Dispensados católicos que no ayunen en Semana Santa
+ “Los obispos, sobre todo los de América Latina y del llamado Tercer Mundo, han concordado en que en estos tiempos de crisis que viven muchos países, no se puede imponer ayuno a la gente o el no comer carne”: padre Javier Onofre
Zona Centro
David Alavez Cabra - 2014-04-14
Este lunes 14 de abril del 2014, da inicio la llamada “Semana santa”, luego de la “Cuaresma”, que concluyó el domingo de ramos y que dio inicio con el miércoles de ceniza, donde los fieles católicos se han preparado durante 40 días para celebrar con alegría el final de este tiempo de reflexión, y donde ahora la iglesia católica dispensa a quienes no pueden ayunar, explicó el párroco de la iglesia de la Inmaculada Concepción, padre Javier Onofre Valeriano.
“El ayuno, la penitencia, la vigilia me tienen que llevar a un cambio interior, lo primero es a lo que está atento Dios, lo externo ayuda a reforzar; más que alguien se preocupe de no comer carne, que revise su vida interior y sus actitudes”, señaló el ministro religioso.
Afirmó que de nada sirve dejar de comer carne si no hay un cambio de vida, y sobre todo si la gente anda criticando, chismeando o diciendo malas palabras, por lo que estos días deben de ser reflexión para asumir el reto de llevar una vida realmente acorde a lo que hizo el Señor Jesucristo hace más de 2 mil años.
Recordó que la iglesia católica tiene cierta condescendencia con la gente con menos recursos económicos, pues los obispos, sobre todo los de América Latina y del llamado Tercer Mundo, han concordado en que en estos tiempos de crisis que viven muchos países, no se puede imponer ayuno a la gente o el no comer carne.
Por ello, Onofre Valeriano dijo que la iglesia católica propone se pueda dispensar el no ayunar, siempre y cuando se viva en actitud penitencial o bien se haga en forma de caridad, como visitar un enfermo o a alguien que tenga alguna necesidad.
Para concluir, Onofre Valeriano indicó que en los 40 días previos a la “Semana santa”, la iglesia católica “medita, hace oración, hace penitencia, y los hijos de Dios estamos invitados a prepararnos interiormente para celebrar con verdadero gozo la Pascual del Señor; esa es la intención de la Cuaresma, una preparación para una fiesta mejor”.