+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-03-25
Las conferencias de prensa del gobernador Javier Duarte cada lunes por la mañana, establecidas hace un poco más de un mes, aunque programadas con un tema central, suelen terminar en misceláneas. En la de ayer, en la que se presentó como eje de la política social de combate a la pobreza, el gobernador no dejo de aludir, en mayor o menor medida, otros temas, entre los que destacaron algunos de seguridad pública y procuración de justicia, los recursos del fondo para los desastres naturales, los recientes relevos de los funcionarios en su administración y hasta referencia a la candidatura anticipada de un aspirante a sucederlo en el Poder Ejecutivo estatal.
En materia de desarrollo social el gobernador informó de una cifra mezclada de fondos estatales, federales y municipales del orden de 30 mil millones de pesos, cantidad importante de recursos que sin embargo, como no se desagregan con exactitud, es imposible conocer con precisión los rubros en que será aplicada. Esta forma de exposición, si bien impresiona a primera vista por su monto, dado los criterios de clasificación del gasto público, es posible que sólo una parte se dirija directamente al combate de la pobreza. Sabido que las partidas de Educación, el rubro de mayor monto del Presupuesto de Egresos, se clasifica como gasto social o de desarrollo social, no se sabe si está o no incluida en la cifra “histórica” revelada por el gobernador.
En lo que no hay duda de que son asignaciones al combate a la pobreza son los fondos federales etiquetados. Uno de ellos, al programa oportunidades, el subsidio para sobrevivir que conoce la Federación, el cual ejercerá 6 mil 930 millones de pesos en el estado en beneficio de 726 mil 718 familias. El otro programa son los fondos para Infraestructura Social Municipal (FAISM), por un monto de casi 6 mil millones de pesos, los cuales, conforme a los nuevos lineamientos de este año aprobados por la Sedesol, se aplicarán preferentemente a proyectos de vivienda y servicios básicos relacionados. Ante el conflicto de algunos municipios por las restricciones de este programa, resulta informativo que el gobernador haya revelado que “como resultado en las gestiones en la Sedesol, los municipios podrán ejercer hasta 786 millones de pesos para caminos rurales”. Esperaban más, a ver qué les parece, y si no con ese monto se aguantarán. En los de fondo de aplicación estatal, son evidentes a la pobreza el Seguro Popular y la Infraestructura Hospitalaria, éste por 5 mil millones de pesos, y los programas de acceso a seguridad social y alimentación con mil 170 millones, que se ejercerán a través del DIF. Para integrar los históricos 30 mil millones de pesos, todavía le cuelga.
SEGURIDAD Y JUSTICIA
Confirmó el gobernador la cifra divulgada en un medio nacional sobre 24 secuestros registrados en Veracruz en los mese de enero y febrero de este año. La fuente de la cifra que aparece en la página del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública es la propia Procuraduría de Justicia del Estado, así que ni para negarla. Ya no son los tiempos en que se omitían las denuncias recibidas.
En revise, el gobernador aprovechó para darle contexto nacional a la incidencia delictiva de Veracruz. Utilizó un estudio elaborado, con cifras a enero pasado, por el Secretario Ejecutivo, dependiente de la Segob para siete delitos del fuero común (robo, lesiones homicidio, daño patrimonial, secuestro y violación, entre ellos) cometidos por cada 100 mil personas; dicho documento muestra una reducción delictiva en el estado del 22.6%. Veracruz tuvo 40 delitos por cada 100 mil habitantes, mientras que en el más alto, Baja California, en la misma proporción, tuvo 420. Números fríos, sin echar campanas al vuelo, dijo, pero con la intención de contextualizar y relativizar la incidencia delictiva en el estado.
Por otro lado, defendió la investigación del homicidio del periodista del sur, Gregorio Jiménez, en el cual se aprehendió y consignó a los asesinos materiales y a la autora intelectual; además, el gobernador la hizo de vocero del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, y le extendió cheque en blanco. “Lo que quiso decir Bermúdez es…” que terminará a su lado el sexenio. Hasta entonces será “un ciudadano común y corriente”.
CORRIDOS, FONDEN Y EL PREMATURO
Reiteró el puente de plata (y oro) a los funcionarios recién relevados, Édgar Spinoso, de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación (SEV) y Gabriel Deantes de la Subsecretaría de Finanzas y Administración de la Sefiplan. “No hay ninguna investigación en su contra”, sino proceso de entrega –recepción”, aunque dejó abierto el supuesto “si encontraran anomalías” tendrían que responder ante las instancias correspondientes, simple y llana mente carpetazo.
Del Fonden, lo de siempre. La liberación de los fondos federales para desastres naturales sigue funcionando con el famoso candado del paripassu, hasta que aporta el estado su parte monetaria la Federación radica lo suyo, ahí la llevan, cuando se pueden dan. La miscelánea dio hasta para el duelo de refranes sobre el futurismo político. Consiguió la notoriedad Héctor Yunes Landa, Senador del PRI, abiertamente en campaña para gobernador no obstante el largo periodo que falta para que el tricolor designe a su candidato a las elecciones de 2016. Sus retos de que “él será gobernador de Veracruz”, que así lo marcan las “encuestas”, “el gobernador no elegirá al candidato, sino el CEN del PRI”, encontraron respuesta ayer. “Le deseo que le vaya bien… en al medida que no interfiera con mis objetivos” (suena advertencia). Y sacó el refranero: “No por mucho madrugar, amanece más temprano”, “por uno que madruga hay otro que no duerme”, a lo que Héctor, el desobediente, replicó con “al que madruga, dios lo ayuda”.
Es claro que en la nueva estructura de poder, instaurada con el retorno del presidencialismo priista, las “viejas reglas no escritas” quedaron rebasadas. Todavía es muy prematuro para el destape y para saber quién contará con la bendicón del centro, en el esquema del PRI, y para conocer cuáles serán las “normas no escritas” que regirán las sucesión de Duarte, que Yunes Landa se empeña en precipitar. Lo cierto, es que aprovecha que no gira en la esfera del gobernador, ni asume la cautela del otro senador priista, José Francisco Yunes Zorilla. Héctor Yunes Landa en apariencia no tiene nada que perder … más que la candidatura.
MAGISTRADO, POR FIN
Después de 3 años y casi 4 meses de haber sido nombrado magistrado del Tribunal Superior de Justicia, a propuesta del gobernador, será hasta hoy cuando rinda protesta al cargo el abogado Jorge Espinoza Castillo.
Concluyó en definitiva a fines de enero pasado el chicaneado juicio de amparo de Ricardo Murga para permanecer aún con su periodo vencido, al que se condicionó la toma de protesta como magistrado. Murga cobró indebidamente como magistrado durante la durante la duración del juicio, mientras Espinosa, de larga carrera judicial, permaneció como juez de primera instancia. La justicia, demorada, pero llegó. En lo que sigue será de interés, además de la incorporación del nuevo magistrado, el cobro de daños y perjuicios al ex magistrado Murga. Tendrá que pagar la diferencia de remuneraciones al agraviado. El que chicanea la paga.