Asuntos Públicos: JUSTICIA Y GRACIA

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2014-03-20

En tono muy distinto al que se usó para filtrar el “cese” de Edgar Espinoso y Gabriel Deantes, como Oficial Mayor de la Secretaría de Educación (SEV) y subsecretario de Finanzas, respectivamente, debido a que habían “traicionado la confianza del gobernador”, se efectuó ayer la ceremonia de su sustitución, junto con los reacomodos asociados.

No hubo la menor mención a los despedidos, que no asistieron al acto, tampoco una explicación de los motivos de la decisión de removerlos. Comunicación social en dos carriles separados que no quieren reconocerse como procedentes de la misma fuente: la filtración y los comentarios en corto, y otra de frente a la opinión pública, a la que se quedo debiendo la transparencia de la decisión. Con los términos de la filtración se alentó la especulación, dada la cercanía de los cesados con el gobernador, y en ambos, conocidos los signos ostentosos de presunto enriquecimiento ilícito; particularmente notorio el de Gabriel Deantes –como es del dominio público. Los hechos apuntaban a un caso de saneamiento interno o combate a la corrupción, sin embargo, en el acto oficial de cambio, finalmente hubo una salida hermética, como si en la cuestión pública pudiera argumentarse que “la ropa sucia se lava en casa”.

El protocolo blindó la información a los ciudadanos; el gobernador se limito a tomarle protesta a los nuevos funcionarios designados, Vicente Benítez, oficial mayor de la SEV, Sergio de la Llave, subsecretario de finanzas, José Ruiz, subsecretario de desarrollo Social y Xóchitl Tress, Directora de Espacios Educativos. A lo más entre frases hechas y lugares comunes de los “relevos institucionales”, fines del gobierno e “interés de la sociedad”, el gobernador hizo alguna referencia al trasfondo.

Dijo que es un imperativo de su administración, “gobernar de manera eficaz, con orden y en apego a la ley, y que en ésta “sólo hay espacio para servidores públicos que se conduzcan con eficiencia, lealtad, compromiso y transparencia”. “Por ello reestructuramos nuestra administración, con servidores públicos, comprometidos, de experiencia y apegados a la observancia de la ley”. Y como advertencia para los que se quedan “seguiré exigiendo buenas cuentas, lealtad y vocación de servicio”. Puras indirectas.

El gobernador se guardó el secreto de la traición. ¿fue personal o la función pública?, ¿traicionaron al ciudadano Javier Duarte en su esfera particular o al gobernador de Veracruz y, por tanto, a los Veracruzanos?, ¿habrá fincamiento de responsabilidades?.

Exhibieron a los traidores pero nomás tantito. Ayer para ellos hubo gracias, no se sabe si también habrá justicia, para completar la frase atribuida a Benito Juárez: “A los amigos justicia y gracias, cuando quepa ésta última”. A los enemigos, ya se sabe, dice el prócer de la Reforma, “justicia o ley a secas”.

LOS MOCHES VER

El fondo federal de las componendas –el ramo 023 del Presupuesto de Egresos de la Federación, provisiones salariales y económicas- sigue dando de qué hablar, aunque más en otras latitudes que en Veracruz, donde la influencia y discrecionalidad permitida a facciones de diputados sobre la iniciativa presidencial, encuentra evidencias claras de inequidad y presunta corrupción.

En su reparto general a los estados de la República de los 55 mil millones en esta partida, no se entiende cómo si, como dicen, el gobernador Duarte es amigo del presidente Peña, a Veracruz, que sólo recibe mil 730 millones de pesos, no se le reconozca siquiera su tamaño de población e importancia nacional. Entidades de menor población, por ejemplo Oaxaca, recibe casi el doble, o Puebla, mil millones más, y ni se diga el Estado de México, éste de mayor tamaño, pero sin gurdad proporción los casi 7 mil millones de pesos para obras de infraestructura física.

La distribución local entre los municipios, ya se comentó en otras ocasión, excluya a la mayoría y se concentra en unos pocos, por cierto, tres de ellos gobernados por el PAN, Boca del Río, con 172 millones de pesos, la mayor parte a pavimentación, Córdoba, 73 millones y Tantoyuca con 30 millones. Si se siguen las noticias de los moches en la facción legislativa de esta partido, no se tarda en localizar al diputado por Huatusco, Víctor Serralde.

El tema de los moches, precisamente para asignar partidas a municipios en el fondo del ramo 023 a cambio de la comisión y la designación de la constructora que hará la obra, lo han destapado los mismos panistas entre acusaciones que involucran al coordinador Luis Alberto Villareal (al servicio de su presidente en busca de reelección, Gustavo Madero) y su grupo de diputados buscadores, en los que reiteradamente se vincula al diputado veracruzano Víctor Serralde, quien ya conoce el camino del moche desde que fue coordinador de los pisos firme de Oportunidades en la era del PAN. Dentro de la pugna partidista, pues presume que parte del moche será para financiar la campaña reeleccionista de Madero, se han mencionado los moches a alcaldes en Nuevo León Guanajuato y Aguscalientes, y en ese marco, invariablemente sale a relucir Víctor Serralde y los alcaldes extorsionados refieren que les han condicionado los recursos a que adjudiquen las obras a las constructoras de este diputado. La Constructora Serralde Y Asociados y otras de prestanombres suyos como la Constructora Zurita, ambas domiciliadas en Córdoba.

Extraña la apatía de los legisladores de otros partidos para señalar estas irregularidades e inequidad en la distribución de los recursos del ramo 23, colchón de la influencia y el moche. ¿En cuántas obras de los municipios de Veracruz sacará tajada Serralde?

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