalmente en el político, económico y por ende en el militar, dicha pérdida se reflejó también en el poder que, Estados unidos absorbió desde entonces al no tener un contrapeso como el que Rusia representaba durante la llamada guerra fría, los resultados ahí están, una guerra completamente ILEGAL en medio oriente, ante la cual nadie parece tener los medios para detenerla. Igual pasa con la moral cuyo contrapeso o complemento debe ser la ley, y debe serlo de manera constante, dada la característica evolutiva de la moral cuya validez siempre está en tela de duda entre conservadores y liberales, entre religiosos y no practicantes de ninguna fe, entre la población adulta y lo más jóvenes.
También es cierto que no es suficiente con colocar comerciales en la televisión para enseñarle a la población sobre legalidad e ilegalidad. Se requiere de mucho trabajo para cambiar la forma de ser de una nación como la nuestra. Pongo otro ejemplo, el uso del cinturón de seguridad, el cual no usamos de aquí al puente internacional en cualquier punto de la frontera con Estados Unidos, y que al entrar en territorio estadounidense, por arte de magia se enciende nuestro oxidado chip sobre legalidad y ahí vamos todos con cinturón puesto y metiendo la basura en bolsas dentro del carro. ¡Que hipócritas somos!.
“Chango viejo ya no aprende maroma nueva”, dice el dicho. Sin embargo, el intento debemos hacer. Pero sobre todo, al mismo tiempo que les pido que nos apeguemos a la ley,
también recomiendo a las autoridades no cesar en su intento por educar a la población, no solo como ya comenté anteriormente con spots televisivos, sino enseñando a niños y adultos sobre la ley; ¿qué es la ley?, ¿para que sirven las leyes?, ¿qué beneficios concretos se obtienen al vivir en un estado de derecho?. Al aprender las leyes conoceremos nuestros derechos y obligaciones (no nos timarán los agentes de tránsito, ni nuestros políticos seguirán aprovechándose de nuestra ignorancia. Quizá por ello es tan poca la publicidad y enseñanza que de las leyes se nos da, les conviene que seamos unos ...).
Es un gran esfuerzo el que se tiene que hacer, de nuevo comento, primero individual, después social. Pero un buen ejemplo de la funcionalidad de la ley, son los procesos electorales en los países industrializados, en donde nadie se preocupa por la legalidad y el respeto que se le dará a sus sufragios y se van después de votar todos tranquilos a sus casas. Vivir dentro de la ley, debe ser una forma de vida y no un castigo de la autoridad como suele verse bajo nuestra ya amañada óptica.
“Gota a gota el agua se agota” , como que ya es tiempo de volver a hacer campaña, ¿no creen? Dice un amigo que le agreguen lo siguiente, “no la contamines, no seas idiota”.
P.D. Spot: Espacio televisivo para anunciarse. (Según el diccionario).