PRD VERACRUZANO, SIN GAS

La consultoría de Rogelio Franco

Luis Alberto Romero

Hora Cero

2019-01-28

Con una minúscula concurrencia de dirigentes y alcaldes del Partido de la Revolución Democrática en Veracruz se llevó a efecto la conferencia de prensa en la que el Sol Azteca anunció su apoyo a los ayuntamientos que exigen al gobierno estatal el pago de las participaciones que están pendientes desde 2016; es decir, adeudos que se remontan a la administración de Javier Duarte.

Por supuesto, dicha exigencia de la instancia estatal del PRD al gobierno de la entidad se registra ahora, cuando la alianza PAN-PRD fue sacada del gobierno del estado, en el proceso electoral de 2018; antes, durante el gobierno de Yunes Linares, los perredistas no dijeron nada, ni esta boca es mía.

Lo que llama la atención y revela el nivel en que se encuentra el perredismo veracruzano es la escasa asistencia de presidentes municipales. Uno pensaría que con 41 alcaldes, el Sol Azteca tendría suficiente gas para hacerse presente; sin embargo, a la conferencia desarrollada el pasado viernes sólo acudieron 5 o 6 ediles.

Antes de ello, el sábado 19 de enero, en una encerrona en el CDE, al llamado de la dirigencia sólo acudieron 4 presidentes municipales. En esa reunión, por cierto, estuvo presente Ángel Ávila, dirigente nacional del partido, quien constató el muy escaso poder de convocatoria de quienes mantienen un supuesto control en el Sol Azteca de Veracruz. De igual manera, ahí estuvo Rogelio Franco Castán, ex diputado, ex dirigente estatal y ex secretario de Gobierno, quien tendría la intención, se comenta en el propio comité, de buscar un nuevo periodo.

Parece que a Franco no le bastaron sus otros dos periodos y busca un tercero para terminar de sepultar al PRD, o más bien a lo que queda de esa empequeñecida fuerza política.

Posterior a la reunión del sábado, este jueves 24 de enero se desarrolló una junta más de la dirigencia perredista veracruzana, que otra vez fue plantada por la inmensa mayoría de los presidentes municipales.

Por cierto, en el CDE ven con cierta preocupación que casi dos decenas de alcaldes han comenzado a buscar acercamiento con las nuevas autoridades estatales.

El viernes, durante la conferencia de prensa, estuvieron los mismos ediles: San Rafael, Apazapan, Santiago Tuxtla y Zongolica, cuyo alcalde, Juan Carlos Mezhua, supuestamente coordina a los presidentes municipales.

El problema del Sol Azteca podría verse sólo como un desgaste natural de un instituto político que en teoría fue parte del pasado gobierno veracruzano; sin embargo, va mucho más allá y pasa por el desencanto y la consecuente desbandada de cuadros a otras fuerzas, básicamente al Movimiento de Regeneración Nacional.

Otro factor que condiciona el fracaso perredista veracruzano podría ser el secuestro del Comité Estatal por parte de un grupo parece empeñado en provocar la debacle. A ello se deben las voces que han surgido para exigir una renovación de fondo, una restructuración y no sólo el maquillaje que ha planteado el grupo hegemónico de partido.

La consultoría de Rogelio Franco

Hablando del PRD, entre quienes conocen los entretelones del Comité Estatal se extiende la versión de que tras dejar la Secretaría de Gobierno, Rogelio Franco montó un despacho de asesoría o consultoría enfocado a políticos y presidentes municipales.

De acuerdo con dicha especie, el ex titular de la Segob estatal –bautizado por sus correligionarios como la dama de compañía de Yunes Linares– es apoyado por el ex presidente municipal de Banderilla, Francisco Javier Hernández Loeza, y por un grupo de abogados, quienes recorren los municipios de Veracruz en busca de algún alcalde que tenga la intención de invertir en sus servicios, que incluirían lo mismo incluirían asesoría política, que gestiones para obras y recuperación de recursos.

A Rogelio Franco no se le conocen grandes cartas credenciales como estudiante del derecho ni como abogado litigante; por otro lado, su brillo político es, digamos, cuestionable, discutible; aun así, el ex secretario de Gobierno de Veracruz incursiona en el competido mundo de las empresas dedicadas a la consultoría y asesoría política. Veremos cómo le va en esa empresa.