+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicado en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2014-04-03
A partir del informe de finanzas públicas y deuda correspondiente al primer bimestre del año que acaba de entregar la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a la Cámara de Diputados, puede observarse la persistencia de debilidades económicas reflejadas en los niveles de ingresos y gasto de la Federación, los cuales son especialmente precarios para los estados.
De acuerdo con las cifras reportadas para los meses de enero y febrero, los ingresos tributarios de la Federación aumentaron apenas 8.1% -a pesar de un saldo negativo en febrero-, mientras que su gasto programable subió 19.2% con relación al año anterior, sobretodo en algunos sectores como comunicaciones, salud y desarrollo agropecuario.
Sin embargo, para los estados, las condiciones del bimestre no son nada espectaculares. Esto se aprecia en los conceptos de Particiones y Aportaciones, los dos componentes fundamentales de los recursos financieros que reciben los estados de la Federación, sus fuentes centrales de ingresos, de donde se financia el grueso de su gasto público. Si bien se incrementaron las participaciones pagadas a los estados del bimestre en 15.4%, las aportaciones sólo subieron un 0.4%. por los dos conceptos el estado de Veracruz recibió un total de 14 mil 70.1 millones de pesos, 12.3% más que el mismo periodo del año anterior, equivalente a 1,547.1 millones de pesos adicionales. Las participaciones del estado ascendieron a 6 mil 881.9 millones, crecieron 16.2%, pero las aportaciones en los diferentes fondos fueron de 7 mil 188.2 millones, apenas un incremento de 0.6%.
EL QUE TIENE MÁS SALIVA
Lo que llama la atención es la diferencia en el reparto entre entidades federativas. Este año se esta aplicando una nueva fórmula de distribución, contenida en la reforma Ley de Coordinación Fiscal, la cual supuestamente incorporó variables para disminución de pobreza y eficacia recaudatoria, además de la estabilidad por tamaño de población, entre otras; tendrán que revisarse a detalle y evaluar su comportamiento; pero de entrada se observan disparidades en el tamaño de la cuchara de las entidades y las proporciones que alcanza en el pastel fiscal federal. En cuanto a tamaño Veracruz ocupa el cuarto lugar en cuantía, detrás del Estado de México, el que más recibe –más del doble de Veracruz- el Distrito Federal y Jalisco. Aparte de los montos diferenciados, deben explicarse los crecimientos porcentuales igualmente distintos. Por ejemplo, mientras las participaciones de Veracruz crecen en el bimestre en 16.2%, las del Estado de México, en el mismo periodo, se elevaron en 23.5%, ¿algún factor presidencial, no escrito?, o el estado de Puebla que subió en 20.8%, o Oaxaca en 18.7%, ¿el factor pacto con la oposición? Lo mismo sucede en los Fondos de Aportaciones (ramos 33 y 25 del Presupuesto de Egresos de la Federación). Son 8 fondos en total –Educación (FAEB), Salud (FASSA), Aportaciones Múltiples (FAM), Fortalecimiento Municipal, Seguridad Pública (FASP), educación tecnológica (FAETA) y Fortalecimiento de Entidades (FAFEF), puros trabalenguas, cada uno con sus propias reglas de integración y reparto, uno con más o menos discrecionalidad en la asignación. Por este grupo de aportaciones Veracruz creció 0.6%, mientras que el Estado de México, vuelve la burra al trigo, lo hizo en 3.8%, Jalisco 2.5%, el DF 2.9%, e incluso en algunos estados se dispara el incremento porcentual, es el caso de Sinaloa, 24.8%, o Guerrero, 10.7% ¿cómo explican las diferencias?
ADICIONALES DEL RAMO 23
Y ni se diga del paquete de obras para infraestructura física, el que metieron los diputados, principalmente de oposición, en el ramo 23, el renglón de provisiones salariales y económicas, con manga ancha para entidades y municipios favorecidos como condición para aprobar el paquete fiscal en diciembre pasado.
De esta partida, conocida como fondo del moche y la influencia, a los estados tocarán 55 mil millones (aparte del fondo de capacidad al DF por 3 mil millones, de 7 mil millones a Guerrero para reconstrucción y 3 mil para estados fronterizos a los que se homologó el IVA), ilustra también el trato diferenciado e inequitativo de la Federación a los estados y municipios.
Veracruz, como se sabe, recibirá 1,730 millones de pesos. El multi-referente Estado de México 6 mil 900 millones, Oaxaca 3 mil 200, Puebla 2 mil 900 y el DF 5 mil 900, además de su “fondo de capacidad”, al PRD.
Como la cosa no es sencilla, las asignación se hace en 12 fondos –entre ellos, pavimentación y espacios deportivos, desarrollo urbano y cultura-, por fondos burocráticos y discrecionales no paramos.
Hace un par de días el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunció que han comenzado a radicar los recursos en los estados, y ayer el secretario de Finanzas de Veracruz, Fernando Charleston, confirmó la recepción de 267 millones de pesos correspondientes al 50% de 533 millones, el resto, para integrar los 1,700 millones autorizados, se infiere, los ejercerá el estado.
Aunque dijo, la suma recibida se repartirá en 97 municipios, es sabido que sólo un pequeño grupo concentra la mayor cantidad de recursos, entre ellos el panista Boca del Río, gobernado por la familia Yunes Linares-Márquez, que en total tiene asignado 172 millones de pesos, de los cuales 140 son para pavimentación… de campañas electorales.